Nuevo Orden/ Alegorías Cotidianas  - LJA Aguascalientes
19/01/2022

Alguna vez se ha preguntado ¿qué pasaría en nuestro país si hubiera un golpe de estado? No es algo muy común en una democracia, pero tampoco algo de lo que ninguna una nación pueda estar exclusa.

Vemos los golpes de estado como acciones “de salvación” para los ciudadanos de un país, pero en realidad ¿cómo se fragua? ¿quiénes están involucrados? ¿quiénes se benefician realmente? Y ¿qué pasa con los políticos?

Para que sucedan los golpes de estado es necesario que el ejército se alíe a alguien, una mano política que meta su cuchara en la sopa y que le cambie drásticamente los ingredientes.

La pandemia nos ha dejado ver que la violencia continúa y que, sea el partido que sea quien esté en el poder, es algo simplemente incontrolable e inevitable. También tenemos que reconocer que las manifestaciones contra el poder, reclamos sociales y de más son cada vez más y más violentos por lo que continuamente me pregunto ¿qué pasará con nosotros o qué pasaría si hubiese un golpe de estado?

Pero eso mismo que me pregunto y que quizá usted también se ha ya cuestionado lo plasmó en un largometraje Michel Franco, un cineasta mexicano quien rudamente responde a esta pregunta a su manera.

Imagine usted que, en la película que se estrenó el año pasado (septiembre 2020) se sitúa a México en 2021 y ahí, comienza la historia.

Una tarde, Marianne está a punto de casarse en casa de sus padres, en una colonia exclusiva de la Ciudad de México. La gran celebración se retrasa, pues hay muchos disturbios en la ciudad y los manifestantes son muy agresivos por lo que la policía y el ejército comienzan a tomar las calles tratando de “controlar” a los manifestantes.

Antes de que la jueza llegue a la boda de Marianne, un antiguo empleado, Rolando, llega a pedir ayuda económica para llevar al hospital a su mujer, quien antes había trabajado ahí también.

Digamos que Rolando no eligió un buen día para ir a pedir ayuda así que recibe un poco de dinero y se va. En ese momento la manifestación recrudeció y pese a eso, en vista de que la jueza no llega, Marianne decide ir a buscar a Rolando para llevarlos personalmente al hospital y pagar los gastos.

Cuando Marianne deja su casa nos muestra que los manifestantes son agresivos, con mucho trabajo logra llegar a casa de Rolando, pero ya no puede salir de ahí pues asomar la nariz por la puerta es un gran peligro y cae un al tiempo, un toque de queda.

Mientras Marianne trata de llegar a casa de Rolando los manifestantes se introducen a su residencia y ocurre lo inimaginable, pues ellos al tener seguridad privada y policías cuidando las calles fueron presos del disturbio, en su propio espacio.

La mañana siguiente, Marianne trata de regresar a su casa, pero es secuestrada por los militares, es ahí donde nos damos cuenta que, en el México de 2021 un Nuevo Orden se estableció y la protagonista nos muestra cómo cambiaron las cosas para todos.


Para cuando llegamos a la mitad de la película me encontraba ya horrorizada, muchos aspectos mostrados antes de que suceda el golpe de estado parecen acciones de la vida cotidiana, se evidencia cómo el descontento crea más y más violencia y el como todos somos corruptibles.

Nuevo Orden es una película cruda y bien hecha, no es la típica comedia ligera que vende sino un drama que nos muestra lo que sucedería un día si el gobierno continúa sin hacer su chamba.

Ejemplifica una clara imagen de la desigualdad social y de cómo las restricciones y limitaciones son cada vez mayores.

Hay muchas películas sobre golpes de estado, sin embargo, nunca había tenido la oportunidad de ver una sobre México así que al término de la película me sentí muy incómoda, no podía dormir y entonces me di cuenta de que cuando vemos ficción sobre otros países no nos importa tanto, pues parece un hecho no cercano, aunque al mismo tiempo puede ser intrigante.

Me gustaría saber qué hubiese escrito Michel Franco si la pandemia hubiera llegado antes de que terminara de escribir su guion.

Naturalmente no es una película fácil de digerir, el imaginar que en ningún lugar podemos estar seguros, que necesitamos permiso para desplazarnos a cualquier lugar y que la efímera estabilidad que tenemos la perdemos entonces, nos encontramos entonces ante un caos peor del que vivimos actualmente.

Hay que impulsar el cine mexicano así que le recomiendo que vea Nuevo Orden, una propuesta creativa y muy bien cruda sobre lo que oculta el poder o como el poder nunca se pierde, aunque se disfrace de golpe de estado.

Nuevo Orden así como muchas otras creaciones mexicanas la puede ver con una módica renta en las plataformas digitales. 

El cine es una de las industrias que más se ha visto afectada durante la pandemia así que bien vale la pena apoyar a los proyectos mexicanos, finalmente es mover la economía social.

Gracias Michel Franco, pues aunque llevo días sin poder borrar imágenes de Nuevo Orden es un drama muy bien realizado e intrigante.

Laus Deo

 

@paulanajber


Show Full Content
Previous Ya chole con sus otros datos/ Visiones a la distancia 
Next ¿Les exigimos más a las mujeres políticas que a los políticos?/ Por mis ovarios, bohemias
Close

NEXT STORY

Close

Vacuna de Pfizer y BionTech, efectiva para nuevas cepas halladas en Reino Unido y África, según estudio

08/01/2021
Close