Coca-Cola ha sido durante décadas la bebida predilecta en muchas mesas latinas. Pero ahora, en un giro inesperado, la misma comunidad que la elevó al trono de las gaseosas le ha dado la espalda. Desde TikTok hasta X, los latinos han iniciado una campaña para boicotear la marca, argumentando que la empresa los ha “traicionado” al apoyar políticas migratorias agresivas de Donald Trump y, según rumores, incluso colaborar en deportaciones. El #LatinoFreezeMovement ha tomado fuerza y Coca-Cola, junto a un puñado de marcas icónicas de EE.UU., está en el centro de la controversia.
La gota que derramó el vaso (de refresco)
El llamado al boicot no se dio de la noche a la mañana. La chispa que encendió la indignación fue la imagen del CEO de Coca-Cola entregando una lata conmemorativa a Donald Trump durante su investidura. Para muchos latinos, esto no fue solo un gesto simbólico, sino una declaración de alineamiento con un presidente que promueve políticas antimigrantes. Pero la situación se tornó aún más grave cuando en redes sociales comenzaron a circular rumores sobre el despido de más de mil trabajadores latinos en una planta embotelladora en Texas, seguido por su supuesta denuncia ante las autoridades migratorias para ser deportados. Aunque la empresa ha negado estas acusaciones, la narrativa de “Coca-Cola nos traicionó” se ha convertido en tendencia.
Team Pepsi
Comenzó un boicot latino para dejar de consumir Coca Cola por no defender a sus empleados en las deportaciones, a diferencia de Pepsi que si lo esta haciendo pic.twitter.com/lUEdHPQNTE
— Noticias y Memes (@Tropicxs_media) February 4, 2025
Boicot a Coca Cola.
Boycott Coca Cola in the USA and Latin America and the Caribbean. Do not Buy or Sell Coca Cola. In protest in favor of our Immigrant Brothers. pic.twitter.com/bDz89qclw7— Hernán Silva (@HernnSi81951419) February 5, 2025
El poder económico de los latinos y el golpe a las grandes marcas
Lo que comenzó como un descontento con Coca-Cola pronto se convirtió en un boicot masivo contra empresas que, según los activistas, han apoyado las políticas de Trump. Starbucks, Walmart, McDonald’s, Amazon y hasta Apple se encuentran en la lista negra de los consumidores latinos. Este movimiento no es menor: los latinos representan una fuerza económica clave en EE.UU., con un poder adquisitivo estimado en 2.8 billones de dólares. La idea detrás del boicot es demostrar que su consumo es fundamental para estas empresas y que pueden retirarlo en cualquier momento.
Aunque el boicot tiene una clara motivación política y económica, también ha reavivado un viejo debate: el impacto del consumo de refrescos en la salud. México, por ejemplo, es el mayor consumidor de Coca-Cola en el mundo, con un promedio de 163 litros por persona al año. En estados como Chiapas y Oaxaca, donde el consumo es desproporcionadamente alto, los índices de obesidad y diabetes han alcanzado niveles alarmantes. Para algunos, dejar la Coca-Cola por “patriotismo” o “justicia social” también podría ser una victoria para la salud pública.
BOICOT A COCA COLA
Coca Cola no solo ayudó a Mr. a llegar a la presidencia y sigue financiando la guerra en G️Z️, sino que está colaborando para deportar migrantes.
Ni una pinche coca más a consumir en México, para de paso mejorar nuestra salud.pic.twitter.com/mHI0arLml4— Laura Ulloa (@LauraUlloa_CUN) February 1, 2025
¿Efecto dominó o berrinche digital?
El boicot contra Coca-Cola y otras marcas estadounidenses plantea una pregunta clave: ¿tendrá un impacto real o se quedará en una tendencia pasajera de redes sociales? Si bien hay ejemplos de boicots exitosos en la historia reciente, también existen muchos casos donde la indignación se diluye con el tiempo. Sin embargo, con el crecimiento de la población latina en EE.UU. y su creciente influencia económica, las grandes corporaciones podrían verse obligadas a tomar en serio estos movimientos.
LUNES ‼️
Lo Viral hoy dia, Boicot Latino a Coca-Cola.
Bueh, esto inundo todas las redes y se esta hablando. pic.twitter.com/hPx0E0h0Ca
— MARCELO FAVA (@MARCELOFAVAOK) February 4, 2025
Coca Cola apoya las medidas de Trump y los mexicanos boicotean esa marca.
Esa empresa deja a Bogotá sin agua y el pueblo no hace nada.
Nos falta tanta dignidad. pic.twitter.com/FI44iPG5PO
— N. Fonseca (@ronaldnf) February 1, 2025
La Coca-Cola puede perder su chispa
Coca-Cola, que por décadas ha sido sinónimo de convivencia y placer efervescente, ahora se encuentra en medio de una tormenta política y social. La comunidad latina ha demostrado que su lealtad no es inquebrantable y que está dispuesta a usar su poder de consumo para castigar a las empresas que perciben como hostiles. Ya sea por convicción política, por presión social o incluso por salud, muchos están dejando la Coca-Cola atrás. El tiempo dirá si esto marca un verdadero punto de inflexión o si, como otras modas digitales, terminará diluyéndose con el paso de los días.