Contra la simulación de la 4T, una historia diferente/ Bravuconadas  - LJA Aguascalientes
04/12/2021

A partir del 1 de julio de 2018, la Cuarta Transformación, tan pomposamente anunciada por el candidato ganador de las elecciones presidenciales López Obrador, prometía una profunda reforma en la vida pública de México, cuya ciudadanía se había volcado por un cambio efectivo en la manera de gobernar al país, cansada de los reiterados actos de corrupción de la clase política y los poderosos, de la violencia descontrolada, de la pobreza, entre otras cosas que le afectaba directamente de años atrás. Asimismo, en el marco de esa anhelada mudanza, la 4T ofreció, a través de su vocero y líder, crear nuevas oportunidades, abaratar el costo de las gasolinas, la electricidad, mejorar los servicios educativos y de salud y hacerlos más accesibles, vamos pura miel a un pueblo cansado de ser engañado y usado reiteradamente, así su “por el bien de todos, primero los pobres”. Esas promesas fueron hechas hace más de tres años.

Sin embargo, entre el 2018 y el 2021, tanto el gobierno de la 4T como una parte importante de la ciudadanía que la apoyó en un principio, han ido despertando de ese sueño “transformador”. El discurso del lopezobradorismo chocó con un muro que pensó cedería al impulso y respaldo electoral de los poco más de 31 millones de votos de aquél mítico 1º de julio. Ese muro, comúnmente llamado realidad, no cedió a la mera voluntad transformadora de manera automática y dócil, presentó sus condiciones y requisitos y contuvo en seco el ánimo volitivo de AMLO y sus seguidores del “Juntos Haremos Historia”, había que esforzarse más, no quedarse sólo en el discurso.

La 4T llegó a la presidencia de la República acompañada de una cuantiosa mayoría en las cámaras de Diputados y Senadores en la LXIV Legislatura, en la primera de ellas incluso para impulsar reformas constitucionales, aunque obligados a negociar en la segunda. En los albores de su gobierno, se ratificó el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, T-MEC, y se revisó la relación de la 4T con el empresariado mexicano en un necesario entendimiento para atraer e impulsar las inversiones que requería el proyecto morenista. Sin embargo, a los pocos meses de iniciado el sexenio transformador llegó la cancelación del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, un elemento largamente esperado por los sectores económicos del país para detonar la inversión, el crecimiento y el empleo. A partir de esa decisión los caminos y las visiones del gobierno y los diversos sectores económicos, nacionales e internacionales, avanzaron por senderos distintos. Y, como señala Enrique Quintana: “No se trataba sólo de los resultados económicos o en materia de seguridad pública, sino de la imagen que proyectaron. De las ideas modernizadoras, de su vocación reformista, y (…) de la percepción de (la lucha contra) una corrupción rampante”.

A tres años de iniciado el tan cacareado proceso de la Cuarta Transformación, de la talla de la Independencia, la Reforma o la Revolución, los mexicanos en general, y el propio gobierno, nos hemos encontrado con una pírrica agitación de las circunstancias nacionales, y con un esfuerzo mediático por mostrar estos tres años como el culmen de la primera etapa de la transformación de la nación. Pero, basta con revisar los acontecimientos de las últimas semanas para percatarnos de que “el cambio verdadero” se está quedando en una mera simulación, y que, necesariamente, nos llevará a todos a un desencanto por los resultados de la oportunidad perdida que el morenaje ha obrado en su errática conducción del país.

La pobreza se ha incrementado significativamente en esta primera mitad del sexenio del presidente López, es cosa de checar los datos del Coneval; el crecimiento económico se ha ralentizado desde el primer año de esta administración federal, a niveles preocupantes, sólo el intercambio comercial con el vecino del norte nos tiene animados; la violencia está llegando a niveles insospechados, y podemos llegar a las 100 mil muertes violentas en este 2021; las más de 550 mil muertes excedentes de hace 18 meses a la fecha relacionadas con el deficiente tratamiento de la pandemia en el ámbito nacional; los conflictos laborales en la construcción de la refinería de Dos Bocas u “Olmeca” (como ahora López quiere desmarcar esa obra) y la represión a los trabajadores inconformes; la confrontación contra el empresariado por el tema de la reforma eléctrica, justificándola a partir de la “lucha” contra la voracidad de los “traidores” empresarios mexicanos y extranjeros, y el riesgo de convertir esta intentona de contrarreforma energética en un posible “Fobaproa eléctrico”, con costos para el país por el orden de los 85 mmdd o del 6.6% del PIB según Citibanamex, y por la amenaza del viejo Manuel Bartlett de que el gobierno mexicano a través de la CFE “no pagará ninguna indemnización a empresas…”, pasándose por el arco del triunfo el estado de derecho y los acuerdos internacionales signados por México.

La Cuarta Transformación se está convirtiendo cada vez más en una simulación de cambio, la ciudadanía se percata de ello y provoca reacciones viscerales del presidente López contra quién tenga a la mano. Sigue atacando a la oposición de manera grosera y sin pruebas, insiste (porque sabe que es la única opción de supervivencia de su “proyecto” político) en la división de los mexicanos, provocándolos a la confrontación. La corrupción en su gobierno está escalando a niveles que pronto no podrá controlar. El caso Lozoya tiene sólo 19 días para hacer válido el acuerdo del criterio de oportunidad y, si no aporta pruebas contundentes a la FGR, se tendrá que ir a la cárcel y Gertz Manero y AMLO se deben ir despidiendo de su rimbombante combate a los corruptos del sexenio anterior.

A todo esto, la oposición en su conjunto no acaba de encontrar la vía para contrarrestar el discurso de la 4T y, como atinadamente señala Enrique Quintana, sí no propone a los mexicanos una historia diferente, la posibilidades de seguir alimentando la simulación del cambio persistirá al menos otros seis años más en este sufrido México.

 

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