Igualdad y equidad desde el ICA/ Por mis ovarios, bohemias  - LJA Aguascalientes
19/10/2021

En el Día Internacional de la Mujer, destituyen a una de las seis mujeres del gabinete estatal, fue la narrativa pública para hacer referencia al despido de Claudia Santa-Ana de la dirección del ICA, y no me gustó. Si bien es cierto que es urgente el impulso y la visibilización de las mujeres para ocupar puestos de incidencia, después de la larga historia de la humanidad en que hemos vivido en lo privado, sometidas y a la sombra de la figura masculina, y en tiempos de acciones afirmativas de género y de leyes de paridad, aún sigo teniendo mis dudas acerca de que el valor y la atención hacia las mujeres abunde en un concepto tal como la feminidad, pues me resulta esencialista y reduccionista. Prueba de ello es la alta expectativa que se tenía del trabajo legislativo de este Congreso de la Paridad de Género, conformado en su mayoría por mujeres, y que casi concluye después de un sin fin de iniciativas en contra de los derechos humanos de la población en general, pero con énfasis en obstaculizar el desarrollo de las mujeres y las infancias de Aguascalientes. He de insistir en la urgente necesidad de que los puestos de primer nivel estén a cargo de mujeres profesionales que entiendan cuál es su papel como funcionarias públicas o representantes populares, así como de las necesidades que la población, sin esto, no importa que el personaje se identifique como hombre, mujer o no binario.

En el caso de la administración de Martín Orozco, antes de la salida de Claudia Santa-Ana sólo 6 de los 42 puestos del gabinete eran ocupados por mujeres, es decir, el 14%, lo que habla de la apertura en materia de género que tiene el gobierno del panista, la misma que ha mostrado en su discurso a lo largo de los 4 años que lleva en el cargo: las mujeres de su gobierno no son consideradas para ser parte de la toma de decisiones.

Así, pues, el trabajo de la extitular del ICA y de su equipo debería ser la médula para hablar de su salida, pero tampoco lo ha sido. El centro de las especulaciones van alrededor del escándalo, sí, del escándalo que hizo el Consejo de Laicos de la Diócesis de Aguascalientes para que el ICA retirara del evento Expoventa de obra gráfica, un grabado de  Helguera que homenajeaba a Posada y a la virgen de Guadalupe, porque, según ellos y su moral rancia y medieval, insultaba a la fe católica, así que decidieron amenazar a la extitular del ICA no solamente con un discurso retrógrada, ultraconservador y violento, sino con uno que se prestaba como invitación hacia los seguidores del Consejo a perpetuar la violencia más allá de polarizaciones de opinión, lo que habría expuesto la integridad no sólo de Claudia Santa-Ana, sino de su equipo.

No sé si eso alcance para justificar el despido de Claudia Santa-Ana a pesar del trabajo que realizó desde el ICA en estos años. Tal vez el factor está en la temporada electoral y el costo político de mantenerla en el instituto. Y digo que no sé si alcance, pues el trabajo realizado por la comunidad cultural que lideró ha sido vasto. Una y otra vez he abundado en la urgencia de una agenda que incluya los derechos humanos y la perspectiva de género para beneficio de toda la población del estado; he señalado a gobiernos, funcionarios e instituciones que no han cumplido ni con lo más mínimo para proponer y llevar a cabo políticas públicas con resultados tangibles que garanticen un cambio en las estructuras sociales.

En el caso del Instituto Cultural de Aguascalientes, bajo el mando de Claudia Santa-Ana se realizaron proyectos de participación social con perspectiva de género para empujar una cultura de la igualdad en la apuesta por la descentralización, es decir, llevar estos proyectos culturales a colonias y comunidades, lejos de la concentración del centro de la ciudad que sólo sirve para presumir. Como ejemplo está el programa Somos Marea, del cual, y en atención a la transparencia, se planteó que la ciudadanía podría verificar la ejecución del proyecto y el cumplimiento de metas a través de la Contraloría Social del Estado. O las Ferias del Libro, reconocidas en el ámbito nacional por las actividades en torno a la literatura, la cultura y la ciencia, con participaciones de personalidades como Lydia Cacho, defensora de los derechos humanos, Save de Children y la Unesco, también con una agenda integral en torno a la igualdad y la equidad; o el empuje a las actividades productivas, turísticas y culturales del estado como con el apoyo para la creación de la Asociación de Mujeres Empresarias del Maguey y Derivados de Aguascalientes, así como la edición del libro El Mezcal de Aguascalientes, para divulgar y defender la herencia del mezcal en el estado, de la mano de las mujeres de comunidades marginadas.

Precisamente el Día Internacional de la Mujer se inauguró el proyecto Las ventanas propias. Lectura y creación para la reinserción social, talleres literarios en beneficio de las mujeres en condición de cárcel del Cereso Femenil que serán impartidos, en caso de continuar el ICA con el proyecto, por las escritoras Dahlia de la Cerda y María Choza. Otro proyecto que no quiero que se me quede en el tintero es el del Laboratorio de Arte LGBT, de la gestora cultural Alicia Cruz, o las múltiples convocatorias para mujeres creadoras y ejecutantes junto con la Red de Creadoras Escénicas.

Y podría continuar. Por esto mismo, es de no creerse que una asociación como el Consejo de Laicos tenga tanta injerencia en el Gobierno del Estado como para echar por la borda el trabajo del equipo liderado por Claudia Santa-Ana. Por esto mismo, repito, no entiendo cómo he leído que mujeres de la comunidad artística del estado señalen que la extitular no tuvo una agenda apegada a la equidad e igualdad, así como acusaciones francamente mezquinas con énfasis en una obligatoriedad por contratar a mujeres por el simple hecho de ser mujeres, es decir, esencialistas y reduccionistas, propio de pensamientos conservadores. Porque en el lado institucional, el ICA fue de las primeras dependencias, sino es que la primera en todo el Gobierno del Estado, en publicar el Protocolo de prevención y erradicación de violencia de género, que si bien no es lo único ni basta, sí es el primer paso para comenzar con la búsqueda de una justicia restaurativa.

Con la salida del ICA de Claudia Santa-Ana, sólo queda esperar que continúen los proyectos, que la agenda por la igualdad y la equidad, la perspectiva de género y la inclusión de la comunidad LGBT se mantenga. No podríamos aceptar menos.

Post scriptum. No puedo dejar a un lado que en el boletín del Gobierno del Estado en el cual se nombra a Carlos Reyes Sahagún como el nuevo titular del ICA, la arquitecta Claudia Santa-Ana no fue mencionada. Las omisiones dicen mucho y cualquier análisis del discurso ramplón  descifra el desprecio que significa no mencionar a alguien y la invisibilización en la que se incurre, cosa muy diferente de cuando fue removido de su cargo el encargado de despacho de la CMOV, Gustavo Gutiérrez, en donde en el boletín del Gobierno del Estado se lee: “Finalmente, Orozco Sandoval agradeció a Gustavo Gutiérrez de la Torre por su labor durante el tiempo que estuvo al frente de la CMOV”. Justo un mes antes de que Gustavo Gutiérrez fuera destituido, LJA.MX publicó que la denuncia de una excolaboradora de la CMOV contra el titular en ese momento, Gustavo Gutiérrez, por hostigamiento laboral y atentados al pudor estaba detenida y sin seguimiento, es decir, sin reparación del daño a la víctima, sin justicia. Recordé con esto que no es la primera vez que señalo algo similar. En mayo del 2018 publiqué un texto en donde observo que Claudia Santa-Ana fue señalada de prepotente en un video con más de 30 mil reproducciones en ese tiempo, lo que la colocó en el escarnio público. También señalé que no había visto contra otros funcionarios agresiones verbales como las que ella recibió, y abundé en un ejemplo en el contexto del 2018, a ella la agreden en redes sociales por “prepotente” y nunca vi señalamientos contra Jaime Gallo, director del Implan en ese año, sobre supuestos casos de acoso sexual en sus oficinas. Sí, lo repito, estas estrategias son utilizadas por un sistema patriarcal para invisibilizarnos y someternos a juicios sumarios para invalidar nuestro trabajo, para reducirlo a nada, un sistema que nos desprecia y desprestigia solo por ser mujeres, no hay rasero que nos mida igual que a los hombres. 

 

@negramagallanes

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Tania Magallanes
Tania Magallanes

Jefa de Redacción de LJA. Arma su columna Tres guineas. Fervorosa de lo mundano. Feminista.

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