Sobre la película Milagro en la calle Chihuahua | El círculo restaurativo tiene muchas formas - LJA Aguascalientes
22/02/2024

Este 20 de octubre se cumplió un año del accidente ocurrido en la Avenida Aguascalientes, entre la colonia México y el fraccionamiento Casa Blanca, en la ciudad de Aguascalientes, en el que una pipa que transportaba materiales peligrosos quiso ganarle el paso al tren. Como consecuencia de ese choque, se derramó una gran cantidad de combustible que provocó un incendio descomunal en los inmuebles aledaños, dejando sin patrimonio a cientos de familias.

Es probable que para aquellos que no viven en Aguascalientes sea hablar de un accidente más, otra tragedia de las que al año se acumulan en el país y el mundo, nada particularmente relevante, pero para quienes vivimos en esta ciudad y en particular para los vecinos afectados, es hablar de un acontecimiento que sigue teniendo consecuencias y sigue siendo de interés, por ejemplo, cuál es la situación jurídica del chofer de la pipa o cómo los afectados en sus bienes materiales han podido salir adelante.

El 23 de octubre se estrenó la película Milagro en la calle Chihuahua, dirigida por la cineasta Ram Val Maribel Ramírez Valdez, por medio de La Puerta Infinita, ante un público reducido, en el que tuve la fortuna de estar, gracias a la amable invitación de la poeta Renata Armas Bisnácida, quien participó con un poema dentro del filme.

El documental incluye testimonios de vecinos sobrevivientes del accidente, quienes cuentan cómo vivieron los hechos, lo que sintieron: sus temores, angustia, dolor, esperanza. El filme tiene una perspectiva interesante, ya que todas las personas entrevistadas se consideran sobrevivientes gracias a un milagro, en algunos casos, atribuido a alguna Virgen en específico. Así, nos narran una serie de coincidencias que ayudaron a que pudieran salir a tiempo y resguardarse. Resulta maravilloso escuchar cómo en cada caso las cosas se fueron dando para que, a pesar de la magnitud de los hechos, en los que se habla de hasta trescientas casas dañadas, no hubo ninguna persona fallecida.

Una perspectiva que podemos encontrar en la película es la del perdón. Es cierto que los hechos causaron dolor y angustia, sobre todo, la pérdida total del patrimonio que fue adquirido con mucho esfuerzo a lo largo de una vida de trabajo. Sería muy natural pensar que los afectados guardaran un gran rencor a quien, por su negligencia, causó el accidente; sin embargo, considero que la película busca la reconciliación con los hechos y con las personas. Precisamente por ello, llama la atención que la directora haya realizado con su película, quizá de manera involuntaria, un círculo restaurativo de paz.

Dice Kay Prenis, a quien se considera la principal referente en el tema de los círculos restaurativos de paz que estos consisten en “un proceso que reúne a personas que desean resolver un conflicto, reconstruir vínculos, ‘sanar’, brindar apoyo, tomar decisiones, o realizar otras acciones con las cuales la comunicación honesta, el desarrollo de los vínculos y el fortalecimiento comunitario son parte esencial de los resultados esperados”.

¿Por qué la directora hizo un círculo restaurativo con su película? Veamos:

1) La metodología más común de los círculos restaurativos de paz, que cuenta con varios pasos, establece que el primero consiste en un ritual de apertura que sirve para marcar la transición entre el contexto externo y el interno. En el documental, la parte introductoria habla de forma general y nos sitúa en la trama de la misma y con una serie de imágenes nos va sumergiendo en el tema.

2) En segundo lugar, en círculo restaurativo de paz se realizan las presentaciones de los participantes. La directora nos muestra a las personas que aparecerán en el filme, además de aquellos que participaron en su realización.


3) En el círculo restaurativo de paz se lleva a los participantes a niveles más profundos de comunicación, para ello existen diversas formas. En la película se puede observar que se utilizó la herramienta de contar historias, en las que se pide a los participantes que cuenten alguna situación relacionada con los hechos, sin que se llegue a los puntos neurálgicos.

4) Después, se continúa con varias rondas de profundización en el tema; en la película se puede observar cómo cada vez más se acercan a las partes más dramáticas de los testimonios, las cuales conmueven emocionalmente, ya que cuentan qué cosas se conjuntaron a su favor para poder salir bien librados de la situación.

5) De este modo, en los círculos de paz se llega a la toma de decisiones o a consensos por parte de los participantes. En el filme los testimoniantes llegan al consenso de entender como un milagro a la forma en que se resolvió para ellos la situación del choque y posterior incendio, aunque este haya representado la pérdida de su patrimonio, pero no de la vida.

6) Al igual que en los círculos restaurativos de paz, la película plantea un cierre de su planteamiento, poniendo énfasis en la necesidad del perdón y del agradecimiento por el milagro que permite una nueva oportunidad en la vida. En esta parte se incluye el poema de Renata Armas.

7) Por último, el filme da seguimiento al presente de los vecinos que participaron con su testimonio y muestra cómo es su vida actual. Esta parte del seguimiento también se recomienda en los círculos restaurativos de paz, con el objetivo de observar los cambios sociales que se generaron gracias al mismo.

Así, se constata que el arte, como la obra fílmica que nos presenta Maribel Ramírez, nos muestra una forma de sanación social, tan importante en la actualidad, para restaurar los tejidos sociales dañados. Es el uso del arte para curar el alma.


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