El espejo colombiano/ Plaza Pública  - LJA Aguascalientes
26/06/2022

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Petro va

Hay buenas noticias para “Nuestramérica”. La victoria final el pasado domingo de Gustavo Francisco Petro Urrego (ambientalista, economista, político y ex guerrillero. Ex alcalde de Bogotá, cargo del que fue destituido ilegalmente, según fallo de la Corte IDH. Desde 2018, senador para el periodo 2018-2022, líder fundador del movimiento político Colombia Humana y líder de la coalición política Pacto Histórico), con 50.44% de los votos, para ser el candidato presidencial más votado en la historia de Colombia, representa un hito histórico para la región y para ese país, porque pone fin a muchas décadas de gobiernos de derecha y demuestra lo lejos que llegó el hartazgo colombiano con su propia clase política, pues ni los adjetivos de ‘ex guerrillero’, ni los miles de horas de grabaciones clandestinas de sus conversaciones privadas, ni tampoco con el sobado cuento del “castro chavismo venezolano”, pudieron las derechas colombianas torcer la intención de voto masivo a favor de Petro. Poderoso llamado el de Petro a los “nadies” de Colombia que le da una no tan cómoda victoria frente al neopopulista Hernández.

La clave

La líder social y afro descendiente cauqueña Francia Márquez, parece haber sido una clave en este histórico triunfo: mujer negra de origen campesino, que nada tiene que ver con la dura derecha colombiana ni con el establishment, que sin duda reavivó la candidatura de Petro (candidato por tercera vez, como ya sabes quién), y que no solo logró el voto de los ‘nadies’ a los que ya Petro había convocado, sino también de al menos una buena parte de ‘antipetrismo’ de derechas, que ve en Petro a un miembro más de la clase política tradicional, aun siendo de izquierdas. Colombia, un país con una construcción de ciudadanía tradicionalmente frágil y una abstención electoral tradicionalmente elevada, logró una participación record en esta segunda vuelta, también llamada balotaje en la jerga política, y batió récord de participación: 57,94%. Se podría decir entonces que la sociedad colombiana le cobra masivamente al gobierno en funciones la feroz represión y asesinato de activistas de los pasados años de revueltas callejeras en Bogotá y otras capitales. Y cabe resaltar que los resultados preliminares, que ya no variarían, se conocieron apenas media hora después de cerradas las urnas.  Así que mucho que aprender del fatuo “Lencho” y sus muchachos del INE, tan amantes de la faramalla y el dispendio con cargo al presupuesto del reciente ejemplo colombiano, que con inversiones mucho más modestas dan mucho mejores resultados.

Después de la fiesta

Gran discurso de la victoria el de Petro, propio de un estadista que sabe bien que recibe un país polarizado y herido por décadas de conflicto armado, que jamás hizo una revolución desde Bolívar, donde nunca hubo reforma agraria, altamente intervenido por intereses extranjeros, que es el origen de los grandes carteles multinacionales del crimen organizado, laboratorio de pruebas de la nefasta idea gringa de la “guerra contra las drogas” luego exportada a México y otros países, y del paramilitarismo de matriz contrainsurgente. También es Colombia hoy por hoy líder regional y mundial de asesinato de activistas ambientales. Según las cifras oficiales, Colombia tiene 22 millones de pobres. Parece poco ante las cifras mexicanas, pero no lo es, porque representa a la mitad gruesa de su población. Así que sería ingenuo pensar que con Petro los problemas históricos de Colombia se resuelvan de un día para otro.  Pero la sociedad colombiana demanda inequívocamente el final de los escuadrones de la muerte, la represión a cargo del nefasto ESMAD, y el cese de los asesinatos sistemáticos de líderes sociales y ex guerrilleros. Que ‘los nadies’ puedan tener acceso a seguridad, empleo, sanidad y educación, y que las políticas púbicas se hagan pensando en esos 26 millones de nadies.

La mano que mece la cuna

Pocos días antes de la primera vuelta electoral, Colombia se convirtió en el mayor aliado de EE.UU. fuera de la OTAN, algo así como la Ucrania de Suramérica. Asunto nada menor, que compromete al país a albergar bases e instalaciones militares yanquis. Significativamente, Washington acaba de felicitar al pueblo colombiano, pero no a Petro. ¿Qué hay detrás de la masiva presencia militar yanqui en Colombia?  Tal vez la mayor biodiversidad del continente, minerales, drogas y las mayores reservas de petróleo del mundo en la vecina Venezuela.


Cola

Sigue Lula en Brasil. Pero en corto podemos decir que no va a ser nada fácil para Petro, que no habrá ninguna revolución socialista ni un giro “castro chavista” en Colombia. Veremos que hacen los llamados poderes fácticos y las derechas identificadas con el criminal ex presidente Uribe y el llamado ‘uribismo’ que goza de cabal salud parlamentaria y que seguro trabajará para trabar y revertir el triunfo de Petro y Francia. Para ello cuenta con la alineación de los poderes fácticos, una potente maquinaria mediática y un número considerable de afines con recursos de todo tipo. También con la pesada mano que mueve la cuna. Así que cualquier parecido con las realidades de otras latitudes, será, tal vez, mera coincidencia.

@efpasillas


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