Corpografías, esta es la exposición colectiva de egreso de alumnos de la Universidad de las Artes - LJA Aguascalientes
13/06/2024

…lo importante en el arte no es el oficio, la destreza o la técnica,

sino la constitución creativa en libertad. Arte es sobre todo creación,

creación de individuos libres. Aquello que es sólo oficio,

mera manualidad, no es lo propio del artista…

Jorge Juanes

 

Corpografías, es una exposición que se traduce en la graduación para aquellos alumnos que cursaron la licenciatura en Artes Visuales, de la Universidad de las Artes, UA, perteneciente al Instituto Cultural de Aguascalientes, México.

A propósito de su exposición se lee en el texto de sala, escrito por ellos mismos, que: “Corpografías se apropia del concepto del cuerpo vivido, físico y metafísico, replegado y desplegado en la existencia, como un contenedor y productor de experiencias del ser y el hacer de la multiplicidad, Como productores visuales, pensamos en el cuerpo como motivo para esta exposición, para dar sentido a nuestras vivencias dentro y fuera de nuestras corporalidades, produciendo diversas obras que interpretan el cuerpo como una construcción social, una metáfora y una ficción, para nombrarlo y vivirlo a través de la imagen y la palabra, generando vínculos a partir de la vivencias comunes que nos interpelan, evocan y convocan, resultado de las exploraciones del cuerpo humano en las artes visuales, pero sobre todo como experiencia en el espacio y el tiempo”.  

Por lo que podemos comprender que las y los jóvenes que hoy exponen en esta muestra, exploran y proponen mundos nuevos abiertos al conocimiento y a la sensibilidad.  


De hecho, mediante una variedad de obras realizadas en distintos géneros y formatos de la plástica, irrumpen con fuerza en el territorio de la experiencia artística la cual les nombra en voz alta, anunciando el fin de un ciclo académico que traza nuevos por transitar, en la compartencia del ejercicio de su profesión que se asoma al derecho que posee la sociedad a acceder al arte y la cultura, en el que su presencia se asume como imprescindible para la vida.   

En esta muestra, los jóvenes más que formas o métodos de hacer, comparten interpretaciones y conceptos sobre sí mismos y del entorno en el que se vive. Parten de un origen que cimenta su desarrollo en procesos de pensamiento y reflexión que les permiten ensayar canales de expresión críticos y creativos.

Las obras que se exhiben en esta galería, son búsquedas que hurgan en los territorios de la individualidad, la fantasía, de la vida social, de modos de ver el mundo, en la comprensión de que la práctica del arte requiere de una actitud investigativa, anticanónica, que no radica simplemente en la adquisición de destrezas, en una serie de recetas estereotipadas o en el repaso o revisiones aisladas de manifestaciones artísticas.

Esos procesos inician con la problematización de una circunstancia o de una idea, que les lleva a encontrar nuevos significados a situaciones diversas, que van desde la creación de la obra de arte hasta la resolución de problemas de vida cotidiana, que potencian un pensamiento flexible, libre y expansivo.

Lo anterior es también un proceso de construcción y deconstrucción donde la interacción, la experiencia personal y colectiva producen nuevos conocimientos, nuevas formas de hacer y de relacionarse con los demás de manera horizontal.

Me permito explicar que existe la consciencia sobre la necesidad de avanzar en el desarrollo de esas capacidades, que si se da, independientemente, de las habilidades técnicas y el conocimiento de los lenguajes artísticos, de la cultura visual y la imagen, provoquen el gusto por la investigación y la experimentación para construir conocimiento, discursos propios ubicados en su contexto, en el ejercicio de un quehacer profesional inserto, de la misma manera, en una perspectiva global y universal, formación que habrá de verse como propedéutica y para toda la vida.

Debe tenerse presente que, entre los objetivos de la educación, y la artística en particular, se encuentran el cultivo y el desarrollo progresivo de las facultades creativas de los discentes, en los que convergen las esferas intelectual, emocional, física, social y estética. Para que esto adquiera sentido y trascendencia, debemos identificar a qué tipo de sociedad aspiramos.

Por ello imaginamos una sociedad que se construya mediante el entendimiento, con respeto a la diversidad, la equidad entre las personas y los grupos, cimentada en valores universales cuyos actores conservan y acrecienten su patrimonio en su dimensión social, histórica y cultural.

Esto invita a revisar continuamente a las instituciones educativas su propio modelo educativo, para no caer en la uniformidad, en la formación de individuos alienados y generadores solo de fuerza de trabajo, a favor de otros, que perfilen a las personas como agentes de cambio en correspondencia con las necesidades sociales, materiales y espirituales de su medio.

En ese contexto la educación artística se perfila como una experiencia liberadora y una herramienta de conocimiento y expresión, que permite hacer palpables y visibles esas aspiraciones con el uso de lenguajes variados donde los creadores se involucran emocionalmente consigo mismo, y sus producciones artísticas, con la sociedad y el bien común.

Por lo que, en un sentido autónomo, crítico y liberador, se trata de ejercer un arte que transparente las relaciones con los demás, que con su propuesta participe de la reconstrucción del tejido social. Una producción artística, imbuida por el ideario de las universidades públicas del siglo XXI, las cuales recurren a un perfil humanista frente a los retos globalizantes, que por fuerza y sin lugar a dudas, habrán de responder positivamente mediante modelos y escenarios educativos, verdaderamente equitativos e inclusivos.

En esa dirección y para ilustrarlo mejor, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, propone que la educación puede estructurarse bajo las premisas de “aprender a conocer, es decir, adquirir los instrumentos de la comprensión; aprender a hacer, para poder influir sobre el propio entorno; aprender a vivir juntos, para participar y cooperar con los demás en todas las actividades humanas; por último, aprender a ser, un proceso fundamental que recoge elementos de las tres anteriores”.

Estas dimensiones serán aún más visibles cuando los egresados participen como agentes activos en el desarrollo social, cultural y artístico de la entidad, y en otros ámbitos geográficos, mediante la aplicación del cúmulo de experiencias vividas, descubiertas y construidas durante su proceso de formación profesional.

Así, por ejemplo, esta formación es valorada ante la perspectiva de sucesivos aprendizajes, que acompañarán a estos jóvenes a lo largo de la vida en los campos laboral y personal, que aquí arranca, proyectando hacia un amplio horizonte, como se ha dicho, sus obras artísticas o propuestas culturales que aspirarán a influir y ser valoradas positivamente en casa, en el contexto de la región, del país y por qué no del internacional.

El camino es pensar el arte de nuestros días como investigación que demanda la creación de un método, que se acompaña de la transversalidad e interdisciplinariedad para comprenderlo y recrearlo, transitando por los contextos sociales, antropológicos, históricos, filosóficos, económicos, en suma, de las humanidades y las ciencias en general y de los avances de última generación de la tecnología, incorporando a ello también la riqueza del patrimonio natural y cultural que se posee.

Así se enfatiza que, la misión y el esfuerzo radica en no formar solamente profesionales del arte “eficientes” para el mercado laboral sino personas con un alto sentido crítico, responsables de sí mismas. Una comunidad que diseñe métodos, herramientas de investigación, que ejerza autonomía y libertad, conformada por seres colaborativos centrados en las necesidades humanas, socialmente responsables.

Así, a lo largo de estos años de formación, lo trascendente es el haber participado en la gestación entre alumnos y profesores, de espacios de reflexión e investigación que aguardan dar continuidad por largo tiempo en una suerte de laboratorio, para dar cauce abierto al quehacer artístico, en el que, además, se reciban y transmitan críticas creativas y se prescinda del protagonismo tan alentado en las escuelas de arte en el orbe, bajo la ilusoria consigna del “derecho a elegir libremente”.

En fin, por qué no, se reitera, que les permita a estos egresados, conocer, explorar y cuestionar problemáticas, dar respuestas, cruzar esa línea divisoria entre universidad y el contexto social.

Por consiguiente y como resultado, se contribuye con esta exposición, a la presencia social de la institución, como una alternativa educativa universitaria de calidad en la formación superior en artes, que va a la par de otras universidades hermanas del país, que no solo tienen décadas en la escena educativa, sino siglos, ya que la UA, solo cuenta con poco más de dos lustros de existencia.

Con estas intuiciones la UA, comparte la responsabilidad de educar, por, y en el arte, que es una tarea en la actualidad que ofrece un terreno donde las orientaciones acríticas y mercantilistas, ceden su lugar a una visión del mundo que enfatiza el humanismo y la consciencia ecológica, donde el compromiso de su cuerpo docente, juega un papel fundamental en un proceso educativo que persigue un modelo pedagógico que vira esencialmente hacia la práctica de la libertad.

En consecuencia, que el arte así, sea en manos de esta generación que emerge de licenciados en Artes Visuales, una comunidad que descubra nuevos horizontes que enriquezcan esencialmente nuestro vivir diario.

 

Coda:

Participan en esta exposición:

Daniel Díaz Ponce/ Fernanda Paola Díaz Ramírez/ Sandra Araceli Flores Guadalajara/ Laura Lorena Flores Tavizón/ Pamela Hernández García/ Eder Selmas Jackson García/ Vanessa Luévano Peña/ José Raúl Medina Rosales/ Valeria Jaqueline Morales Velazco/ Karol Nicolle Romo García/ Ámbar Betsabé Teliz Luna/ Dafne Guadalupe Aguirre Gutiérrez/ Víctor Francisco Guzmán Frausto/ Andrea Gabriela Luna Balín/ Berenice Rodríguez Pérez/ Alán Raúl Ramírez Sánchez/ Rodrigo Sodi Torres/ Jesús Alejandro Villalobos Olmos.

 

Galería de la Universidad de las Artes https://www.facebook.com/UniversidaddelasArtesAgs

 

Julio de 2022


Show Full Content
Previous El derecho de crudear/ Así es esto 
Next El (in)evitable colapso civilizatorio/ Rompecabezas urbano 
Close

NEXT STORY

Close

133 árboles que fueron plantados en el Cecytea Morelos de Aguascalientes

28/04/2020
Close