Sport Center Mixhuca, el proyecto que la pandemia frenó - LJA Aguascalientes
18/06/2024

 

Raúl Ochoa

 

En medio de la crisis económica que arrastra la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme), el consejo directivo anterior encabezado por José Amado Aguilar Argüelles acordó por unanimidad la aprobación del denominado proyecto Sport Center Mixhuca.

 

El plan autoriza a la parte favorecida el desarrollo de una magna obra comercial sobre el predio de prácticamente dos hectáreas de la referida asociación civil, en el complejo de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca, en el oriente de la CDMX. 

 

El proyecto, que arrancaría con una inversión privada de 300 millones de pesos, considera la demolición del edificio sede de la Codeme, pues se pretende darle un drástico cambio a esta asociación civil. No obstante, para actos de dominio, se requiere la aprobación de la asamblea, la máxima autoridad de esa confederación, de conformidad con los estatutos que la rigen.

 


De acuerdo con el boceto original presentado por el exdirigente deportivo, empresario y exfuncionario Julio Ortiz y Gallarza al anterior Consejo Directivo de la Codeme, la gran obra de usos múltiples incluiría centros comerciales, hotel de gran turismo, restaurantes de lujo, oficinas, albercas, instalaciones deportivas y estacionamiento subterráneo con capacidad para mil 500 automóviles, básicamente enfocado en la atracción turística que representa el Gran Premio de la CDMX de la F1, que suele realizarse en esta ciudad a finales de año. 

 

Según el documento consultado por Proceso, el controvertido acuerdo es un abierto consentimiento que los nueve integrantes del anterior Consejo Directivo de la Codeme otorgaron el 4 de agosto de 2020 a Ortiz y Gallarza, presidente de Grupo Zitro, cuyo nombre es un anagrama de su primer apellido.

 

En ese documento le informan a Ortiz y Gallarza que la presentación del proyecto Sport Center Mixhuca fue aprobado por el Consejo Directivo de la Codeme, en reunión extraordinaria del 4 de agosto de 2020:

 

“Por este conducto, le enviamos un cordial saludo y nos permitimos distraer su amable atención con el objeto de hacer de su conocimiento que como resultado de la presentación que usted (llevó a cabo) en su carácter de presidente de Grupo Zitro y director comercial y finanzas de la Codeme, del proyecto Sport Center Mixhuca de infraestructura deportiva y desarrollo de usos múltiples para una nueva mejora global para el deporte federado, misma que se llevó a cabo el día 14 de febrero de 2020 en las instalaciones de la Codeme, en esta Ciudad de México”, se indica en el oficio que los firmantes enviaron a Julio Ortiz con fecha 7 de agosto de 2020. 

 

Los firmantes agregan que de manera inmediata iniciarán “las gestiones necesarias y que corresponden a la normatividad aplicable vigente para efecto de que ese proyecto se realice, de acuerdo al contrato final en el que se desglosarán cada uno de los puntos”. 

 

De hecho, las partes involucradas intentaron cerrar el acuerdo bajo la figura de comodato por un plazo de 30 años, con el cual se otorgan prácticamente dos hectáreas de la Codeme, cuyo edificio de cuatro pisos sería destruido. A cambio de ello, esta asociación civil dispondrá de un piso completo de la futurista obra para sus oficinas y las de las federaciones deportivas afiliadas.

 

El oficio tiene las rúbricas del presidente de la Codeme, José Amado Aguilar Argüelles; Alfredo Velázquez Íñiguez, secretario general; César Fernández Montiel, vicepresidente; José Manuel Sánchez Jassen, tesorero; Juan Alberto Manzo, comisario; Liliana Suárez Carreón, vocal directivo 1; Alfredo Maccise Saade, vocal directivo 2; José Antonio Flores Fernández, consejero jurídico, y Ricardo del Real Jaime, vocal medallista. 

 

Pero la presencia del covid-19 trastocó sus planes.

 

Deslinde tardío

 

Precisamente, Alfredo Velázquez Íñiguez, quien fungió como secretario general en la administración pasada y uno de los firmantes del oficio del “acuerdo único”, no sólo confirma la autenticidad del oficio, sino que reconoce el acuerdo para ceder el predio al empresario, exbasquetbolista, exdirigente deportivo y exfuncionario Julio Ortiz.

 

En entrevista, Velázquez narra la forma en que se llegó a esta decisión: “El exbasquetbolista Julio Ortiz se acercó a la Confederación Deportiva Mexicana con el siguiente argumento: ‘Tengo un inversionista de Querétaro que tiene toda la lana del mundo, tengo una lana y podemos construir un complejo comercial en la Codeme con un gran estacionamiento en la parte de abajo, y con oficinas. A cambio de eso vamos a entregarle una jugosa cantidad a la asociación civil que le permitirá salir de sus problemas económicos’. Es decir, llegó el mesías de la Codeme”.

 

Según el exsecretario general del organismo, el planteamiento de Ortiz fue un tema que se analizó de forma recurrente en las juntas del Consejo Directivo. “Era un punto de discusión, y un día sí firmamos una carta de intención; no fue un convenio, porque hay que hacer todo un proyecto”.

 

De hecho “sí estábamos interesados en la propuesta, pero queríamos más información; saber más, porque para elaborar un proyecto de esa magnitud tiene que estar involucrado el gobierno de la CDMX, con la venia de Claudia Sheinbaum y del titular de la alcaldía de Iztacalco”.

 

No obstante, dice, él tenía sus dudas: “Si Ortiz quiere traer dinero a la confederación es porque él también gana, pero quiere tomarse una atribución que no le corresponde. Tampoco es así. Para variar, murió el principal inversionista. Después llegó el covid-19 y ya nada prosperó, todo se quedó ahí…”. 

 

Lo cierto, dice, es que Julio Ortiz y Gallarza “encontró un administrador y dijo: ‘Aquí está el jardincito. Le voy a dar una lanita a la Codeme…’, pero nunca se hizo”.

 

En cuanto a la propuesta para demoler el edificio de la asociación civil, Velázquez refiere que siempre alertó a José Amado Aguilar que la decisión correspondía única y ­exclusivamente a la asamblea ­general de asociados. “El estatuto de la asociación civil para ese tipo de bienes establece que se requiere el acuerdo de la asamblea. Íbamos a quedar un poco en medio…”.

 

“¿Qué tal si le cedíamos a Ortiz el predio de la Codeme en comodato a cambio de una renta? ¿Y qué tal si empezaba a construir en el predio? ¿Qué garantía tenía la Confederación Deportiva Mexicana para seguir adelante? Siempre me opuse al proyecto, porque ponía en riesgo el patrimonio de la asociación civil, ya que nos insistía: ‘Vamos a tener un capital semilla de 300 millones para que salga la flor’ y ‘una vez que estemos ahí, vamos a traer inversionistas de otras partes del mundo. Todos esos inversionistas van hacer un centro comercial, un hotel con albercas y también habrá oficinas…’.”

 

Reacio, Alfredo Velázquez cuestionó en su momento a Julio Ortiz: “¿Qué va a pasar con las federaciones que tienen sus oficinas en la Codeme?”. El empresario le propuso rentar un edificio de manera temporal para las federaciones afiliadas a la Codeme, mientras se desarrollaba su macroobra.

 

“Lo cierto es que se trata del proyecto con el que siempre soñó José Amado Aguilar, porque con eso se enderezaba la situación de la Codeme, pero en mi caso siempre le vi sus inconvenientes, ya que se ponía en riesgo el patrimonio de la Codeme”, advierte el exsecretario general.

 

Ahora, dice, no sería nada extraño que Julio Ortiz se acerque al nuevo presidente de la Codeme, Francisco Cabezas, para proponerle su plan. “Estas personas se acercaron en su momento a la Codeme porque su predio es un espacio lo suficientemente grande”; cuenta con áreas de estacionamiento, una cancha de futbol y con la superficie en la que se encuentra el Instituto de Formación e Investigación en Ciencias de la Educación y el Deporte.

 

Un predio muy codiciado

 

La Codeme fue fundada el 22 de julio de 1933 con el propósito de organizar y regularizar el deporte federado del país, hasta su exclusión en la Ley General de Cultura Física y Deporte, en junio de 2013.

 

En el sexenio de José López Portillo, el Diario Oficial de la Federación publicó el 13 de junio de 1978 el decreto por el que se desincorpora del dominio público del Departamento del Distrito Federal (ahora CDMX) dos superficies de terrenos y se autoriza a este departamento a enajenar a título gratuito en favor del Consejo Nacional de Recursos para la Atención de la Juventud y a la Confederación Deportiva Mexicana.

 

El artículo 3 del decreto establece que se desincorpora del dominio público del Departamento del Distrito Federal un área comprendida en la superficie de terreno expropiada por el decreto presidencial con 18 mil 347.45 metros con colindancias con el área que ocupa la bomba de agua de la Dirección General de Aguas y Saneamiento al este; con el estadio de la Magdalena Mixhuca al sureste, y con la curva de la pista del Autódromo Hermanos Rodríguez al sur.

 

También por decreto presidencial, el 28 de noviembre de 1956, publicado el 5 de diciembre de ese año, se expropió el ejido denominado Magdalena Mixhuca, de la alcaldía Iztapalapa, el predio de 235 hectáreas que se destinó para la construcción de campos deportivos y habitaciones populares.

 

No es la primera ocasión que un presidente en turno de la Codeme intenta negociar una parte del predio de esta asociación civil. Así ocurrió en junio de 2013, cuando el teniente coronel Alonso Pérez solicitó a la asamblea su autorización para iniciar las negociaciones de la venta de una parte de la superficie, apenas consumarse la exclusión de la Codeme de la Ley General de Cultura Física y Deporte (Apro, 14 de junio de 2013).

 

Como primera acción preventiva para paliar el golpe económico que se aproximaba, tras quedar fuera de los recursos otorgados por el gobierno federal, Pérez sometió a votación de los 31 presidentes de federaciones la venta del área conocida como La Cuchilla, que se localiza entre el Autódromo Hermanos Rodríguez y el Foro Sol, que son administrados por Ocesa, con la que esperaba recibir 8 millones de pesos.

“Desde hace tiempo esa empresa ha mostrado interés por el predio”, aseguró Alonso Pérez a Apro.

 

De hecho, esta parte del terreno fue ofrecida en primer lugar a la referida empresa de espectáculos. Sin embargo, no hubo interés luego de justificar su negativa por falta de capital para invertir en ese momento. Según Alfredo Velázquez, la iniciativa de Julio Ortiz no prosperó. 

 

“Le avisamos que teníamos que consultarlo en la asamblea ya que el Consejo Directivo no iba a tomar la decisión cuando tenemos 72 hijos (federaciones), y la Codeme es la casa de todos sus hijos. No podemos tomar una decisión de cederte todo esto, pues el inversionista quizás no tenía la certeza jurídica en dos rubros esenciales: los permisos que requiere de la CDMX y la certeza jurídica de que su proyecto debía pasar por la aceptación de la asamblea. Uno no puede hipotecar la casa de todos los hijos.”

 

Consultado al respecto, el actual titular de la Codeme, Francisco Cabezas, revira: “Hay documentos de la Codeme que desconocemos completamente (como el acuerdo en cuestión)”.

 

En este caso, advierte, “hay que tener cuidado, porque no sabemos. Primero hay que investigar en qué consiste el documento”, reitera el directivo, quien asegura que todavía continúan en búsqueda de información correspondiente a la gestión de su antecesor, José Amado Aguilar, a quien le inició una auditoría.  L

 


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