Pablo González Casanova/ Cátedra  - LJA Aguascalientes
01/10/2022

Gobierno o individuo que entrega los recursos naturales

a empresas extranjeras, traiciona a la patria.[i]

Lázaro Cárdenas

 

Maestro Pablo González Casanova: La Generación de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), apadrinada el 21 de Diciembre de 1959 por el general Lázaro Cárdenas, en cuya ceremonia celebrada ya en la moderna ciudad universitaria nos acompañaron usted como director de la Facultad y el rector de la UNAM Nabor Carrillo Flores, le envía un entrañable abrazo en el centenario de su natalicio.

Muchos son nuestros gratos recuerdos desde la época en que todavía ocupábamos la solariega mansión del conde del Valle de Orizaba conocida como Mascarones en la Ribera de San Cosme, frente a la pulquería “Las Mulas de Siempre!” donde saludábamos al periodista José Pagés Llergo y sus colaboradores, con quienes se reunía semanalmente a jugar dominó.

Al suceder al director Raúl Carrancá y Trujillo en 1957, inició usted los primeros cursos de verano en que tuvimos la oportunidad de escuchar a los más destacados intelectuales de las diversas disciplinas políticas, económicas y sociales de la República y del extranjero.

Lo mismo podríamos decir de las prácticas de investigación social en diferentes partes de la República, en especial la que realizamos bajo la conducción de nuestro querido maestro y gran amigo el sociólogo Ricardo Pozas Arciniega -en la novísima ciudad industrial de Ciudad Sahagún, construida en los llanos tlachiqueros de Irolo, Hidalgo- cuando la Constructora de Carros de Ferrocarril, que produjo todos los vagones de las primeras líneas del metro de la ciudad de México con el más alto control de calidad y estaba empezando a renovar el envejecido equipo de carga de los Ferrocarriles Nacionales de México, enfrentaba problemas sociales que contribuimos a resolver. Pero por ser la materialización de una gran idea generada por Víctor Manuel Villaseñor y un exitoso ejemplo para beneficio del país, fue desnaturalizada por los servidores de los intereses extranjeros.

La creación del Centro de Estudios Latinoamericanos hacia 1957 en coordinación con la Unión de Universidades de América Latina, inaugurado con nuestros recientes egresados, fue otro de sus grandes logros en la lucha creativa por fomentar la consciencia del ser latinoamericano, ejemplo seguido por otras universidades de nuestra Región. En él tuvimos oportunidad de confraternizar con grandes maestros latinoamericanos que, expulsados por la violencia militar, encontraron asilo fraternal en nuestro país; así abrevamos en la sabiduría del argentino Rodolfo Puiggrós, del guatemalteco Monteforte Toledo, del ecuatoriano Aguilera Malta y muchas otras luminarias de nuestra Región.


Y así podríamos hablar, también, de la sustanciosa -en cantidad y calidad- producción editorial que alcanzó en nuestra entonces todavía Escuela.

O del apoyo a las propuestas estudiantiles, como la investigación del equipo de mi generación que organicé en 1959 para realizar el estudio comparado de las leyes orgánicas de los servicios diplomáticos de los países más representativos en ese sector,  cuyo resultado presentó el presidente López Mateos al Poder Legislativo como su iniciativa, lográndose así la primera actualización -con no pocas reticencias del secretario de Relaciones Exteriores- que estimuló la presentación de otras que fueron avanzando en la transformación de la vetusta Ley del Servicio Exterior Mexicano.

Otro recuerdo memorable fue el ciclo de conferencias organizado por nuestra Generación en 1959, en el que participaron dos ex-rectores de la UNAM: Manuel Gómez Morín y Vicente Lombardo Toledano y donde este último se convirtió en el gran imán que atrajo, como nunca, a tantos estudiantes y profesores de todas las facultades de nuestra ciudad universitaria, que el expositor se vio obligado a disertar de pie durante sus cerca de tres horas de duración, desde el descanso de la escalera de acceso al aula máxima “Luis Garrido”, y a los asistentes a sentarse en el pasto del jardín de una noche estrellada y cálida, para darnos el más completo panorama histórico de la Filosofía que hayamos tenido oportunidad de disfrutar.

Recordamos también el discreto pero eficaz soporte que dio usted al Movimiento Estudiantil de 1958 en el que participamos estratégicamente como centro del eje Preparatoria-Instituto Politécnico Nacional, apoyando al movimiento obrero con una eficaz campaña de información verbal e impresa directamente al pueblo, que culminó con la manifestación más nutrida realizada en el zócalo después de la que espontáneamente congregó a la ciudadanía cuando el presidente Cárdenas declaró la expropiación petrolera el 18 de Marzo de 1938. Movimiento ese de 1958 insuficientemente estudiado, sin el que difícilmente podría entenderse el realizado diez años después, en 1968, criminalmente abortado en Tlatelolco por malos mexicanos, pero sueño imperial patrióticamente anulado por el general Marcelino García Barragán, Secretario de la Defensa Nacional quien supo defender, con toda su energía, nuestra soberanía nacional; sin embargo, considerado sólo como un experimento fallido más, quedó como siniestro presagio del derrocamiento, tres años después, del más demócrata de los presidentes latinoamericanos que fue Salvador Allende, él sí traicionado por su ministro de Defensa, quien impuso el aciago Plan Cóndor para avanzar en el sometimiento imperial de nuestra Región.

Su estímulo a los estudiantes que deseaban demostrar sus capacidades ha sido proverbial; por ejemplo, en la oferta de becas al extranjero; en la oportunidad de iniciarse en la cátedra, como la que impartí sobre Redacción diplomática, aprovechando la experiencia adquirida en el Departamento de Asuntos de América que tenía a mi cargo en la Dirección General del Servicio Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

O cuando nos encontramos en el Congreso Latinoamericano de Sociología de Río de Janeiro en 1962, en donde tanto usted como el maestro Rodolfo Stavenhagen presentaron los trabajos correspondientes a México, cuando aprovechó también la oportunidad para conocer los avances de la reforma de la Universidad Nacional de Brasil en Brasilia, a cargo de Darcy Ribeiro, lamentablemente frustrados posteriormente por el salvaje golpe militar que dentro del Plan Cóndor canceló los avanzados programas del presidente Joao Goulart.

Dejamos aquí nuestra aportación, recomendando a nuestros lectores enriquecer su conocimiento sobre las valiosas acciones llevadas a cabo por usted en nuestra Facultad primero; en la rectoría de la UNAM después y como académico de talla internacional en América Latina, en Europa y en la Universidad de las Naciones Unidas, aparte de su rica producción bibliográfica; eso y mucho más pueden encontrarlo en https://www.iis.unam.mx/blog/pablo-gonzalez-casanova-100-anos/.

 

Netzahualcóyotl Aguilera R. E.

Presidente de la Generación Lázaro Cárdenas

de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM

 

Por la unidad en la diversidad

Aguascalientes, México, América Latina

[email protected]

 

 

JUSTIFICACIÓN. Con el propósito de referirnos oportunamente al centenario del natalicio de uno de los universitarios más prolíficos y destacados de nuestra época que afortunadamente sigue siendo nuestro querido maestro Pablo González Casanova, la semana pasada hice un paréntesis en nuestro compromiso de hacerle llegar a usted, lector asiduo, algunas más de nuestras consideraciones sobre el tema “¿De quién es la Universidad”? que esperamos concluir la semana próxima. Lamentablemente, por un error mío el texto no llegó a su destino y Cátedra no apareció el viernes pasado, omisión que esperamos corregir en el ejemplar que acaba usted de leer.

Aviso: En atención a diversas solicitudes, el responsable de esta columna manifiesta que no se requiere permiso alguno para reproducir su obra -publicada en diversas etapas durante 70 años- siempre y cuando se cumpla con el requisito ético de citarlo como su autor, al igual que el título, lugar y fecha de la publicación de donde se hubiese obtenido. Dicha obra -por cuya producción o publicación nunca he cobrado un centavo- no deberá por ningún motivo utilizarse con fines lucrativos, porque el libre acceso a la información es un derecho humano que debemos respetar y fomentar, ya que el conocimiento individual se obtiene de la suma del conocimiento humano, a cuyo enriquecimiento tenemos la obligación de contribuir agregando nuestra mayor o menor capacidad creativa.

MI ARCHIVO EN LJA.MX: La avanzada tecnología actual nos proporciona la ventaja de difundir nuestra producción por vía internet, que en mi caso está digitalizada desde que en 1994 tuve la oportunidad de contar con el primer equipo de cómputo personal; y desde el año 2008 en que se fundó nuestro diario La Jornada Aguascalientes -ahora LJA.MX– cada colaborador cuenta con un archivo en el que se encuentra su producción hasta la fecha. En el archivo asignado a la mía -que se puede visitar fácilmente- se encuentra la mayor parte de ella en los siguientes enlaces:

https://www.lja.mx/author/neza/

https://issuu.com/lja.mx

En el primero aparece el texto de las notas publicadas en orden cronológico. En el segundo se encuentra la imagen del periódico completo, por lo que es necesario buscar los ejemplares correspondientes a los días viernes, que son en los que, generalmente, se publica esta columna.

 

 

 

[i] Lázaro Cárdenas: Apuntes Una selección. UNAM. Primera edición. México, 2003. Pág. 545.


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