La participación femenina en las ciencias naturales: Maria Sibylla Merian - LJA Aguascalientes
25/01/2022


Victor Hugo Salazar Ortiz y Sergio Reyes Ruíz


El año pasado en el mes marzo, en el que se pone un especial énfasis en temas femeninos, decidimos dar a conocer en este espacio el trabajo realizado por mujeres distinguidas en el campo de la ecología y su faceta como ambientalistas defensoras de la naturaleza. Este año haremos algo parecido, sólo que nos enfocaremos al reconocimiento del aporte femenino a la ciencia en ámbitos diversos.

En esta ocasión hablaremos de Maria Sybilla Merian, quien nació en Frankfurt el 2 de abril de 1647 y murió en Amsterdam el 13 de enero de 1647. ¿Qué es lo  que hace a Sybilla tan especial? Para comenzar nace en un periodo histórico en el que el rol social de la mujer está circunscrito a ser básicamente esposa y madre, y sus obligaciones se limitan al cuidado del esposo, los hijos y la casa; pero Sybilla no encajaba en esos moldes, pues desde muy pequeña mostró un gran interés por el estudio de la naturaleza, mismo que hacía patente con sus dibujos detallados de plantas y de insectos. Esta capacidad la heredó de su padre, que fue un grabador botánico, pero lamentablemente falleció cuando ella era pequeña; no obstante tuvo la fortuna de que su madre se casara posteriormente con Jacob Marrell, un holandés pintor de flores quien ayudó y alentó a Sybilla a desarrollar su talento como ilustradora. En el taller de su padrastro aprendió técnicas de dibujo que le permitieron pintar todo tipo de flores, frutos, pájaros y en particular insectos: orugas, moscas, mosquitos y arañas. Este aprendizaje propició la entrada de la joven Merian en el ámbito científico algunos años más tarde, pues sus dibujos reflejaban una gran capacidad para detectar y plasmar los finos detalles de lo que observaba (1).

Cabe señalar que en los siglos XVI y XVII, cuando empezó a forjarse la primera revolución científica, producto de la expansión colonial de Europa hacia otros continentes, las mujeres estaban excluidas de los centros de conocimiento como las universidades y las academias, pero además de hacer investigación de campo, como se le nombra hoy, en lugares extraños y remotos, tal y cómo lo hacían los hombres. Estos pudieron establecer redes de largo alcance para intercambiar información que se iba volviendo cada vez más rica y variada, gracias a los puestos científicos que ocupaban en los barcos de las compañías comerciales europeas y a las grandes expediciones e indagaciones que podían hacer en las nuevas  colonias. Las mujeres no tuvieron ni la menor oportunidad de participar en ninguna de esas redes, ni mucho menos en expediciones. Se les impidió viajar a las colonias europeas bajo el argumento de que los climas ásperos y las desagradables condiciones de vida los convertían en lugares muy poco acogedores. Los diarios de viaje advertían los riesgos sexuales que corrían las mujeres al viajar a climas muy cálidos, ya que éstos les provocaban menstruaciones copiosas que podían terminar en hemorragias fatales (2).

Sybilla se casó en 1665 con Johan Graff, discípulo de su padrastro, quien fungió como su maestro y, una vez casados, continuó apoyándola a continuar con sus trabajos de grabados naturalistas (3). Su lugar de residencia fue Nüremberg, allí Sybilla tenía un taller en el que pintaba lienzos con motivos naturalistas, que luego vendía. Además fue una maestra artesana, ya que enseñó a un grupo de mujeres a dibujar convirtiéndolas en sus ayudantes, además experimentaron diversos tratamientos en las telas para que éstas fueran más duraderas y los dibujos más resistentes al lavado (4).

El trabajo de Sybilla como artista naturalista sale a la luz en 1679 y 1683, cuando se publican los primeros dos tomos sobre los insectos europeos, obras ilustradas con sus grabados, que fueron coloreados por su hija Dorothea, en las que se mostraba a los insectos en diferentes etapas de desarrollo y con las plantas que les servían de alimento.

En 1685 Sybilla abandona a su marido y se va a vivir junto con sus dos hijas a la provincia de Frisia en el castillo de Bosch, en el que había una gran colección de insectos tropicales de Surinam lo que despertó en Sybilla un gran interés por conocer aquellas tierras. En 1698 se embarca junto con su hija Dorothea a esta región sudamericana donde estuvieron dos años dibujando y coleccionando insectos y plantas, hasta que una recurrente fiebre amarilla las obligó a retornar a Amsterdam. En 1705 publicaron la Metamorphosis insectorum Surinamensium en el que explicaron e ilustraron las plantas de las que se alimentan las orugas y los detalles de todos los estadios del desarrollo de la transición mediante el cual estas se convertían en crisálidas y cómo de estos capullos salían hermosas mariposas (5). 

Con esta obra se desmintió la idea que se tenía de que los insectos se reproducían en el  lodo putrefacto mediante generación espontánea. Esta creencia se remontaba hasta Aristóteles y la iglesia católica designaba a las mariposas cafés (ascalapha odorata) como «bestias del Diablo» (6).

El trabajo de Sybilla hizo que se le reconociera como una importante representante en el siglo XVII de la entomología, que es una rama de la biología que se encarga del estudio de los insectos y que comenzaba su desarrollo en ese siglo, lo que la convierte además en una importante pionera en ese campo.

La contribución más importante que Sybilla hizo a la Entomología fue enriquecer la base empírica de la disciplina con nuevos descubrimientos; prueba de ello es que nueve mariposas y dos escarabajos, además de un total de seis plantas, han sido bautizados con su nombre. “El trabajo de Maria Sibylla Merian, como reconocen numerosos especialistas actuales, estuvo tan bien realizado, fue tan rico y novedoso, que durante mucho tiempo constituyó un referente fundamental en el campo de la Entomología” (7).

 

Fuentes de consulta


(1) María Sibylla Merian, una valiente entomóloga en https://bit.ly/2PJr6im

(2) Id. 

(3) Alic, Margaret (1991). El legado de Hipatia, Madrid: Siglo XXI, p. 136. 

(4) Maria Sybilla Merian, una valiente… (op. cit.)

(5) Alic, Margaret (1991). Op.cit., p. 136.  

(6) Maria Sibylla Merian. (2021, 24 de enero). Wikipedia, La enciclopedia libre. En https://bit.ly/3l4qboo

(7) Maria Sybilla Merian, una valiente… (op. cit.)

 

Moviemiento [email protected]


Show Full Content
Previous Día Internacional de la Mujer / La columna J 
Next Quedas pendiente, corazón / Visiones a la distancia 
Close

NEXT STORY

Close

Los costos de la seguridad / Desde Aguascalientes

03/04/2017
Close