Mary Siqueiros. Una Bióloga con alegría por la vida - LJA Aguascalientes
22/07/2024

La bióloga María Elena Siqueiros Delgado es una profesora de la Benemérita Universidad Autónoma de Aguascalientes (BUAA) pionera en esta ciencia. Su gusto por el estudio de los seres vivos la llevo a decidir qué grupo, de entre toda la biodiversidad existente, estudiaría. Se decidió por las plantas, por el tan afamado Reino Plantae. En su etapa de estudiante estaba lejos de imaginar que sería profesora de varias generaciones dentro de la misma institución, que estudiaría en el extranjero, que sería jefa de departamento, que escribiría libros sobre la vegetación de nuestro querido estado de Aguascalientes (referencia obligada para quienes nos dedicamos a la conservación del medio ambiente) y que sería inspiración para muchas.

Mary Siqueiros, como la conocemos, nació en Chihuahua en una familia de 11 hermanos, siendo ella la mayor. A los 6 años su familia y ella se vinieron a vivir a Aguascalientes, por lo que se siente aguascalentense. Desde pequeña tuvo curiosidad por las plantas, diseccionaba las flores y se preguntaba qué era de lo que estaban formadas; indagar la vida natural hizo que descubriera su vocación: estudiar biología, lo cual se explica por el amor a los seres vivos.

Estaba por irse a estudiar a San Luis Potosí cuando le llega la información de que la incipiente UAA tendría la carrera de sus sueños, Licenciatura en Biología. Las instalaciones de la universidad eran 2 edificios, y compartían con otras carreras el espacio y las materias que tenían en común. Específicamente el maestro Juan José Martínez Guerra y otro maestro daban la mayoría de las materias, y para temas más especializados hacían invitaciones a profesores de otras instituciones, así fue como Taxonomía Vegetal se las dio la maestra Clara Hilda que estaba en el herbario de la UNAM, y Mary la recuerda como la materia que la hizo más feliz durante la carrera y la que provocó que se dedicará a la Botánica.

Mary recuerda una anécdota del maestro Martínez Guerra. Cuenta que se llevaban más que como estudiantes y maestro, como amigas y amigos, 9 mujeres y 1 hombre, y le decían “allí vienen Juan José y sus muchachas”. Sus compañeras de generación se siguen frecuentando o cuando menos se buscan para saber cómo están. Su etapa de universitaria la recuerda con mucho cariño.

Recién egresada en 1979, consigue su primer trabajo en Chihuahua, en la Secretaría de Recursos Hidráulicos, para determinar los coeficientes de agostadero, ella inauguró el herbario, estuvo tres años allí. Por esas fechas se abre una plaza en la UAA, hizo su examen de oposición y se quedó desde aquel entonces en nuestra querida institución. Como profesora siempre sintió la necesidad de actualizarse, ya que como se dice; “al no actualizarte te momificas tú y momificas a tus alumnos”

Y siempre ha dicho: “los seres vivos no cambian, sino la forma en que abordamos su estudio”. Ella realizó su maestría en Chihuahua en Manejo de Pastizales y el doctorado lo realiza en 1996, cuando tuvo la oportunidad de irse a California, después de 3 hijos, un poco de más años, con poco tiempo para atender el tener familia, ya que en este momento compañeros jóvenes, nativos en el idioma, en la computadora, se sentía insegura. Uno de sus profesores siempre le corregía el inglés, pero ella sabía que se podía comunicar, todo el sacrificio valió la pena, le abrió un panorama muy importante, de proyectos, de puestos administrativos, del sistema nacional de investigadores, pero sobre todo, ella cambió la forma de dar las clases de Botánica basada en la filogenia (parentesco y grupos relacionados) un tanto como la historia natural de los seres vivos.

Ella cambió su apasionamiento de dar la Botánica de manera tradicional por la Botánica de forma filogenética, su común denominador es la vocación, dedicación y el entusiasmo con el que se comunica, la alegría que le provoca compartir su conocimiento. Disculpen ustedes, pero es mi maestra favorita ya que yo también soy bióloga y fui su discípula entre otras muchas personas que fuimos tocadas por su maravillosa forma de compartir sus saberes.

En 1982, cuando entró a la Universidad, ya estaba la maestra Margarita de la Cerda Lemus, fundadora del herbario y a la que ella y muchas de las generaciones que nos dio clases la recordaremos siempre como la mujer entregada, empeñosa y con un carácter dulce, que se convirtió en una gran amiga para Mary. Lamentablemente la maestra Margarita se nos adelantó en el camino.

Mary Siqueiros, la docente perfecta, autora de libros de Flora de Aguascalientes, que fue jefa de departamento de Biología, y antes de su jubilación fue candidata a rectora, posicionándose entre los estudiantes como una gran postulante.


El espíritu de Mary es inquieto y sabemos que en su cabeza ya se están cocinando proyectos que veremos hechos realidad en próximas fechas, está por lanzar un libro, así que no le pierdas la pista, una gran mujer que ha dejado huella en los corazones de muchas personas, que ha sabido llevar su vida personal y profesional en equilibrio, su personalidad es genial y siempre presta compartir su conocimiento. Gracias, Mary Siqueiros


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