La generación “pandemia” llega a la universidad/ Alegorías Cotidianas  - LJA Aguascalientes
06/12/2022

“Tratar a alguien con pinzas” es una expresión mexicana que se usa cuando una persona es muy “delicada” emocionalmente por lo que, con cualquier cosa se altera, se enoja, se frustra por lo que las personas que tienen trato con ellas no saben cómo dirigirse hacia ella por miedo de como reaccionara y los efectos secundarios que esto produzca ante la situación y el entorno. Ahora imagine usted el “tener que tratar con pinzas” a 30 estudiantes a la vez, es una locura.

La pandemia se va de poco, no podemos relajar las medidas sanitaria pero al mismo tiempo vamos olvidando el cautiverio que pasamos durante 2 años donde las clases eran en línea, sincrónica o asincrónicamente, semi presenciales y finalmente, después de mucho esperar simplemente presenciales. El problema, en las últimas semanas es el readaptarnos a las clases presenciales y todo lo que ello conlleva, sin olvidar los efectos secundarios de 2 años de pisar un salón de clases.

Comienza el ciclo escolar y con él la nueva generación 2022-2024 y no es, naturalmente lo que esperábamos. No es lo mismo el haber recibido a los estudiantes con 3 meses de clases en línea, y, finalmente con 2 años de clases en línea.



 

La nueva generación inicia y con ello lo complejo de ser docente ante chicos que olvidaron lo que era el estudiar en una institución.

Las primeras 2 semanas, intentando trabajar con ellos acentuación, fue para ellos complicado el poder escribir un párrafo, solo uno , donde pudieran redactar todas las líneas que componen su texto colocando correctamente los acentos, el 60 porciento de la clase no lo pudo hacer y se convirtió algo verdaderamente difícil para ellos, sin que la mayoría se retara a llegar al grado 0 en falta de acentos.

Esas 2 semanas noté que no tenían orden para tomar apuntes, que no estaban completos y que, inclusive lo que copiaban del libro estaba mal transcrito, pero lo más significativo fue que si les repetíamos el reglamento de la universidad se molestaban incluso al punto de llorar.

En una ocasión, le pedí a un estudiante el lunes que por favor saliera a terminar su desayuno a las áreas dispuestas fuera del edificio pues dentro de este está prohibido el consumir alimentos, la día siguiente le pedí, en más de 2 ocasiones que portara bien el cubrebocas o que se lo colocara si es que lo dejaba en su escritorio, finalmente el miércoles le dije que, no tenía que repetirle el reglamento diariamente y que por favor, saliera a terminar su desayuno, sin embargo afuera significaba salir del edificio y, creyó que no vería que solo salió del salón para comer en el pasillo, por que le dio flojera caminar un poco más, por lo que le indiqué nuevamente que saliera y que esperaba que fuera la última vez que reincidía en una falta al reglamento. No tuvo de otra el estudiante más que salir del edificio y, no volvió el resto del curso propedéutico a clases.

Al término del curso, le pregunté al alumno el por qué ya no había vuelto a clase y me dijo que era porque no estaba acostumbrado a que le dieran órdenes y acatara reglas, además que en la prepa, durante los 2 años de clase en línea no le ponían faltas así que sabía que no reprobaría por esa causa.

Imagine usted mi asombro, no estaba dispuesto a cumplir el reglamento y, aunque le explicaron que con 9 faltas presentaría examen extraordinario pues, simplemente no le importó y no es que sea un chico machista que no acepte el recibir órdenes de una mujer sino que olvidó lo que era formar parte de un grupo en una institución con paredes.


Como ese caso, muchos. No podemos corregir la mala pronunciación de los alumnos durante la clase porque se sienten ofendidos no importando si sílaba por sílaba les ayudamos, se sienten expuestos públicamente y se cierran a la posibilidad de mejorar y seguir aprendiendo pues hacen berrinche y ya no quieren continuar, eso de verdad es una verdadera la pues no importa el tono con que lo hagamos no tienen la madurez emocional para formar parte de un grupo. Creo yo que causaría más expectativa si los lleváramos al rincón y les explicáramos ahí x o y asunto, que si se hace ante situaciones graves pero en cosas tan simples como la articulación y pronunciación.

Entre que son peras o manzanas no solo hay que gestionar la clase, cubrir los temas sino también el encontrar la manera en la que aprendan a que en la vida real, laboralmente hablando, no existen esas distinciones donde lo toman a uno de la mano y le explican la cosas pues así como podemos encontrar una empresa donde soy muy educados y asertivos en otras es muy poco amigable el trato al personal.

La pandemia nos dejo jóvenes que necesitan aprender a socializar con adultos y a distinguir los ambientes en los que se desarrollaran de diferente manera pues el trato no es el mismo con un primo que con un jefe o un maestro, de alguna manera siento que perdieron la sensibilidad de saber desempeñarse de manera adecuado en los diferentes ambientes en los que pueden estar, es decir perdieron la capacidad de adaptación.

Apenas llevamos un mes y es muy notable todo lo que provocó la educación en línea pues, ni los estudiantes ni los maestros estábamos listos para ello.

¿Podrán ser universitario hoy en día todos los egresados de la generación pandemia? Eso lo sabremos en un par de años.

 

Laus Deo

@paulanajber

 


Show Full Content
Previous De Rebote
Next ¿Qué pasó y que sigue en Chile?/ Convicciones 
Close

NEXT STORY

Close

En Aguascalientes hay más de dos mil 500 viviendas dañadas por fallas geológicas

18/12/2019
Close