Apuntes de una campaña a gobernadora 2/ Plaza Pública  - LJA Aguascalientes
29/11/2022

Preámbulo

Con la presente entrega, además de la invaluable complicidad de mis [email protected] [email protected], la presente columna, llamada hasta hoy Yerbamala en memoria del trabajo del enorme y valiente periodista culiacanense Javier Valdéz, pasa a llamarse Plaza Pública. Gracias mil a todas las personas que con su crítica y opinión enriquecen cada entrega y hacen posible su aparición y continuidad después de varios años de entregas ininterrumpidas.

 



 

Más preguntas que respuestas

Estamos casi a una semana de que concluyan las campañas locales en seis entidades federativas. Se supone que Morena aventaja en al menos cinco de seis según diversas predicciones y encuestas, y pelea cerradamente en la restante. Acá, en nuestro pequeño terruño, decíamos en la entrega anterior (Apuntes de una campaña a gobernadora, LJA.MX, abril de 2022) que Aguascalientes vive un proceso inédito e histórico, pues nunca antes tuvo la certeza plena, como ahora, de que nuestra cariñosamente llamada “patria chica” tendrá una gobernadora y no un gobernador como antes, a partir de octubre próximo. Así que en este marco novedoso para Aguascalientes, las y los hidrocálidos votaremos el próximo 5 de junio de 2022. No sobrará entonces preguntarnos con atención: ¿Quiénes son y que han hecho antes esas mujeres que piden nuestro voto de ocasión? porque es justo ahí donde puede haber respuestas para votar con responsabilidad sobre lo común. Sabemos ya que todas las candidatas en contienda son políticas profesionales, es decir, que han hecho de la política de partidos y de ocupar cargos públicos, su ocupación principal o modus vivendi. ¿Es eso garantía de éxito o de buen desempeño? visto está que no. ¿El hecho de que todas las candidatas sean mujeres podría hacer una diferencia significativa o siquiera notoria en el futuro de Aguascalientes? Desde luego que sí. Pero que todas las candidatas sean mujeres por sí mismo no garantiza cambio democrático y progreso social en automático. Ya podemos anticipar que eso dependerá de quien de entre las contendientes resulte electa y de la calidad humana y el liderazgo social de la gobernadora y del equipo del que se rodee. Y también, de qué y cómo haga al frente del gobierno del estado, aunque una cosa es cierta: no habrá resultados diferentes haciendo lo mismo que antes. Y la pregunta queda abierta: ¿lo mismo de antes o lo mismo de ahora, es suficiente para garantizar progreso y bienestar a las y los ciudadanos?

 

Predicciones, encuestas y falacias

Ya llegando a las 8 o 9 semanas de campaña, hay algunas cosas que parecen claras. Según la mayoría de las encuestas disponibles y públicas, hay una candidata oficial (PRI/PAN/PRD) señalada como favorita y una candidata de oposición (Morena) que compite y cierra la contienda. Las demás, según las mismas fuentes disponibles, participan casi testimonialmente, puesto que ni juntas alcanzarían a la que compite en segundo lugar. Vuelcos electorales puede haber, claro. Pero no son muy probables. Respecto a la competencia real, es decir la que se da entre la candidata oficial y la de oposición, llama la atención el discurso hecho correr por supuestos influencers locales, que machacan insistentemente con la sobada falacia en todo tipo de chats y redes sociales: “cualquiera menos Morena. No votes por ella. Representa a los morenacos”. Pero tal síntoma de insidia y clasismo autóctono no es una mala broma aunque lo parezca. A ese supuesto “argumento” agregan otro aún más pueril, que dice más o menos así: “no votes por Morena, ¿o qué, quieres estar como Zacatecas?”. Ambos son argumentos falaces porque no resisten el menor análisis. Veamos: Morena, mal o bien, gobierna en todo el país a nivel federal y también en 18 entidades federativas. Y esa fue una decisión democrática en tanto fue de la mayoría de los y las votantes. ¿Qué querrá decir la numeralia? Más aún: ¿Sobrevino ya a nivel nacional la catástrofe que anuncian para Aguascalientes si gana Morena tres años después del triunfo de ya sabes quién? Es evidente que no. Y respecto a la desafortunada comparación con el vecino y muy lastimado estado de Zacatecas, o con otros tantos de la región y el país: ¿acaso preferiríamos estar como Guanajuato con sus decenas de muertos en balaceras cotidianas (13 ayer), o como Tamaulipas, con sus famosos carteles de última letra que quitan y ponen (literalmente) desgobernadores? ambas entidades, por cierto, en manos de Acción Nacional. ¿O acaso preferiríamos estar como Jalisco (con un tremendo desorden social y de seguridad y un soberbio e irresponsable junior al frente del gobierno) o Nuevo León (con sus feminicidios, sus decenas de [email protected], y su vacuo mini-peña regio con ridícula princess)? O tal vez sería mejor estar como Coahuila, famosa por su masacrada Allende y sus impresentables Moreiras.

Sobre la campaña paralela de temor y odio que se hace correr en Aguascalientes, cabe preguntarnos si el avance de la candidata de oposición es tan significativo que genera esas reacciones, las cuales intentan inducir el miedo desde los sectores afines a la candidata oficial. Y ahí no para la cosa, porque también se ha introducido una campaña “terrestre” a través de mantas colocadas por desconocidos por algunas zonas de la ciudad, que dicen más o menos: “En esta colonia odiamos 100% a morena”. Podríamos entonces concluir sin mayor análisis, que después de 8 semanas de campaña, la candidata oficial no vende tal como prometía y que la victoria que desde el PAN nacional, el gobierno del estado y la candidatura oficial se daba tan segura hace varios meses, ahora ya no se ve tanto, puesto que se tiene que recurrir a este tipo de tácticas del miedo y de incitación al odio. ¿Tienen algo que decir al respecto el gobierno del estado, el árbitro electoral o la fiscalía autónoma?


Buenas, malas y peores

Pareciera que todas las candidatas pretenden hacernos elegir entre lo malo y lo peor, lo que es tanto como preguntarle al paciente grave de que prefiere morirse. Pero lo cierto es que hasta ahora, podemos decir que tendrá difícil ganar tan holgadamente como decía, una candidata oficial que parece evadir con muy poco tino ciertos temas de su pasado y a quien todas sus rivales acusan de corrupción (Véase al respecto la reveladora entrevista que le concedió a Hernán Gómez en: https://www.youtube.com/watch?v=xgzJJbZrLQQ). Para desgracia de Aguascalientes, no sería la primera vez que alguien acusado de grave corrupción fuera electo o electa gobernador o en el caso, gobernadora, lo que ilustra bien la desmemoria o anomía que socialmente nos caracteriza. Aunque sí la primera vez que alguien con acusaciones tan graves de por medio, compita y gane. Tan graves son las acusaciones, que por ejemplo en el debate de ayer, del que decidió ausentarse, se le acusó abiertamente de estar “asociada” con el presidente del PAN nacional, un tal señor Marko (así, con k) Cortés, para saquear el erario municipal. Pero si gana, y aun aceptando que todas las acusaciones en su contra fueran falsas e infundadas, tal parece que sería una gobernadora vulnerable, deslegitimada y débil. ¿Es eso lo que Aguascalientes necesita en tiempos de crimen organizado, incertidumbre económica, pandemias y guerra?

 

Debates sin debate

Así parece confirmar lo que se pudo ver (o más bien lo que no se pudo ver, porque la candidata del combo tripartita PRI/PAN/PRD solo asistió a uno de cuatro, dos oficiales y dos no oficiales) en los recientes debates, donde vimos a una candidata oficial que o bien no se presenta, ignorando a sabiendas sus compromisos y obligaciones electorales, como también cualquier rastro de actitud democrática, o bien asiste para ignorar preguntas e interpelaciones, arropada por una resma de cartulinas sin referencias ni fuentes de contraste y por eslóganes repetidos ad nauseam, por un marketing sin objeto ni contenido que en tiempo real y en comparación directa con sus combativas oponentes pierde y pierde. Por ejemplo, en el debate del “Tec” o el de los empresarios y sociedad civil, de los cuales podría pensarse que es representante natural dado su origen partidista, la candidata oficial simplemente no se presentó. Y en uno de los dos debates oficiales organizados por el IEE, que de debates tienen poco dado un formato que parece diseñado justamente para que no se debata, la candidata oficial demostró claramente que ni sabe, ni puede ni quiere debatir con sus oponentes a pesar de en sus cuentas dice llevar amplia ventaja y de la evidente comparsa que llevaba en una de las otras candidatas, quien resulta curiosamente, la más acartonada y rijosa, será porque es justo la que menos posibilidades tiene de ganar, pero que sirve bien para golpear a las rivales.

 

Prometer no empobrece

Difícil vender una candidatura que sí cumple, cuando siendo alcaldesa prometió retirar la concesión de agua y solo le alcanzó en 5 años para cambiarle el nombre de la empresa concesionaria, que sigue con sus mismas prácticas extractivas y predatorias en perjuicio de todos los usuarios de la capital del estado, donde se supone que el agua potable y su saneamiento son un servicio público y un Derecho Fundamental según nuestra Constitución, asunto soslayado o minimizado hasta ahora por todos los gobiernos anteriores del PRI y del PAN. Difícil prometer sanear la cuenca del río San Pedro, cuando 5 años de gobierno municipal o 6 años del gobierno estatal no les alcanzaron para hacer nada al respecto. Difícil ofrecer transparencia cuando se niega a debatir y a rendir cuentas. Difícil ser la candidata “de la tranquilidad y la paz”, cuando sus rivales le acusan de tolerar diversas violaciones a los derechos humanos por parte de los policías municipales bajo sus órdenes durante su gobierno municipal. Y si no bastaran las acusaciones incontestadas, que les pregunten mejor a las normalistas rurales de Aguascalientes, que fueron nota nacional después de ser golpeadas y perseguidas por manifestarse. Difícil centrarnos en sus propuestas, con las graves acusaciones de corrupción con el presupuesto del municipio de Aguascalientes que sus rivales le enderezan.

 

Votar libres y algo más

Con todo, a pesar de carencias tan evidentes entre las candidatas y dado el escaso nivel de debate público sobre los temas que importan (movilidad, sustentabilidad, salud, educación, economía, estado de derecho, desarrollo social), no hay otro camino para que Aguascalientes progrese socialmente que no sea ir a la base del problema: educar en ciudadanía, fortalecer el espacio público en el debate de lo común, del espacio y tiempo que a todos nos interesan porque aquí vivimos y trabajamos, y poco a poco, conseguir el mayor involucramiento de las y los ciudadanos en las acciones y decisiones que nos afectan. En campaña, pero también y sobre todo, después. Lo otro parece casi infantil, tal como querer culpar de todo lo que no nos gusta o no funciona a los que vienen de fuera, a la 4T, o a ya sabes quién. Y es que si algo podemos aprender de esta inédita campaña a gobernadora, es justamente que nuestra cultura política, democrática y de rendición de cuentas está casi nonata. O sin el casi.

COLA. Dice el encuestador Galván de las Heras, citado por Carmen Aristegui (250522), que Durango es el único de seis estados donde no está claro lo que ocurrirá, pues Morena está hoy arriba en los otros 5 en contienda. Lo veremos en breve.

@efpasillas


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