The Yes album/ El banquete de los pordioseros  - LJA Aguascalientes
14/08/2022

A principios de 1971 el grupo inglés de rock progresivo Yes estaba integrado por Jon Anderson en las voces, Chirs Squire en el bajo, Steve Howe en las guitarras acústicas y eléctricas, Tony Kaye en los teclados y Bill Bruford en la batería y percusiones. Evidentemente no se trata del mejor Yes, el mejor Yes, salvo tu mejor opinión, tiene en los teclados a Rick Wakeman. Está muy cerca de ser la mejor versión de Yes, pero definitivamente no es, aunque tampoco se trata del Yes que claudicó en su oficio, casi natural, de hacer un excelente rock progresivo y sacó discos tan desprovistos de vocación progresiva como 90125 o Big Generator.

Con la alineación antes mencionada, Yes publica el 19 de febrero de 1971 un excelente disco llamado The Yes album, es la tercera producción en estudio del legendario grupo británico y es aquí en donde empezamos a encontrar algunos de los más sólidos trazos que vendrían a definir poco a poco el perfil musical de Yes. Antes de The Yes album publicaron su álbum homónimo en 1969 y en 1970 Time and a Word. En su primera producción hacen un excelente cover del tema original de The Beatles “Every Little thing” y en esa primera producción todavía no entraba a la agrupación el guitarrista Steve Howe, el guitarrista original fue Peter Banks que se mantiene en las dos primeras producciones de Yes, es justamente con el lanzamiento de The Yes album que Steve Howe se integra al grupo y esto representó una redefinición en el sonido del grupo.

La orientación musical de Yes que empezó a encontrar un camino que lo conduciría a ser una de las mejores entidades del rock progresivo tiene mucho que ver con el trabajo realizado en esta producción discográfica; los primeros trazos más sólidos en lo que a rock progresivo se refiere lo encontramos aquí, en The Yes Album, todavía estaban por venir sus mejores discos y faltaba todavía la integración de Rick Wakeman en los teclados, pero el camino ya estaba trazado y no había vuelta atrás. De hecho, estaban por llegar los mejores trabajos de Yes, un poco más tarde, ese mismo año, hablamos de 1971 aparece Fragil y al año siguiente, 1972, el que posiblemente sea su mejor disco, Close to the Edge ya con la mejor versión de Yes, estas incluye, además de Steve Howe en las guitarras, Chris Squire en el bajo, Jon Anderson en la voz, y Bill Bruford en la batería la presencia de Rick Wakeman que sustituye al tecladista original Tony Kaye y esto vino a definir de forma contundente la importancia de Yes entre los mejores exponentes del rock progresivo en la siempre inconclusa historia del rock.

The Yes album ofrece ya un sonido cercano a lo que habrían de lograr después, aquí encontramos algunos temas que son clásicos en el catálogo de Yes e indispensables en la apreciación de sus mejores composiciones. Las composiciones empiezan a ser más exigentes y elaboradas, ya no son los temas musicales de 4 o 5 minutos, sino suites que rondan los 10 minutos con virtuosos pasajes instrumentales.

El disco abre con “Yours is no disgrace”, una composición colectiva de todos los integrantes del Yes. Viene después un tema instrumental de la inspiración del guitarrista Steve Howe llamado “Clap”, un tema musical que prácticamente pasa desapercibido pero continúa después uno de los grandes temas musicales de la agrupación “Starship trooper”, un tema musical que se acerca a los diez minutos de duración y se divide en tres partes, ya estamos hablando del Yes que se forjaría un nombre inmortal en la historia del rock con composiciones muy elaboradas, grandes derroches de virtuosismo en la ejecución e ideas claras de hacia dónde quieren llegar con su música. 

La siguiente composición es la que abre la cara B del disco hablando en términos de acetato, se trata de otro gran tema musical, “I’ve seen all good people” que consta de dos partes: “Your move” y “All good people”.

El disco termina con un buen par de temas, “A venture”, original de Jon Anderson y finalmente una composición coescrita entre Anderson y Chris Squire, fundador de la agrupación, “Perpetual Change” una pista de casi 9 minutos de duración. Ya percibimos aquí con evidente claridad cómo la guitarra de Steve Howe sería uno de los sellos distintivos del sonido de Yes al que, por supuesto, todavía le faltaba desarrollarse un poco pero ya estaba la bola de nieve en bajada y era prácticamente imparable. Por cierto, la versión en vivo de este mismo tema musical que aparece en el triple Yes songs es una genialidad, su duración aumenta a los poco más de 14 minutos con muy buenos modales en la improvisación, resultado de la ejecución en directo, y eso es justamente lo que buscamos en un concierto, no que se toquen los temas musicales como en el disco, lo fascinante es que surja espontáneamente la magia de la improvisación. 

Considero que The Yes Album es el primer disco de Yes que más los acerca al resultado final de su música, es quizás la primera producción que podemos entender como abierta y declaradamente progresiva en la discografía de Yes. 

Este disco fue publicado hace 50 años, el 19 de febrero de 1971, el rock progresivo empezaba a tomar forma y Yes fue un artífice elemental en este desarrollo, un buen pretexto para revisitar este extraordinario documento musical.



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