El verdadero objeto del deseo | Opciones y decisiones por Francisco Javier Chávez Santillán - LJA Aguascalientes
18/05/2024

A partir del súper domingo 07/04, primer debate oficial de las candidatas y candidato presidenciales celebrado en la sede del INE, ha cambiado la conversación pública tanto de actores como de contenidos de la misma; por cierto, cada vez más inflamada, más reivindicativa y acaso más indicativa de los asuntos que de verdad importan al electorado, en general. En cuyas líneas discursivas se ha abierto un frente de fuego dialéctico entre la defensa desaforada de los pretendidos “logros obtenidos” por la 4T y su ríspida impugnación desde el bloque opositor. 

Esta confrontación política ante la opinión pública, desde el bando oficialista se empuña como sable flamígero contra un supuesto intento del frente conservador de recuperar el pasado corrupto de privilegios de unos cuantos (¿!) en detrimento de los grupos más vulnerables; estadio histórico en el que los fondos públicos fueran saqueados en beneficio de una minoría rapaz, ¡oh sorpresa! Se endereza contra todo el colectivo opositor incluidas desde luego las clases medias “aspiracionistas”, repudiadas por el propio titular del Ejecutivo. 

En este esquema a todas luces dicotómico, dualista y, por tanto, de esencial estructura maniquea, se destaca la más cínica defensa de “pureza ideológica” de “izquierda progresista” que emite su principal vocero el alquimista de Palacio, a una con sus aquiescentes corifeos acuerpados por los “urdimalas” militantes 4Teístas, respecto de que no polarizan a la nación mexicana. 

Pero, este, queridas lectoras y lectores está muy lejos de ser el asunto de fondo. Estos días de post-debate, en lugar de aclararlo y precisarlo, lo están camuflando, escondiendo, escamoteando, como en la más estudiada táctica de guerrillas: golpea y huye, ataca y escóndete. En efecto, la discusión pública dominante en los medios de comunicación masiva, en las redes digitales, en las mesas de análisis socio-políticos está centrada en los Programas Sociales, para dejar muy en claro que es patente única y exclusiva de la 4T, en su papel histórico de protectores de los Derechos Sociales, transformados ya en contenidos de la Constituciòn Política.

Por contra, el bloque opositor es pintado como ladrón furtivo de “estas conquistas” inéditas tetra-transformistas. Tema, opino yo, que es una gran nube distractora, para no evidenciar el objetivo político verdadero que el oficialismo intenta, a toda costa, imponer a la República Mexicana contra la voluntad libre y soberana de sus ciudadanos. Me explico. 

Y procedo, primeramente, a observar metodológicamente los hechos probatorios que, afortunadamente, ya están sucediendo en diversos frentes de análisis y comunicación. 

Notación 1.- Luis Carlos Ugalde. El tema más relevante de esta campaña es el futuro de la Suprema Corte de Justicia (@SCJN). En medio de tanto ruido, el asunto pasa a segundo plano. ¿Cuáles son los riesgos del Plan C impulsado por la candidata oficial? ¿Cómo afectaría esta reforma al balance de contrapesos en México?

Sobre esto reflexiono en mi columna de @ElFinanciero_Mx de hoy, que puedes leer aquí: https://elfinanciero.com.mx/opinion/luis-carlos-ugalde/2024/04/09/el-debate-del-domingo-y-la-sustancia-de-las-propuestas/

Notación 2.- Pablo Majluf. https://twitter.com/Foro_TV. “En efecto, fue un ejercicio de evasión y de mentira sistemática escalofriante”: @pablo_majluf  en #EsLaHoraDeOpinar. 


Notación 3.- Carlo Bravo Regidor. https://twitter.com/carlosbravoreg. Este debate, lejos de aportar contrastes claros entre distintas visiones del país, parece un tianguis de pedacería de propuestas. Tienen casi dos horas y, sin embargo, se siente todo muy apretado, apresurado, como si les faltara tiempo.

Notación 4.- Pedro Ferriz de Con. https://twitter.com/PedroFerriz. “Si el Poder Judicial se opone a mis leyes, entonces cambiaré la Constitución”. Esta frase es propia de: Un presidente 5,8 %. Un dictador 94,2 %. 

Notación 5.- Un internauta, al azar, en Tik-Tok, comenta sobre el debate: – Atención, Claudia, le dijo: “Yo cambiaré la Constitución”.

Por lo dicho, como natural inferencia, podemos deducir que tras la estridencia de los puntos controversiales del debate, subyace el tema fundamental de esta contienda política -verdaderamente plebiscitaria- mutar el orden constitucional vigente en un sistema jurídico impositivo, bajo un poder central unipersonal, originado por un vulgar mayoriteo cameral, que desaparece en los hechos el principio constitucional originario de República Federal de orden Tripartito de Gobierno; bajo cuya distinción de Poderes, Ejecutivo, Legislativo, Judicial inducen la unidad territorial de la República en un esquema Federalista de Estados Libres y Soberanos, que a su interior se organizan mediante las atribuciones y competencias de tres niveles de Gobierno: El Federal, el Estatal y el Municipal, éste último bajo el principio inamovible de autonomía de un Congreso Local, Gubernatura unipersonal, y gobierno colegiado (Regidurías) bajo una Presidencia Municipal, y un Poder Judicial Estatal. 

Este orden constitucional vigente, que compendia el Derecho Positivo Mexicano, aparte de la Carta Magna, se constituye bajo el ordenamiento de los Códigos fundamentales: el Civil, el Penal, el Mercantil y del Comercio, el Federal Administrativo, amén de los Militares de las Fuerzas Armadas, la Marina, la Fuerza Aérea y, recientemente el relativo a la Guardia Nacional. E incluyendo los más importantes Tratados Internacionales -destacadamente el TMEC antes TLCAN-, firmados por México, ante el concierto de naciones. 

Este gran orden jurídico que constituye a la Nación Mexicana como país libre y soberano es el objeto central de las pretendidas modificaciones o “transformaciones” a emprender por la razón autoritaria de la Cuarta Transformación. De manera que, mediante Legislación Secundaria, bajo mayoriteo espúreo y voluntarista de una facción del Bloque Dominante, pretende alterar de fondo y forma la estructura y dinámica del Estado Mexicano como es. 

Ante tal embate verdaderamente golpista contra el Estado, con 214 años de Independencia y 114 años de Revolución, tal como está instituido, basta revisar la vulgar “check-list” que sus impulsores han elaborado, para darse por enterado de la inaceptable atrocidad que se pretende inducir bajo la máscara de 4ª Transformación: 

  1. A) El corazón del “Plan C” es la destrucción de la división de poderes. Esto es: que el Congreso y los tribunales sean subordinados del Ejecutivo. Zaldívar le regaló al presidente esa condición al convertirse en su siervo, cuando constitucionalmente es su igual. El “Plan C” formalizado implicaría un modelo en el que los derechos desaparecen para convertirse en graciosas concesiones del capricho del presidente de la República, un absolutismo de bolsillo. (Fuente: Pablo Majluf from Disidencia <[email protected]> Date: sáb., 24 de febrero de 2024 6:30 a. m. Subject: El “Plan C” ya operaba de facto). 
  2. B) Plan de Claudia Sheinbaum. Hecho por intelectuales y militantes de Morena con los cimientos del llamado “Humanismo Mexicano” impulsado por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, dijo que será enriquecido con el resultado del “diálogo circular” que hagan los especialistas durante el periodo de precampaña. 
  3. C) De ninguna manera es asunto menor determinar hoy, qué sentido y orientación históricos adopta el proyecto de la Cuarta Transformación, de López Obrador, frente al gran conjunto de la población de México que se manifiesta en contra. Sus características más destacados son los siguientes: 

– Ambos conjuntos estamos confrontados en un punto límite de cómo comprendemos el supuesto cambio histórico que traería la 4ª Transformación/o cambio de Régimen a nivel Constitucional del país, que abandera el actual presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, desde y con su base partidaria del Movimiento de Restauración Nacional, Morena. Convencidos de que las energías divergentes que ahora configuran el campo de fuerzas de México, ha sido instalado por las pretensiones de este grupo en el poder que se autodefine como impulsor de un cambio histórico desde y contra el “proyecto Neoliberal”. 

Regresión explícita a la República Restaurada (que se define como el periodo histórico comprendido a partir del triunfo de los liberales encabezados por Benito Juárez sobre la intervención y el imperio en 1867 y que abarca a los gobiernos de Benito Juárez (1867 a 1872) y de Sebastián Lerdo de Tejada (1872-1876)), época que instauró la victoria de la Reforma y el inicio del México moderno que se rige bajo los postulados de la Constitución de 1857. Época que se va a extender hasta el segundo gobierno de Porfirio Díaz (1884-1911). Y da pie al primer gobierno revolucionario de Francisco I. Madero (1911-1913). 

Invocación impugnativa del ciclo neoliberal, inmediato anterior, (que abarca los sexenios presididos por Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto) como agentes impulsores internos de la ideología globalizada del neoliberalismo económico. Hito histórico que inauguran los mandatarios Margaret Thatcher / Reino Unido (1979-1990) y Ronald Reagan / USA (1981-1989), quienes en alianza con ciudadanos privados de sus respectivos países, más Japón y países europeos, instalan el grupo hegemónico conocido como La Trilateral, que marchó boyante hasta la crisis de 2008. La han conformado 320 personalidades de 14 países, a iniciativa de David Rockefeller: 140 europeos (de Francia, RFA, Gran Bretaña, Italia, Irlanda, España, Portugal, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca y Noruega), 105 norteamericanos (Estados Unidos y Canadá) y 75 japoneses. Club exclusivo que fue precedido por el llamado grupo Bilderberg, RU. Políticos de ideología conservadora, democristianos, centristas y socialistas. Gran conjunto histórico que López Obrador etiqueta como “adversarios conservadores”, depredadores de los recursos públicos, u “oligarquía rapaz” que a una con los políticos en turno, son causantes de la corrupción institucional del país y de la degradación moral de la sociedad. 

Con la 4ª Transformación, salto histórico del pasado a un estadio idílico. Esa mirada regresiva al pasado hace de este proyecto -supuestamente transformacional-, una idealización casi utópica de etapas ya finalizadas y, para efectos históricos, periclitadas (RAE: Decaer, declinar, estar en peligro). Por lo tanto, decadentes, ya declinadas, que ya estuvieron en peligro). Ergo, fases ya transidas por la Historia (RAE: Transido: Fatigado, acongojado o consumido por alguna penalidad, angustia o necesidad, que es afectado por el dolor). Por ello es distopía. 

– En verdad, hoy, este proyecto autocrático y regresivo se confronta con un colectivo muy importante de la sociedad civil mexicana, que por cierto impulsó de origen la candidatura de Xóchitl Gálvez. Por más que se diga que no existe, está allí, que apareció como multitud en la Historia, y que habrá de instaurar la suya en la próxima Elección de 02/06/2024. 

La intentona enmascarada, como agenda oculta del presente grupo en el poder, queda al descubierto, en su activismo ya no tan solo de derogar algunos Artículos Constitucionales precisos que estorban a sus planes hegemónicos, abiertamente contrarios a la voluntad nacional; sino principalmente mediante la rabia exhibida contra las organizaciones políticas que ya dieron por muertas, pero que paradójicamente, se les enfrentan bajo la expresión semiótica: “¡Los muertos viven!”.

Pero si tienen vida es gracias al colectivo social que los sustenta y no al revés, que es esta sociedad civil que apareció en la Historia, y que sin duda derrotará esa absurda distopía, impulsando la nueva y esperanzadora utopía del próximo futuro de México.

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