- La lactancia materna es la mejor protección para la salud de los bebés; sin embargo, cuando no es posible, el uso responsable de fórmulas infantiles, bajo supervisión médica y con correctas prácticas sanitarias, es clave para prevenir riesgos y cuidar el bienestar infantil.
La leche materna es reconocida como el alimento ideal durante los primeros meses de vida, ya que aporta nutrientes esenciales y anticuerpos naturales que fortalecen el sistema inmunológico de las y los bebés, ayudando a prevenir enfermedades y favoreciendo un desarrollo saludable. Por ello, su promoción y protección es una prioridad en las acciones de salud pública.
No obstante, existen situaciones en las que la lactancia materna no es posible. En estos casos, los sucedáneos de leche materna, como las fórmulas infantiles, representan una alternativa segura siempre y cuando su uso sea indicado por un profesional de la salud y se preparen siguiendo estrictas medidas de higiene y manejo adecuado.
Las autoridades de salud recomiendan que, al preparar fórmulas infantiles en el hogar, se adopten buenas prácticas sanitarias para evitar la contaminación del alimento. Entre las principales medidas se encuentran el lavado correcto de manos antes de la preparación, así como la limpieza y desinfección de biberones, utensilios y superficies donde se manipule la fórmula.
Asimismo, es fundamental seguir puntualmente las instrucciones del envase, utilizar únicamente agua purificada, revisar la fecha de caducidad del producto y verificar que el envase se encuentre en buen estado. La fórmula preparada debe conservarse en un lugar limpio y fresco, y los sobrantes deben desecharse después de dos horas para prevenir riesgos a la salud del bebé.
La Secretaría de Salud, en coordinación con COFEPRIS y el Instituto de Servicios de Salud del Estado, reitera que las fórmulas infantiles no sustituyen los beneficios de la leche materna y que su uso debe ser responsable, informado y siempre acompañado de orientación médica.
Con estas acciones, se fortalece la cultura del cuidado infantil y se promueve una alimentación segura desde los primeros días de vida, protegiendo la salud de las niñas y los niños y brindando tranquilidad a las familias.




