El periplo de Colón y la escultura sin autor - LJA Aguascalientes
19/10/2021

 

APRO/Niza Rivera

 

Todo comenzó la madrugada del 10 de octubre de 2020, dos días antes del llamado Día de la Raza, cuando en medio de un semáforo sanitario amarillo por covid-19 se retiró el Conjunto Escultórico de Cristóbal Colón de Paseo de la Reforma. Y así, una glorieta y referente urbanístico en la ciudad desde 1877 se quedó sin obra y sin nombre.

De cara al día 12, el gobierno capitalino se movilizó con rapidez, pues días antes había cobrado fuerza el movimiento #LoVamosADerribar mediante una carta pública en la que varios colectivos de izquierda citaban vía redes sociales al embate contra el navegante genovés:

“Es un acto soberano –asumían– el derribo de monumentos execrables y como homenaje a los millones de indígenas y afrodescendientes masacrados, nuestros ancestros(…)”.

Según la Secretaría de Cultura, Colón “fue retirado para ser restaurado de manera profunda” con el apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam) del Inbal, y anunciaba que tras el análisis se establecería una fecha de restitución.

Todo el conjunto fue retirado: Además de Colón, las representaciones de los frailes Pedro de Gante, Bartolomé de las Casas, Juan Pérez de Marchena y Diego de Deza. Uno de los grafitis que rodeaban las vallas metálicas en torno al mero basamento decía: “¡HASTA NUNCA GENOCIDA!”.

Por casi 10 meses nada se supo de ellos, hasta que el pasado 5 de septiembre, Día Internacional de las Mujeres Indígenas, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, afirmó –en la inauguración del Parque Cantera en Coyoacán– que había recibido un punto de acuerdo del Senado de la República promovido por la exlegisladora Jesusa Rodríguez, y respaldado por cartas de mujeres indígenas, para retirar permanentemente a Colón de la glorieta.

No se precisó si la decisión de trasladarlo al Parque América, en Polanco, formó parte del acuerdo o lo determinó el gobierno de la CDMX, pero Sheinbaum afirmó que sería llevado ahí, a “un lugar digno, con autorización del INAH”. Y en su lugar se colocaría una obra dedicada a la mujer indígena: “Tlali” –tierra, en náhuatl– del artista Pedro Reyes, una pieza de 6.5 metros de alto con basamento de tezontle.

 

Refirió entonces la funcionaria:

“Colón pues claro que fue un gran personaje universal y también hay que reconocerlo, pero creemos que, en el centro de nuestra ciudad, ahí tiene que haber un reconocimiento a la mujer indígena y, por eso, este monumento”.

Un día después, el INAH en breve comunicado informó que el conjunto había sido atendido por personal especializado en conservación y restauración, dictaminando su buen estado:

“Una vez culminadas estas tareas, el conjunto escultórico será trasladado a un lugar seguro, digno y adecuado, el cual se habrá de definir de acuerdo con las propuestas que presente el gobierno de la Ciudad de México, a fin de evitar nuevos riesgos para esta pieza de importante valor artístico e histórico”.

El anuncio de Sheinbaum desató la polémica, y la decisión fue calificada de unilateral. Días después se dirigió una carta a la gobernadora firmada por más de 400 mujeres artistas.

La misiva aplaudió el nuevo monumento, pero calificó de inadmisible “la elección de Pedro Reyes, un artista hombre que no se autoidentifica como indígena, para representar a ‘la mujer indígena’: así, generalizada, negando con ello la particularidad y diversidad de las mujeres que se autoidentifican como miembros de pueblos y naciones originarias, y poniendo su imagen en manos de la mirada de un hombre blanco-mestizo”.

Se exigió el retiro de la obra de Reyes e instalar un comité curatorial conformado por creadoras que se identificaran como miembros de pueblos y naciones originarios, para elegir de entre ellas a una artista mujer.

Transcurridos otros dos días, se efectuó el acto de entrega “Firmas para la descolonización del Paseo de la Reforma”, cinco mil peticiones que Sheinbaum mostró en una serie de carpetas.

Ahí Jesusa Rodríguez, en representación del recién nombrado Consejo Asesor de Cultura, refirió: “La jefa de Gobierno escuchó este exhorto y petición de mujeres, es hora de la Cuarta Transformación y, por el bien de todas, diría el presidente de la República, ¡que vivan las mujeres indígenas!”.

El momento cumbre lo protagonizó la jefa de Gobierno al recordar que el reconocimiento a las mujeres ha sido una constante en su administración, y ejemplificó con el Paseo de las Heroínas anunciado para el Paseo de las Reforma. Finalmente, dijo que el debate sobre dónde quedaría la estatua de Colón lo definiría el INAH. Y en cuanto a “quién va a hacer o cómo se va a hacer la escultura que quede en su lugar, hemos tomado la decisión de que mejor lo ponemos en manos de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos en la Ciudad de México (Comaep)”. Agradeció al arquitecto Pedro Reyes e informó que probablemente su obra vaya a exponerse en algún lugar de la ciudad. Y enfatizó:



 

“Para que no haya ningún problema, para que no sea la jefa de Gobierno quien lo decida, lo ponemos como lo establecen la ley, los reglamentos, para que se tome la decisión y el comité decida cuál es la escultura de la mujer indígena que va a ir en este espacio”.

Horas después, vía WhatsApp del grupo de medios de prensa de Cultura de la CDMX, se escribió: “Compañ[email protected]: Aclararles que no está descartado que ‘Tlali’ vaya a sustituir la escultura de Colón en Paseo de la Reforma, ahora el proceso estará avalado por el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos de la Ciudad de México”.

Fue este mismo Comaep el que finalmente, este 15 de septiembre, aprobó reubicar el conjunto escultórico en el Parque América “después de considerar y evaluar más de 20 lugares”, según se lee en el comunicado del gobierno capitalino y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) de la que se desprende el comité, todo ello aprobado por el INAH.

Una de las colectivas signantes del documento fueron Restauradoras con Glitter (restauradorasconglitter.com). Esta agrupación, conformada en 2019 por especialistas en estudios sobre herencias culturales de todo el país, sostiene que su movimiento no promueve pintas ni alteraciones de bienes culturales, pero entiende la causa de quienes lo hacen “como demanda de una sociedad en equidad”. Así, entre sus proyectos buscan conformar un repositorio de imágenes a partir de los graffitis y pintas que se han plasmado en los monumentos más importantes del país, como una forma de preservar la memoria de las marchas, en especial de las feministas.

Sobre el tema Sofía Riojas (DF, 1987), Ayahuitl Estrada (Estado de México, 1991) y Daniela Pascual (Chiapas, 1981) explicaron en entrevista que, pese a la pandemia, las redes sociales han sido de gran apoyo para continuar su labor a través de charlas como Sobre el uso del espacio público en nuestros países y ¿A quién le hablan los monumentos y las manifestaciones?, que se encuentran en su página de Facebook.

Las restauradoras afirmaron que siguieron el tema relativo a “Tlali” y que la obra de Pedro Reyes reafirmó una de tantas representaciones de mujeres en monumentos relativos al tema:

“Usualmente se representa a las mujeres en el Monumento a la Madre, a la justicia, lo maternal, y la estética vista desde lo patriarcal, con cuerpos perfectos, delgados, hermosos, y el mismo Pedro Reyes volvió sobre lo mismo con ‘Tlali’. Basta ver la entrevista que le dio a El País, en donde dice que su mayor reto es que se vea hermosa. ¡No entendió nada! No hay cómo ayudarle”.

En esa entrevista (“Pedro Reyes y su escultura ‘Tlali’, más allá de la polémica de Colón: ‘Mi mayor reto es que sea hermosa’”), el artista explicó sobre esa frase:

“En la escultura, la forma es significado. No puedes depender de explicaciones, tiene que conmoverte o irradiar esa fuerza y belleza sin parapetos. Tiene que ser elocuente sin que nadie esté ahí para justificarla. Además tiene que hablarle a todo el mundo”.

Mientras tanto, el Comaep ya se puso en marcha con las recientes indicaciones de Sheinbaum al aprobar por unanimidad el traslado del Conjunto Escultórico de Cristóbal Colón al Parque Américas. Está conformado por Carlos Alberto Ulloa Pérez, titular de la Seduvi, como presidente; Inti Muñoz Santini, coordinador general de Desarrollo Urbano, como secretario técnico; Vanessa Bohórquez, secretaria de Cultura, como presidente suplente; y la historiadora Ángeles González Gamio, Saúl Alcántara Onofre, Glenda Hecksher Ramsden y Ricardo Ortiz Armas, como representantes de la sociedad civil.

Los vocales son Dunia Ludlow Deloya, Autoridad del Centro Histórico; Rosaura Ruíz Gutiérrez, titular de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación; y Carlos Mackinlay Grohmann, secretario de Turismo de la Ciudad de México; e “invitados permanentes”, los titulares de la Secretaría de Obras y Servicios, del Fideicomiso del Centro Histórico; del INAH e Inbal.

Inti Muñoz, extitular del Fideicomiso del Centro Histórico, se excusó de informar pues la Secretaría de Cultura será la que indique en los próximos días qué escultura se colocará en el lugar de Colón, para lo cual habrá sesiones al respecto.

Por su parte, González Gamio expuso:

“Son buenas noticias que no se vaya a colocar la escultura de la cabeza. Yo estuve fuera de la ciudad por motivos personales y sé que hubo reuniones extraordinarias en esos días. Curiosamente me fui el día en que Claudia Sheinbaum anunció lo de ‘Tlali’, y estando fuera me enteré de las críticas, y creo que por eso la decisión tomó otro giro, pero qué bueno que tuvo la sensibilidad de retirarla y buscar el consenso”.

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