Marko Cortés, factor de división en Aguascalientes - LJA Aguascalientes
19/05/2022

Mónica Cerbón

 

En las encuestas propias e incluso en las ajenas, el pronóstico es claro: de las seis gubernaturas en juego, la de mejores posibilidades para el PAN es la de Aguascalientes. Y sin embargo el panismo aguascalentense observa el rostro del enemigo cada vez que se ve al espejo.

El pasado 20 de diciembre el diputado federal Santiago Creel, coordinador político y territorial para las elecciones de 2022 en la entidad, en una escena reveladora dio el mensaje que terminó con meses de incertidumbre:

A su lado está el senador Juan Antonio Martín del Campo, que no sonríe; al otro costado, la diputada federal Teresa Jiménez, quien sonríe estática. Son los punteros electorales del partido. Detrás de ellos hay una larga lista de disputas internas, alentadas principalmente por el gobernador –también panista– Martín Orozco Sandoval. Creel anuncia que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN ha tomado una decisión: ella será la precandidata a la gubernatura.

La designación de Jiménez profundizó la mayor ruptura que el PAN ha sufrido en la entidad durante los últimos años. Pese a que mantiene el control del estado, el municipio capital y el Congreso local, en el partido reinan el descontrol y las divisiones, pues diversos grupos políticos han mostrado abiertamente su oposición a la efervescente carrera política de Jiménez, quien de llegar a la gubernatura y concluirla, sumará 12 años consecutivos en el poder.

Respaldada por una fuerte campaña publicitaria, en 2017 ganó las elecciones del municipio capital, en 2019 se reeligió y en 2021 saltó a una curul federal por la vía plurinominal.

Antes de su designación como precandidata, Teresa Jiménez solicitó una contienda interna para que la militancia estatal votara por el mejor. Los grupos internos del PAN se negaron y señalaron que el padrón de militantes fue alterado desde una oficina en la Ciudad de México para sumar a trabajadores del municipio capital, entonces gobernado por Jiménez.

Incluso Manuel Cortina Reynoso, panista de trayectoria y subsecretario de Gobierno, interpuso una denuncia ante el Tribunal Electoral estatal por la cooptación de 70% del padrón de militantes para la renovación de la dirigencia panista en la entidad, del que resultó elegido el exdiputado federal Javier Luévano Núñez, del grupo político de Jiménez. Aunque la denuncia no procedió, el panista anunció a finales de diciembre que impugnará la resolución.


La disputa entre el senador Martín del Campo y la diputada federal llevó al PAN a realizar, por primera vez, encuestas abiertas para elegir a su abanderado. El proceso fue similar a los que Morena llevó a cabo en el pasado: discrecional, opaco y con resultados que profundizaron las divisiones internas.

El 16 de noviembre, el CEN del PAN anunció que, por acuerdo entre los dos contendientes, se realizarían tres encuestas –dos elaboradas por conducto del Consejo Coordinador Empresarial del estado, y una más, independiente– entre la ciudadanía para elegir al mejor aspirante.

Cortés, presidente nacional del partido, fue enfático al explicar que los resultados de las encuestas servirían como base para elegir a la persona idónea para la candidatura, pero el método seguiría siendo la designación directa.

A principios de diciembre los mensajes adelantados de triunfo de ambos aspirantes y las mutuas acusaciones de manipular los resultados de las encuestas ensombrecieron el escenario político.

El 8 de diciembre, día de la presentación de resultados, Martín del Campo anunció que la tercera encuesta, decisiva para la designación, había sido manipulada –con anuencia de la dirigencia nacional del partido– por el presidente del Comité Directivo del PAN en Aguascalientes, Javier Luévano.

Por su parte, Jiménez respondió que su opositor trató de comprar los resultados. Sobre la realización de las encuestas poco se sabe, el partido no explicó con claridad cómo se realizaron o qué preguntas se hicieron. Las empresas encargadas de realizarlas fueron Varela y Asociados, Otero 27 y Campaigns and Elections.

Frente a las acusaciones y tras romper el acuerdo, el CEN del PAN anunció que haría una nueva encuesta, esta vez entre la militancia, apegándose a la cláusula quinta del acuerdo firmado entre ambos aspirantes. El resultado ya era esperado por los panistas: Teresa Jiménez fue elegida.

 

La mano de Cortés 

Fernando Herrera Ávila, consejero nacional del PAN y expresidente de la Junta de Coordinación Política en el Senado durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, analiza el proceso interno y alude a la cercana relación entre Cortés y Jiménez:

“Fue la crónica de una imposición anunciada. Hubo circunstancias que se generaron a efecto de favorecer una pretensión, y esto tiene molesta a una parte importante de la militancia. La opacidad con la cual se manejó el proceso interno desacredita y le quita legitimidad a la candidatura. Se apela a la institucionalidad para tratar de sumar al mayor número de militantes, pero el PAN está navegando en un mar de incredulidad desde su propia militancia”,

Tras la derrota, Martín del Campo mantiene abierta la puerta del partido Movimiento Ciudadano para contender por la gubernatura y anunció que no renunciará al PAN, a cuya dirigencia nacional acusó de actuar con favoritismo.

 


Show Full Content
Previous En Aguascalientes, 35 programas estatales para impulsar actividades del campo de Aguascalientes en 2022
Next El lenguaje inclusivo: entre el autoritarismo y la incorrección política
Close

NEXT STORY

Close

Abigeato no ha disminuido pese a aretado del Siniiga 

30/03/2022
Close