Ellas hablan, testimonios del 8M en Aguascalientes sobre la respuesta brutal de las policías - LJA Aguascalientes
20/10/2021


Tania Magallanes, Claudia Rodríguez y Adrián Flores


 

Mientras el discurso oficial del titular de la Secretaría General de Gobierno, Juan Manuel Flores Femat, ante la represión policiaca y la violencia institucional contra las mujeres que se manifestaron por el Día de la Mujer, es que “los policías del estado y municipio siguieron los protocolos para dispersar a las mujeres que se manifestaban en la Plaza de Armas”, los videos, escritos y testimonios de quienes participaron en la protesta revela lo contrario. Decenas de pronunciamientos de organizaciones por los derechos humanos, videos que revelan el actuar de las mujeres y hombres policías, y cientos de testimonios en redes sociales destacan que hasta que la plancha de la Plaza principal del estado se fue vaciando, cerca de 300 Policías Municipales y Estatales arribaron a pie y en motocicletas para cercar a las pocas personas que quedaban manifestándose en las puertas de Palacio de Gobierno, haciendo uso de la fuerza policiaca. Mujeres policías con macanas y palos de madera comenzaron a agredir a las jóvenes mientras sus compañeros las azuzaban entre risas a ejercer la violencia. LJA.MX recabó testimonios de madres de familia, sus hijas y mujeres manifestantes que participaron en la concentración:

 

Estamos enojadas

Una joven de 19 años relató: “primeramente noté que no estaba la alcaldesa Teresa Jiménez, porque el año pasado sí asistió, pero esta vez no estaba ¿por qué? Yo digo que porque no puede dar la cara, sabe que estamos enojadas”.

Quien estuvo a metros de la brutalidad con la que elementos armados, entrenados, de ambas policías, calló y violentó a todavía un número indefinido de mujeres, reconoció el hecho de que la manifestación se dio en medio de una pandemia, pero no por el hecho de incumplir con las medidas de prevención que ya en otros sectores y actividades se han constantemente incumplido, sino que se hizo porque el hartazgo, el miedo, todo eso que las aqueja, necesitaba, una vez más, visibilizarse.

“Sabemos que hay una pandemia, pero nuestro hartazgo, nuestro miedo… Tenemos algo qué decir”.

La idea del cansancio, de la desesperación porque se haga algo al respecto de la violencia contra la mujer no es particular. 

Otra joven de 20 años coincidió: “el hartazgo social que tenemos las morras de la seguridad, de las inversiones que hace el estado, de todas las iniciativas tan pendejas que suben… Pues, estamos enojadas. Hay un hartazgo social. Porque también hubo señoras, hubo más niñas, adolescentes de 16 años, todas enojadas”.


Yo ya había asistido a marchas antes, esta no sé por qué fue tan distinta, fue diferente el acercamiento que tuvo la policía con las personas que estaban ahí. Me llamó la atención, las estrategias de bloqueo, antes no las habían hecho de ese modo. La policía siempre había mantenido su distancia de las manifestantes, en todas las marchas, esta fue la primera en la que estaban tan cerca, había muchísimas más mujeres [que en las anteriores marchas], creo que es la vez más llena en la placita de la Exedra. Además antes de que empezaran las agresiones fuertes, desde que estaban las chicas protestando en Palacio de Gobierno los policías se juntaron para hacer una barrera humana entre el edificio y las manifestantes, justo cuando comenzaron unas chicas a patear el edificio, creo yo, sin hacer un daño mayor porque literalmente eran puños contra puertas, y de pronto salió una chica que iba con una playera celeste, me llama la atención que a ella no la habíamos visto con un pañuelo verde o morado, porque de pronto salió que parecía que no venía con nosotras y llegó con un fierro a golpear los vidrios, ahí empezaron los destrozos al edificio, los policías sí lo vieron pero esperaron un rato y después fue una fila de unos 15 policías, por ahí leí que había 300 policías en la manifestación de mujeres, eso es un uso desmedido de la fuerza, como 15 o 20 policías corrieron en fila hacia nosotras, ellos vieron todo, esperaron todo, corrieron en fila y ahí nos asustamos, había todavía muchas mujeres, ahí solo hicieron la barrera, y calculo que pasaron 15 o 20 minutos. Sí hubo una insistencia en lastimar más este edificio de las mujeres, y ahí ya empezó a haber empujones con estos escudos de plástico. Me asusté porque había muchas policías, iba con dos chicas que son muy chiquitas de estatura, fuimos a buscarlas e hicimos una cadenita porque había mucha gente y todo mundo estaba empujándose y no sabíamos para dónde estábamos yendo, muchas chicas empezaron a sentir que la agresión iba escalando, pero pues vas preparándote también, sabes que en las manifestaciones también hay riesgos, entiendo que a la mejor también nosotras estábamos con una disposición al pendiente y a la defensiva de todo y que cualquier movimiento nos ponía muy nerviosas. Nosotras nos empezamos a alejar, empezamos a hacer la ruta para ver a quién íbamos a dejar a su casa y nos fuimos sin mayor problema. Ya estaban por ser las 11 de la noche y ahí fue cuando empezaron a llegar muchísimos mensajes, sobre que habían prendido fuego a una de las puertas de uno de los edificios y que estaban deteniendo chicas. Me regresé al centro para ver si podía regresar y dar ride a sus casas, pero había muchas calles bloqueadas, era un poco difícil, entonces terminamos monitoreando redes y fuimos al C4 como para hacer presión ahí y que soltaran a la mayor cantidad de chicas posibles. En todo este correteo fue cuando la marcha había terminado, cuando no había contingente, cuando solo estaban por ahí muy pocos ni atacando el edificio, ya solamente estaban por ahí, sí estaban diciendo consignas todavía, pero ya había pocas. Detuvieron a dos amigas mías, a una la soltaron pero otra está detenida hasta ahorita, ni siquiera tenemos certeza de dónde está porque está registrada en el MP pero también nos dicen que la tienen en el C4, porque ahí fue la última vez que la vimos pero están siendo poco claros en la información que les dan a las familias.

 

Los policías se burlaron

Se puso más cañón que veces anteriores, pa mi suerte a mí ya no me tocó gran cosa, le tocó guardia a unas compañeras. Sentí mucha impotencia cuando se perdieron las niñas [durante la manifestación en la exedra se reportó que no se ubicaba el paradero de dos menores, por lo que las miles de manifestantes guardaron silencio y se sentaron para que fuera más fácil encontrarlas] y las policías no hacían nada y se les pidió ayuda, nos ignoraron. Yo estuve en el atrio cantando consignas e hicimos la ofrenda para las compañeras que ya no están y se tomó la decisión de ir a Palacio, cuando llegué no había policías, ahí gritamos, cantamos, y cuando se empezó a hacer la toma y a pegar carteles y hacer las pintas fue cuando llegaron. Lo que me sacó de onda, y le contaba a mi mamá, es que había más policías hombres, yo tenía entendido que debe haber mujeres, la primer ventana que se rompió ahí vi puros hombres y no estaban haciendo nada, se pusieron a hacer una valla humana para evitar que siguiéramos haciendo pintas. Me tocó ver cómo las compañeras se acercaban con las pinturas, pero no hacían nada, se cubrían ellos y nada más. Se me hace muy injusto que cuando había menos fue cuando se acercaron, un abuso del poder, me tocó la primera bomba de gas, estaba yo cerca de la puerta, agarré a mis amigas y nos retiraron, no había visto que los policías usaran más fuerza, pero las otras compañeras nos pasaron mensajes de que estaban llegando más cuerpos policiales con extintores, nos movimos más al centro, por entrada a Palacio y ahí vimos más policías mujeres, ahí me tocó ver más violencia de ellas hacia nosotras. Nosotras éramos las que traíamos palos de madera, no agredimos a los policías, me tocó ver que descalabraron a una chica, era un punto donde las chicas estaban concentradas frente a Palacio, a esta chica la aventaron dos policías, me acerqué la tapé con su mochila y en ese momento dos de las policías abren la barrera, la chica voltea conmigo me la muestra y estaba llena de sangre, fue ahí donde le dieron con una macana y la policía escondía la macana pero la alcancé a ver, estábamos solo nosotras, se acercaron otras dos chicas y la pusimos en el piso y la auxiliamos, le estaba saliendo muchísima sangre. Le pedimos auxilio a los policías y solo se estaban burlando, haciendo comentarios de que eso nos pasaba y que ojalá nos dieran otra vez “para que se les quite”, y tardaron unos 20 minutos los paramédicos; quien le dio con la macana fue una policía mujer.

 

Seguiré luchando por nosotras 

Ayer por primera vez fuimos mi hija y yo a la marcha feminista. En verdad estar ahí me puso la piel chinita, las lágrimas se me salían de pensar que nos duele a todas lo que estamos pasando. Como mamá cada vez que sale mi hija me quedo con mucha preocupación de que regrese, no importa si es de día o de noche. Escuchar a tantas mujeres levantando la voz porque queremos estar seguras y tranquilas me partía el corazón. Cantamos, gritamos, marchamos por las que no están, por las que nos faltan, por las que no pudieron ir, ¡por todas!

Al finalizar la marcha, mi hija, sus primas y amigas iban a ir por un café a la calle de El Codo. Le pedí como siempre que me avisara cuando llegara. Al ver que mi hija no me escribía ni llamaba, fui yo quien la llamó y no tuve respuesta. Mi corazón se congeló. Buscamos a sus primas y una de ellas menor de edad nos dice que la acababan de golpear los policías. Aclaro, esta niña marchó pacíficamente y no hizo disturbio alguno. Desde donde estábamos las mamás y amigas corrimos lo más que pudimos por ir a rescatarla, a nuestro paso había multitudes de policías maltratando de una manera impresionante a las niñas que aún quedaban por la Plaza. En cuanto llegamos por mi sobrina nos dimos cuenta de que nos faltaban tres niñas más, entre ellas mi hija. Llamé a mi otra sobrina y su amiga me dijo ¡corran, que nos quieren agarrar los puercos!, con una voz que nunca olvidaré del miedo que sentía al ver a los policías persiguiéndola, estaba preocupada por mi hija y mi otra sobrina. Al llegar pudimos rescatarlas de los policías y corrí como desesperada buscando a mi hija; la buscaba entre las niñas que estaban tiradas en el piso que los policías estaban pateando y pegando con macana, la busqué en cada comercio, hasta que de pronto una amiga la encontró.  A mi hija la agarraron a golpes por querer rescatar a una niña de 16 años que estaba siendo golpeada, ella puso su cuerpo para protegerla y lo logró. Cuando teníamos ya a nuestras niñas con nosotras comenzamos a traernos a más niñas que estaban asustadas. En el camino venían los policías atrás de nosotras gritándonos cosas espantosas, más las policías mujeres. Vieron a una niña sola y corrimos por ella porque la querían agarrar, la niña no estaba haciendo nada, estaba llorando. Cuando la trajimos con nosotras una policía mujer nos golpeó con la macana a mi amiga y a mí, que veníamos protegiendo a nuestras niñas. Nos gritaban “¡órale, perras, lárguense, pinches putas de mierda!” y demás palabras altisonantes. No siguieron por más de una cuadra gritándonos y asustándonos. Cuando ya estábamos lejos de ahí, pasaron policías en las camionetas y nos gritaban cosas espantosas. Estamos bien todas, no pasó nada grave. No podemos quedarnos calladas ante todo esto que pasamos ayer. Los policías no empezaron las agresiones cuando estaban vandalizando Palacio de Gobierno, lo hicieron ya que vieron a pocas mujeres indefensas y solas. ¡Eso no está bien! Me molesta sobremanera que me digan, “pues a qué van, ya sabes a lo que iban”, no son comentarios que esperaba ni necesitaba. Lo más triste es que tengo videos donde mi hija defiende a una policía y después de unas cuantas horas tengo videos donde agreden a mi hija. Ayer sentí al final de mi noche impotencia, miedo, rabia de saber a mi niña en peligro. No me imagino el dolor de las madres, hermanas, hijas, mujeres que sienten cuando les arrebatan a sus seres amados. No están solas. Seguiré luchando por nosotras.

 

Me lastimaron

Nos pasó a mí, a mi hermana y a mis primas, se fue mi mamá y mis tías, nos fuimos a otra cafetería, decidimos tomarnos fotos, llegaron policías en motocicletas y las aceleraban como para asustarnos y que nos fuéramos de ahí, pero estábamos tranquilas; pero los policías comenzaron a hacer una fila. Como no encontrábamos a una amiga mi hermana y una prima la fue a buscar, yo me quedé sola, luego vi a una policía y una chava discutiendo a grosería y otras chavas la defendían, luego empezaron a correr. Yo estaba ahí sin hacer nada, pero me dio miedo, lo que hice fue meterme a una cafetería, ellas entraron -las policías- y con un palo me pegó en las piernas y la espalda, me lastimaron una muñeca porque eran tres, me estiraron el cabello y yo gritaba, porque me estaban lastimando mucho. Yo me saqué mucho de onda porque no soy una niña problemática, nunca me he peleado con una niña, ellas estaban más grandes y me querían llevar. Llegaron unas niñas a defenderme y a una de ellas le fue muy mal.

 

Eso no se arregla

Gracias a Dios llegamos a tiempo y pudimos rescatar a mi hija y a mi sobrina, y a la novia de mi hijo, pero no fuera así…yo escuché cuando llegué escuché cómo le hablaban a mi hija le decía una policía, “ahora sí hija de tu pinche madre”, agarraron a otra chava y le quitaron su mochila. Tenemos varios videos, yo ya estaba por darme por vencida. Ayer fue uno de los momentos más terribles de mi vida al ver a mis hijas así, fue una cosa espantosa, al perrito de otra chica lo estaban ahorcando… haz de cuenta que yo vi una manada de policías, así como cuando se ve en las noticias de Tlatelolco que van llegando muchísimos; mi prima tiene asma y se nos puso mal. Era un caos de verdad ayer Aguascalientes, fue algo sucio, algo perverso lo que nos hicieron; yo me pongo a pensar y digo, bueno, yo a mis hijas no les enseñe a hacer vandalismo y yo no ando pintando nada, o sea para nada; pero, digo, eso se recupera con nuestros impuestos, en chinga se hace, ya ahorita están limpiando, están arreglando el tiradero; pero el caos que se vivió ayer de cómo estaban golpeando a las niñas, eso no lo arreglan ni con todo el dinero del mundo.

 

El titular de Seguridad Pública Estatal, Porfirio Sánchez Mendoza, y Antonio Martínez Romo de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal del Ayuntamiento de Aguascalientes son responsables de la brutalidad con que actuaron los elementos policiacos, no han dado la cara, no responden por la ineptitud y falta de capacitación de los policías. La Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Aguascalientes ha convocado a presentar denuncias por la violencia en la marcha y manifestación del 8M y se está en la etapa de recabar las pruebas para presentar quejas contra quienes persiguieron y golpearon a las mujeres. Hasta ahora, la versión oficial es que hay algunos policías lastimados, no se ha mencionado el número de víctimas que dejaron las policías.


Show Full Content

About Author View Posts

Tania Magallanes
Tania Magallanes

Jefa de Redacción de LJA. Arma su columna Tres guineas. Fervorosa de lo mundano. Feminista.

Previous  En Aguascalientes, CDHEA recaba pruebas para queja contra elementos policiacos 
Next Seggob en Aguascalientes acusa de lesiones dolosas a manifestantes del 8M
Close

NEXT STORY

Close

Estudiantes de trabajo social de la Autónoma de Aguascalientes continúan beneficiando a ciudadanos vulnerables durante esta contingencia por Covid-19

09/05/2020
Close