Historia de la UAA 3.- Instituto restablecido/ Cátedra  - LJA Aguascalientes
09/12/2022

 La educación es fundamental para la felicidad social;

es el principio en el que descansan la libertad

y el engrandecimiento de los pueblos.  



 

Benito Juárez

 

TRIUNFO DE LA REPÚBLICA. En Enero de 1867, tal como se lo pronosticó Jesús Terán desde París al presidente Juárez un año antes, el frustrado emperador francés ordenó el retiro de su ejército invasor que dejó solo a Maximiliano cuando éste se negó a huir, terminando fusilado después de que sus fuerzas, comandadas por Miramón, fueron hechas trizas por las que comandaba Mariano Escobedo en la batalla que se llevó a cabo en Aguascalientes el día 1 de Febrero de 1867 en la comunidad de San Jacinto, municipio de Rincón de Romos.

 

El presidente Juárez regresó a la ciudad de México el 15 de Julio con la soberanía en alto y la República triunfante empezando a aplicar de inmediato las leyes de Reforma, a fin de restablecer el orden en la administración pública para iniciar el progreso que era la bandera ideológica del Partido Liberal.

 


LEY DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA. Una de las ramas impulsadas con mayor vigor fue la de Educación, iniciando con la promulgación la Ley de Instrucción Pública del Distrito Federal el  día 2 de Diciembre de 1867 (es decir, a finales del año en que Gómez Portugal inauguró la Escuela de Agricultura). Y si bien su área de aplicación era la capital, se fueron dando a conocer sus resultados al resto de la República para que los estados se fueran familiarizando con su contenido cuando se promulgara la Ley que regiría a nivel nacional.

 

ESCUELA NACIONAL PREPARATORIA. Dos meses después, el 3 de Febrero de 1868, se creó la Escuela Nacional Preparatoria a cargo del gran maestro Gabino Barreda, quien de inmediato inició la reorganización de los institutos científicos y literarios de los estados para establecer las bases de la educación superior a nivel nacional, siguiendo los términos legales de los que posteriormente se derivó, en 1986, la Ley Reglamentaria a nivel nacional, en cuya redacción participó nuestro eminente pero olvidado coterráneo Ezequiel A. Chávez, constructor, con el maestro Justo Sierra, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Tanto la Ley de Instrucción, como la organización de la Escuela Nacional Preparatoria, fueron las instancias que determinaron no el cambio de nombre sino la clausura de la Escuela de Agricultura, ya que desde el primer momento en que Barreda tuvo en sus manos la relación de Institutos de los Estados, es fácil suponer que se encontró con que faltaba el inaugurado en 1849 por Jesús Terán en Aguascalientes, que no había logrado ocupar sus instalaciones definitivas porque primero las ocuparon como hospital militar los invasores franceses y en cuanto estos las desocuparon, Barreda se encontró con que el edificio del Instituto estaba ocupado por una injustificada escuela teórica de Agricultura sin tierras de cultivo, situación que debía regularizarse aprovechando los términos de la nueva legislación que exigía, básicamente, consolidar previamente los niveles primario y secundario de la enseñanza, requisito pedagógico que desconocían los creadores de aquél sancocho.

 

Ante esta situación, Barreda le exigió de inmediato al gobernador que restituyera el Instituto bajo los términos de la nueva Ley que ya tenía en su poder, pero ¡oh sorpresa!

 

GÓMEZ PORTUGAL, DESTERRADO. Aquí es donde toma pleno significado la segunda mitad del párrafo 3 de la Historia oficial de la UAA, que dice:

 

“El Coronel J. Jesús Gómez Portugal nació en Aguascalientes hacia el año de 1818 y murió en San Luis Potosí en 1875. En el año de 1867 fue electo gobernador del estado, y fue derrocado el 5 de agosto de 1871.

 

¿Qué fue lo que provocó tan violente e inesperado acontecimiento?

 

Pues sucedió que inconforme por el derroche de los fondos públicos en las juergas que se organizaban todos los días en el Palacio de Gobierno,[1] razón por la cual la administración pública padeció serias carencias, la población se levantó contra él.

 

La agitación se generalizó cuando un grupo político contrario a Gómez Portugal aprovechó la inconformidad popular publicando una hoja editada por la litografía de Trinidad Pedroza, que se distribuía a la salida de la misa dominical.

 

Esta hoja satírica llamada “El Jicote” incluía caricaturas fulminantes del arbitrario gobernante, surgidas de los punzantes grabados de José Guadalupe Posada. Las amenazas de muerte lanzadas por el tirano no se hicieron esperar, obligando al caricaturista y a su editor a huir para no volver, pero el que huyó luego fue el propio gobernador porque el pueblo prácticamente se levantó en armas. Ese fue Jesús Gómez Portugal, el honorable fundador de la Escuela de Agricultura.

 

(Pie de grabado por separado)

 

Al quedar repentinamente acéfalo el cargo de Gobernador, el aplastante voto popular para ocuparlo recayó en el Dr. Ignacio T. Chávez, hermano de José María, el gobernador asesinado por los franceses cuando ocuparon la ciudad. Fue a él, precisamente, a quien le había tocado padecer las carencias presupuestales como director de la Escuela de Agricultura a quien correspondió, ya como gobernador, clausurarla cuando “…solo quedaban 34 alumnos que había que buscar en sus domicilios para que continuaran asistiendo; y tratando de convencer ‘…a sus maestros de que siguieran dando clase a pesar de que no había esperanza de pago…”[2]

 

INSTITUTO RESTABLECIDO. Así se hizo justicia al Instituto Científico y Literario, al ser restituido finalmente en el edificio acondicionado por instrucciones de Jesús Terán para ser su  sede permanente, después de aquel primer intento fallido por borrar su nombre de la memoria histórica.

 

El Instituto se integró así al concierto nacional dirigido por Gabino Barreda por encargo del presidente Juárez, organizando de lleno todos los institutos estatales dentro de la filosofía liberal pretendida en Aguascalientes por Terán y su generación de avanzada, para una vez consolidados ir implantando las primeras profesiones que apoyaran el desarrollo nacional y, al fundirse progresivamente en escuelas y facultades, coronar todos sus esfuerzos mediante su transformación en la anhelada Universidad, máxima creación intelectual del género humano.

 

Por la unidad en la diversidad

Aguascalientes, México, América Latina

[email protected]

 

 

 

 

[1] Edificio perteneciente a la familia del marquesado Rincón Gallardo a la que Jesús Terán, en su período de gobierno de 1855/1857, convenció de vender su residencia en Aguascalientes para que fuera el asiento de los poderes del Estado, hasta la fecha.

[2] José Guadalupe Posada, testigo y crítico de su tiempo, 1866-1876. Jesús Gómez Serrano. UAA-SEP, Aguascalientes, 1995. p. 109


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