Datos personales y rol en cancha
- Severo Efraín Meza Mayorga nació el 9 de julio de 1986 en Ciudad Naranjos, Veracruz, México.
- Se desempeñó principalmente como lateral derecho/defensa.
- Debutó en Primera División con C.F. Monterrey el 8 de mayo de 2005 en un partido ante Deportivo Toluca.
Carrera deportiva: éxitos con Monterrey y recorrido en México
- Se formó en las fuerzas básicas de Monterrey, club con el que desarrolló la mayor parte de su carrera.
- Con los “Rayados” ganó dos títulos de Liga MX: Apertura 2009 y Apertura 2010.
- También fue parte del equipo que ganó tres ediciones consecutivas de la CONCACAF Champions League (2010–11, 2011–12, 2012–13).
- A lo largo de su carrera sumó cientos de partidos con Monterrey, consolidándose como un pilar defensivo en la época dorada del club.
- Además del club regiomontano, tuvo préstamos y etapas con clubes como Dorados de Sinaloa, Club Necaxa y otros —una etapa de transición hacia el cierre de su carrera profesional.
- Fue convocado a la selección nacional de México: integró al equipo entre 2012 y 2013, sumando 16 convocatorias.
Después del retiro: de “Rayado” a formador y estratega
- Tras dejar las canchas de alto nivel, Meza no se alejó del fútbol: inició su camino como técnico en divisiones menores y equipos de bajo perfil.
- Su recorrido lo llevó a dirigir al Raniza FC, club con el que alcanzó títulos en la Kings League Americas, lo que revitalizó su imagen como entrenador.
- Recientemente fue nombrado como entrenador del representativo mexicano para participar en la Kings World Cup Nations 2025 —una señal clara de su renovado protagonismo en el fútbol y su tendencia a reinventarse.
- Más allá del campo profesional, Meza también ha explorado otros proyectos: algunas fuentes mencionan que se dedica a la industria inmobiliaria.
Qué representa Severo Meza hoy
Severo Meza es un ejemplo de reinventarse tras el retiro: pasó de ser un pilar defensivo en un club grande, con títulos y logros, a abrir un camino en la dirección técnica y en la vida civil. Su historia refleja:
- Constancia y permanencia: muchos años defendiendo una camiseta y contribuyendo a épocas doradas.
- Adaptabilidad: pasó de jugar, a dirigir, a incursionar fuera del fútbol —sin perder el vínculo con su afición ni con el deporte.
- Resiliencia: a pesar de los cambios, mantiene una identidad ligada al fútbol, demostrando que su legado trasciende más allá de las glorias pasadas.




