El pensamiento crítico, segunda parte/ La columna J  - LJA Aguascalientes
09/12/2022

Estimado lector de LJA.MX con el gusto de saludarle como cada semana, en alusión a la semana pasada continuó con la temática referente al pensamiento crítico, en muchas de las ocasiones cuando se pretender llegar a una respuesta, es muy probable que la digresión del tiempo y el propio camino de búsqueda extienda la posibilidad de que las preguntas vuelvan a cambiar, de manera particular esta dinámica sostiene y refuerza los enfoques que se habían definido previamente, Karl Popper expresaba que, si una tesis soportaba todas las aristas, críticas y contra posturas, entonces es porque era sostenible. El proyecto de vida de cada persona debe contener consistencia, un vínculo racional entre lo que dice, piensa y hace, entre lo que busca y desean, entre destellos de esperanza, superación y progreso. En el presente reporte de lectura refiero la tercera generalidad, la cual versa en que el pensamiento crítico y su aproximación racional permite la obtención de un enfoque de vida.

“Hay que estar contra lo ya pensado, contra la tradición de la que no se puede prescindir, pero en la que no se puede confiar” Karl Popper.

El preámbulo mundial que encamina a las sociedades, y por ende a los alumnos a una vida multifacética, genera que en muchas de las ocasiones los alumnos pierdan el enfoque y la importancia sobre su carrera académica y el modo de hablar en público, la oratoria y la retórica son una esencia loable para estructura bajo parámetros lógicos y argumentativos un mensaje. Resulta un reto cuando pierden el enfoque esencial, se ven saturados por tareas abrumadoras, ejercicios no significativos, es decir, el sentido de estudio se desvirtúa, se persigue de una manera dogmatizada, pero carente de conciencia y voluntad, el enfoque anteriormente mencionado, pasa a ser un mecanismo dogmático, se actúa por inercia y se desvirtúa el contexto cognitivista en las aulas.



 

Por lo tanto, en una proporción de elevada magnitud, se puede apreciar que el sistema educativo nacional no está en su mejor momento, los alumnos universitarios revelan deficiencias académicas y ausencias de procesos de aprendizaje en alusión al primer planteamiento del presente reporte de lectura. La situación respectiva familiar, la tesitura socioeconómica, también juegan como elementos que contribuyen a que exista una desproporción en un nivel académico óptimo. Muchos diccionarios mencionan que la oratoria es el arte de hablar en público con elocuencia. La posibilidad de que un ser humano pueda tener una competencia argumentativa se ve aplicada en el ámbito diario, ya que es una herramienta, que nos permite desarrollar técnicas por medio de las cuales podemos expresarnos con mayor seguridad y transmitir pensamientos, defender argumentos y posturas, y del mismo modo buscar esclarecer una verdad objetiva.

El punto endeble de lo anteriormente mencionado es que la tesitura de la realidad se difumina, es decir, no existe objetivismo tal y como lo menciona Ayn Rand. Si las sociedades se alejan de la instrucción académica o en su caso de la formación educativa, se comienza a decrecer un aspecto de ética individual y del mismo modo la moral establecida se extiende y deja en la subjetividad cuestiones básicas como por ejemplo el respeto a la ley, la definición de corrupción y sus alcances. Aunado a los dogmas establecidos como el hecho de que todos los políticos son corruptos, los silogismos promueven preceptos fuera de la realidad obcecados por las verdades relativas.

“No hay nada que pueda quitar la libertad a un hombre salvo otros hombres. Para ser libre, un hombre debe ser libre de sus hermanos.» No puede haber semejante cosa, en las leyes o en la moralidad: Acciones prohibidas a un individuo y permitidas a una muchedumbre. Nunca te irrites con nadie cuando te diga la verdad” Ayn Rand.

La filosofía es una vuelta al interior de la propia existencia, es el eterno cuestionamiento de lo real y de lo inefable, en tanto, que es esencia y es destino, es la posibilidad de poder analizar y entender bajo contextos asequibles lo que sucede y como sucede. La filosofía es la capacidad de volver a tener creencias o en su caso a nunca perderlas, el mundo no puede perderse en la falta de identidad o en el hartazgo mezquino de la nada y la náusea. El estudio de la moral para conocer y practicar la virtud es un camino, pero la voluntad de siempre buscar coloca a la filosofía en un sentido de necesidad categórica para todos los seres humanos, especialmente para las nuevas generaciones. La filosofía y el pensamiento racional resultan ser la perseverancia en el bien.

In silentio, mei verba, la palabra es poder.



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