Hoy es la novena/ El banquete de los pordioseros  - LJA Aguascalientes
02/10/2022

La Sinfonía No.9 de Beethoven se ha ganado el derecho de ser llamada y reconocida simplemente como la novena. Cierto, hay varias novenas de imponente personalidad, así podemos mencionar la de Dvorak, conocida como Desde el Nuevo Mundo, la Grande de Schubert, la imponente novena de Bruckner y la exquisita, reflexiva y profunda novena de Mahler que debemos entenderla como un compendio de la vida, del universo, como un último vistazo y una reflexión final antes de la partida definitiva, pero cuando decimos “la Novena” nos estamos refiriendo, sin duda, a la Coral de Beethoven.

Con otras numeraciones de sinfonías pudiera haber, quizás, mayor diversidad de opiniones, por ejemplo, si decimos “la quinta”, hay varias que levantan la mano para ser reconocidas con este número. Está, además evidentemente de la lógica referencia a la quinta de Beethoven reconocida como la Sinfonía del Destino, la colosal quinta de Tchaikovsky, o la quinta de Mahler, por ejemplo, estas tres sinfonías tiene argumentos sólidos para reclamar se consideradas simplemente como la Quinta.

En el caso de las sextas sucede lo mismo, recuerdo aquella frase del compositor de la nueva escuela vienesa, Alban Berg que en alguna ocasión dijo: “a pesar de la Pastoral no hay más sexta que la Trágica”, está claro que se refiere al hecho de que a pesar de la sexta de Beethoven, no hay más sexta que la de Mahler, sin contar el hecho de que también la Patética, sexta de Tchaikovsky, levanta su poderosa voz. Y así podemos ir repasando otras sinfonías, las terceras también, la Heroica de Beethoven (o Eroica en el original italiano), marca un antes y un después en el desarrollo del sinfonismo universal, pero la tercera de Bruckner muchos musicólogos la consideran como la sinfonía de las sinfonías, el mismo Mahler con su tercera representa uno de los pasajes más poderosos del lenguaje sinfónico.

La polémica está ahí, pero en el caso de la Novena, estoy seguro, no hay esta diversidad de opiniones, la Novena siempre será la de Beethoven, y esta noche se presenta en el Teatro Aguascalientes con nuestra Orquesta Sinfónica y el Coro Amicitia. Con este pretexto, -como si necesitáramos pretextos-, en el Banquete de hoy quiero compartir contigo algunas cosas de esta sinfonía que representa para la historia algo más que una inmensa obra musical, es parte de la definición misma de la  dignidad humana, es un documento que nos representa como personas y nos ubica en nuestro verdadero contexto en el paso del tiempo, probablemente ninguna otra obra de arte ha representado para la humanidad, en lo individual y en lo colectivo, lo que esta majestuosa catedral sonora ha logrado.

La sinfonía fue escrita por encargo de la Sociedad Filarmónica de Londres, Beethoven empezó a trabajar en ella en 1818, el proceso de composición fue largo, la concluyó en 1824, tres años antes de la muerte del maestro, aunque se pueden encontrar notas que finalmente fueron utilizadas en esta sinfonía desde los primeros años del trabajo creativo del compositor. Por ejemplo, ya desde 1793 Beethoven tenía en mente la musicalización del poema de Friedrich Schiller An die freude A la alegría o bien, la Oda a la alegría, el poema fue escrito por Schiller en 1786.

Cuando Beethoven decidió utilizar este poema en el cuarto movimiento de su Sinfonía No.9 se propuso agregar una introducción al poema, un texto escrito por él mismo y esto genero algunas dificultades para el compositor, hasta que finalmente, después de muchos borradores, Beethoven escribió previo a la introducción del poema de Schiller: “Oh amigos, no estos sonidos, entonemos otros más placenteros y alegres. ¡Alegría, alegría!”. Con esta frase del mismo compositor, da inicio la parte coral del cuarto movimiento de la gloriosa novena, línea melódica que le es encomendada al barítono.

La sinfonía novena de Beethoven incluye un coro de proporciones importantes, para el concierto de este fin de semana se cuenta con un volumen coral de 80 voces, la base es el Coro Amicitia que es dirigido por el maestro Daniel Romo, y evidentemente los cuatro solistas que pide el maestro, dos veces femeninas: Aida Alvarado – mezzosoprano y Arely Odette Rodríguez – soprano. Dos voces de hombres que para esta ocasión serán José Francisco Tomás Gil – tenor y Carlos Artuto Mendoza – barítono, la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes y la dirección de nuestro titular, el maestro Emmanuel Siffert.

A partir de la publicación de esta obra sinfónica de Beethoven muchas cosas cambiaron en la sinfonía, fue la primera en durar más de una hora, las sinfonías del clasicismo vienés duraban más o menos entre 25 o 30 minutos, está rebasa la frontera de los 60 minutos, dura alrededor de una hora con diez o doce minutos, dependiendo, por supuesto, del tempo del director. También las cosas cambian en la cantidad de músicos requeridos para su ejecución. Después vendrían Bruckner y Mahler solicitando un centenar de instrumentistas y con sinfonías de 70 u 80 minutos, quizás más en el caso de Mahler. Liszt compondría la Sinfonía Fausto con un coro de voces de mujeres y el mismo Mahler consolidaría el concepto de sinfonía coral. Y estas aportaciones son estrictamente de perfil académico o musical, lo que la novena de Beethoven vino a dejar en el contexto social, ideológico, político, en general cultural, está mucho más allá. No conoce límites.

Esta noche y el domingo a mediodía se toca la novena con la Sinfónica de Aguascalientes, se presenta después de casi 10 años, si no me equivoco, la última vez que se hizo fue en 2012. No está permitió perdérsela. Primero Dios, ahí nos vemos.


 

 


Show Full Content
Previous Siempre lo que va uno aprendiendo se va complementando: Adriana Roel/ La escena 
Next El fútbol es más que un juego, es una pasión que nos da sentido de comunidad y logra generar una memoria colectiva
Close

NEXT STORY

Close

Shortbus | Memoria de espejos rotos

06/07/2017
Close