Debate electoral/ Cátedra  - LJA Aguascalientes
02/12/2022

 Los miembros de la Agrupación Cívica y Cultural Jesús Terán tenemos la obligación de aportar ideas que pudieran contribuir a enriquecer la cultura cívica de nuestra población en la medida de nuestras posibilidades; la presente colaboración pretende cumplir con dicha obligación, que realizo no en su representación sino como uno de sus miembros.

EL COSTO DE LA DEMOCRACIA. En el proceso electoral del año 2006 hice una serie de análisis y propuestas publicados en la revista Proceso, entre las cuales estaba la de que, pensando en el costo de la democracia, solo se realizara una campaña electoral en todo el país cada seis años, en la que se renovaran todos los niveles de gobierno -desde las presidencias municipales hasta el de la presidencia de la República- con la idea de ahorrar tiempo, dinero y demás recursos a fin de aplicarlos en forma más provechosa en renglones más urgentes para la población.

MÁS DEBATES Y MENOS MÍTINES. Otra era la de que, en lugar de que los partidos derrocharan las generosas partidas presupuestales en mítines en los que como suele ocurrir en lugar de elevar el nivel cívico de la ciudadanía se le envilece en forma de acarreo compensado con tortas y refrescos para que aplaudan, coreen porras y lancen toda clase de loas a los candidatos que cada vez inflan más su ego, fuera el todavía entonces Instituto Federal Electoral (IFE) el responsable de organizar debates en que los candidatos expusieran con toda formalidad los proyectos a establecer durante el período en que eventualmente serían electos con el propósito de resolver los problemas más apremiantes, así como el de establecer las políticas públicas necesarias para construir un futuro mejor para nuestros descendientes.



 

A dieciséis años de distancia, la experiencia que acabamos de tener en Aguascalientes con los dos debates realizados en la presente campaña nos deja, por una parte, la grata sensación de que el actual Instituto Nacional Electoral -Estatal en nuestro caso- ha avanzado en este renglón y eso es digno de reconocimiento; sin embargo, cada vez que se experimenta algo siempre habrá quien lo analice críticamente para hacer propuestas con el ánimo de mejorar su aplicación futura y eso es precisamente lo que pretendo hacer en la presente entrega.

LOS PLANES DE GOBIERNO. No conozco los planes de gobierno que los partidos debieron entregar al IEE para registrar a sus candidatos; pero por la pobreza de las respuestas en los debates me queda la impresión de que deben ser igualmente pobres de contenido, o bien, que en su elaboración no tuvieron participación los candidatos o no se molestaron en estudiarlos.

PROPUESTA 1: LA FORMA. A este respecto y a reserva de que se presente otra mejor, propongo que el IEE considere la conveniencia de ir mejorando cada vez más la preparación de los candidatos, mediante la organización de dos ciclos de debates: uno al principio y otro al final de la campaña; en el primero los candidatos se familiarizarían con el procedimiento; en el segundo y último podrían enfocarse, con mayor seguridad, a enfocarse en el contenido de sus propuestas.

PROPUESTA 2: EL CONTENIDO. Para asegurarse de que los candidatos sean capaces de elaborar un plan de gobierno o bien de dirigir su elaboración, convendría que antes de inscribirse asistieran a un curso de capacitación que se impartiera con la colaboración de profesores de la carrera de política y administración pública de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, por ejemplo.

PROPUESTA 3: LA CONSTITUCIÓN. Antes de continuar, quiero referirme a otra propuesta que me parece absolutamente necesaria de considerar: la básica de exigir a quienes aspiren a ocupar cualquier cargo de elección popular -pero en especial a los candidatos a legisladores- el participar en un curso elemental de introducción al Derecho Constitucional, pues resulta inconcebible que haya diputados en funciones, por ejemplo, que terminen su encargo sin haber conseguido familiarizarse con su lenguaje, atenidos a que sean “asesores” los encargados de redactar las propuestas que presentan en las sesiones plenarias como si fueran suyas, ocupados como andan en hacer campaña permanente entre los ciudadanos de su distrito electoral -para lo cual reciben incluso apoyos financieros de discutible justificación- sin considerar que no representan a ningún sector sino a la población entera del Estado o de la Nación, según el caso.

LA POBREZA DE PROPUESTAS. Volviendo al tema de los debates, para que no se diga que hablé de pobreza de propuestas pero no me referí a ninguna, creo que basta y sobra con el ejemplo candente de explosión demográfica + saturación industrial + carencia progresiva de agua + contaminación ambiental = al calentamiento global mundial al que estamos contribuyendo irresponsablemente poniendo en riesgo la existencia misma de nuestra especie, pero no parece importarnos porque a los que estamos exponiendo a ese trance es a nuestros descendientes pues nosotros, que somos los causantes, ya no estaremos aquí.


Pareciera que nadie quiere enfrentarse a todos estos peligros que no sabemos cuándo harán explosión, pero a los que seguimos alimentando como los avestruces, con la cabeza enterrada en la arena para no verlos.

 

Y para muestra solo un botón: En 1952, cuando el Estado de Aguascalientes tenía cerca de 190 mil habitantes, de los cuales nuestra capital contaba con 120 mil, el  manantial de Ojocaliente era suficiente para abastecer de agua potable la población de la capital. Unos diez años después la presidencia de la República recibió el dictamen alarmante de que nuestro Estado, único del país que carece de fuentes de agua superficiales y sus mantos acuíferos solo se reponen gracias a las lluvias, estaba en riesgo de perder el equilibrio hídrico porque los dichos mantos estaban descendiendo peligrosamente con el aumento de la población, razón por la cual el entonces presidente López Mateos expidió el primer decreto de la historia estableciendo la veda permanente para perforar pozos profundos en nuestro Estado.

Pero como la población siguió creciendo hasta llegar a la cifra actual de cerca de millón y medio de habitantes en el Estado -de los cuales nuestra ciudad son más de 860 mil- el hecho es que ya el número de pozos perforados es superior a los tres mil, que cada vez tienen que alcanzar profundidades hasta de 1,200 metros. Como el agua deja de ser potable después de los 400 metros de profundidad -lo cual quiere decir que ya no sirve para beber- ahora estamos consumiendo agua saturada de metales pesados que afectan nuestra salud de manera cada vez más grave.

Pero como seguimos con la cabeza enterrada en la arena como los avestruces, insistimos en atraer más inversión extranjera para industrializar más el Estado porque nosotros no somos capaces de resolver nuestros propios problemas (a pesar de que los países altamente desarrollados contratan nuestros mejores cerebros porque aquí no los sabemos valorar), junto con la cual vendrá más gente. ¿Y qué hace el Ayuntamiento? Pues simplemente abrir más terrenos para la construcción de nuevos fraccionamientos. Ahora se está considerando abandonar la expansión horizontal y crecer verticalmente -es decir hacia arriba- construyendo edificios de departamentos de muchos pisos de altura para evitar que la ciudad invada otros municipios como ya lo hizo con Jesús María y lo está haciendo con San Francisco de los Romo, pero eso no impide que la población continúe creciendo y exigiendo cada vez más agua, cada vez más envenenada.

Y no necesitamos esperar mucho tiempo para ver las consecuencias. Por ejemplo, para atender la demanda de agua para la Feria de San Marcos, que en esta ocasión consumió 3.5 millones de litros de agua, para lo cual la empresa extranjera encargada de su suministro dejó sin el servicio, criminalmente, a miles de hogares. ¿Y quién sanciona a la empresa por no enviar la pipa en el máximo de 72 horas que ella misma se impone a partir de la notificación de los usuarios y los deja esperando hasta más de dos semanas -es decir 978 horas como mínimo- sin que exista autoridad que la sancione porque es intocable? Ojalá hubiese alguien que nos lo explicara.

Mientras tanto, hay preguntas muy delicadas que no tienen respuesta en los debates porque a nadie se les ocurre hacerlas, como por ejemplo: ¿cuánta gente estará enferma e incluso muriendo a causa de enfermedades como el saturnismo que provoca el plomo; de cáncer de pulmón, de vejiga, de riñón y de próstata que produce el arsénico, etc. sin saber que la causante puede ser el agua que tomamos porque contiene esos y otros metales pesados?

La contaminación por causa del calentamiento global que nosotros mismos producimos ya nos alcanzó y nos está matando, pero no queremos enterarnos y, mucho menos, tomar medidas para evitarlo.

Profundizar más en ese ejercicio que significan los debates electorales preparando de una manera más adecuada a nuestros futuros gobernantes, también es trabajar por construir una ciudadanía más responsable y participativa.

 

Por la unidad en la diversidad

Aguascalientes, México, América Latina

[email protected]

________________________

*** Nota. El título de “Catedra” que lleva esta columna se debe, exclusivamente, al propósito de recordar la revista que publiqué entre 1975 y 1978 con la observación: “Órgano Informativo Independiente de la Universidad Autónoma de Aguascalientes”. 

 

 


Show Full Content
Previous Bandera única, Lo Local/ Opciones y decisiones 
Next Gustav Mahler. Genio inmortal/ El banquete de los pordioseros 
Close

NEXT STORY

Close

Cambió la presidencia pero no cambian las formas: niños migrantes siguen detenidos en Estados Unidos con Joe Biden

08/02/2021
Close