Apuntes de campaña a gobernadora/ Yerbamala  - LJA Aguascalientes
29/11/2022

 

Con la singular figura presidencial en el pináculo de su popularidad sexenal (nos guste o no), este año hay seis gubernaturas en disputa en México. En al menos cuatro de ellas aventajan claramente las y los candidatos de MORENA según algunas encuestas, siendo Aguascalientes un enclave “anómalo” en el “mero” centro del país en el que el discurso y acción presidenciales parecieran no permear mayoritariamente en el electorado, como si ocurre en las otras cuatro entidades que eligen nuevo gobierno estatal en junio. ¿La tendencia observada y pronosticada por las encuestas es permanente y definitiva? Difícil saberlo por ahora, aunque es pertinente recordar que AMLO ganó también en Aguascalientes en 2018.

Ahora que transcurrieron los primeros días de campaña a gobernadora, pues por primera vez en 2022 (solo 165 años después de la constitución del estado como entidad federativa, por si alguna duda cabe de la imparidad de género prevaleciente aún en la vida pública mexicana), una mujer de entre las candidatas será la primera gobernadora de Aguascalientes, al no haber candidatos varones, nos dejan ya ver algunos rasgos de lo que veremos durante la larga en exceso campaña hasta el día de las elecciones. A continuación compartiremos algunos apuntes basados en observaciones, atenta escucha a amigos y conocidos de acá y de allá, charlas y lecturas, a reserva de ir documentando con el paso de los días lo que vaya ocurriendo. Decir de momento que las campañas abrieron con una aparente candidata favorita y consolidada según diversos estudios de opinión y encuestas de diversa procedencia, por lo que dicen algunas personas que la elección está definida de antemano. Tal vez eso convenga hacer creer, aunque pensamos que no es así. Primero, porque las encuestas han demostrado su falibilidad en muchas ocasiones anteriores, y segundo, porque el electorado es altamente volátil en los tiempos corrientes. Además, todas las contendientes cometerían un error si diesen por cierto desde ahora un resultado estimado, pues ya en campañas pasadas vimos que del plato a la boca se cae la sopa, como dice el refranero popular.



 

El gobierno saliente

El trabajo del gobierno saliente durante los pasados años parece ser la mejor oferta del partido oficial, que, recordemos que en Aguascalientes es del PAN y no de MORENA. Al respecto, se tiende a decir que gran parte de la preferencia estimada de voto en favor de dicho partido, incluso sin saberse aún quien fuera su candidata o candidato, descansaba y descansa en dicho trabajo y en el talante más bien conservador del electorado estatal, que se ratifica hasta ahora elección con elección, habida cuenta que estando ya en 2022 no hubo hasta ahora más que gobiernos del PRI o del PAN en Aguascalientes, cuando la Ciudad de México, por ejemplo, votó masivamente a C. Cárdenas en el ya lejano 1987.

Acá, lo sabemos, es otra historia. Al trabajo del gobierno del estado muchos lo califican, sin dar mayores argumentos que su propia opinión, de muy bueno e incluso sobresaliente. Decir eso parece al menos triunfalista basándonos en diversos indicadores de Desarrollo Humano disponibles para consulta, aunque lo cierto es que cada cual podrá sacar sus propias conclusiones respecto del desempeño de Martín Orozco y su equipo. Pero si algo es evidente, sea como sea, es que la hoy candidata oficial ni fue ni es parte de ese grupo o equipo de Orozco, así que resulta al menos dudoso trasladarle en automático el mérito o fracaso del gobierno que pronto terminará, como se pretende desde el discurso de unos y otros interesados oficiales.

La candidata oficial

Va acabar siendo cierto, al menos en Aguascalientes y por lo pronto, que alguien tenía razón cuando decía que blanquiazules y trescoloristas eran los mismos o casi, porque la candidata oficial lo es por una inédita coalición impensable hasta hace pocos años para amargura de los huérfanos y huérfanas políticas de uno y otro partido, aunque bien es cierto que de facto han cogobernado allá donde las urnas les han favorecido sin el menor empacho. Y Aguascalientes no ha sido la excepción, ya por varios sexenios previos. Así, la candidata oficial, ex alcaldesa ratificada de la ciudad de Aguascalientes, es, podemos decir, la candidata de consenso del establishment local. Y lo es a pesar de las numerosas acusaciones de corrupción (con razón o sin ella) que pesan en su contra. Lo es también a pesar de la oposición dentro de su propio partido y superando a un senador de la república que no logró o no supo consolidar su proyecto. Pero una vez afianzada la candidatura, tal vez sería bueno que la candidata inicie por contarnos claramente cuál es su oferta política y de gobierno para Aguascalientes (¿gobernaría como el PAN, como el PRD o como el PRI?), y de paso que ofrezca si puede y quiere unas explicaciones claras sobre las duras imputaciones que sus malquerientes y contendientes le enderezan desde antes de ser la candidata oficial, habida cuenta de que ciertos sectores de la población (sobre todo mujeres y jóvenes) se muestran cada vez más irritados por los evidentes niveles de corrupción y de simulación que se observan desde hace años en los gobiernos locales. Dicha irritación bien podría pasar factura a dicha candidata de no pronunciarse claramente al respecto si se conjugan ciertos factores.

Al respecto decía el otro día un dirigente empresarial de épocas antediluvianas y trescolorinas, que las campañas no son espacio para hablar de corrupción ni de malos manejos del pasado, porque eso no le importa al electorado de Aguascalientes. Tal vez no le importa al electorado que dicho señor representa fielmente, porque ciertamente no dijo si declaraba tal cosa a título personal o del colectivo que dice representar, pero difícil estar más en desacuerdo con tan casposo empresario, sobre todo considerando el talante de las acusaciones públicas y contra quien se enderezan, donde una figura pública y una candidata en campaña debería ser la más interesada en rendir cuentas claras como su mejor carta de presentación ante la sociedad a la que pide el voto de nuevo, aun a pesar de la desmemoria colectiva que nos aqueja socialmente.


La oposición

MORENA es oposición en Aguascalientes, aunque poco y nada se note en lo local, sobre todo desde que es gobierno federal. Dicho movimiento-partido cedió la candidatura a una curtida ex militante perredista, profesora y licenciada, magnífica oradora y con una enérgica presencia pública en Aguascalientes durante los pasados años. Su figura contrasta notoriamente con la de la candidata oficial por varias razones, pero valga destacar de momento que no se le recuerda envuelta en escándalos de corrupción, lo que no es poca cosa en los tiempos corrientes y hablando de política en Aguascalientes. Así que la candidata ha sido arropada desde el primer día por las figuras públicas de ese partido en el país, como Claudia Sheimbaum. Pareciera que la popularidad presidencial y de la Jefa de Gobierno, así como las condiciones del país y del estado son propicias para que la candidata busque generar una oferta de campaña atractiva basada en el cambio y la alternancia política, sobre todo entre los muchos y muchas descontentas con el gobierno actual y con la candidata oficial; más si cabe entre los numerosos abstencionistas, que según ciertas encuestadoras rondan hasta el 14% del electorado habilitado. ¿Faltó visión y operación política para propiciar un arranque de campaña con mayores perspectivas de éxito para la candidata opositora? Parece evidente. Por su parte, la candidata del partido MC, antes Convergencia, partido del que nunca sabemos si va o viene y con quien (tal y como parece ser el caso), también endereza desde el día uno de campaña duros ataques contra la candidata oficial buscando posicionarse. Pero Aguascalientes no es Guadalajara ni Monterrey, la candidata no es conocida empresaria ni clon peñista y la presencia de dicho partido hasta ahora es históricamente muy marginal, porque nadie quiere votar por quien no puede ganar. Así que el resto de las candidatas de oposición juegan un papel testimonial o casi, que se volverá o no interesante en la medida en que la principal candidata opositora logre remontar la desventaja, aumentar las preferencias a su favor y tal vez cerrar la elección en la recta final.

Cola. La desaparición y confirmado asesinato de la jovencita Debanhi Escobar en Monterrey, no es más que el síntoma repetido de una grave enfermedad social. Otra vez nos llenamos de indignación y las mujeres salen a manifestarse masivamente, porque es imposible darnos el lujo de normalizar la barbarie del feminicidio en México.

Bis. De la primera mujer gobernadora de Aguascalientes, sea quien sea, cabrá esperar, pedirle y también exigirle en su momento, que intente gobernar con una sensibilidad diferente y con resultados también diferentes (mejores, es deseable y posible) desde el día uno de su mandato, pues las mujeres no deberían ir a la política y al espacio público a cubrir cuotas y a reproducir esquemas masculinos que no le sirven a la sociedad. Más cuando son la mayoría del padrón electoral en México y cuando están cambiando positivamente este país todos los días con su creciente y venturosa presencia pública.

@efpasillas


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