En el mundo del fútbol mexicano, pocas historias capturan el corazón de los aficionados como la de Agustín Palavecino. El talentoso mediocampista argentino, quien se convirtió en un ídolo indiscutible para los Rayos del Necaxa durante 2025, ha dado un giro inesperado al fichar por Cruz Azul en enero de 2026. Esta transferencia no solo representa un movimiento millonario, sino también un reencuentro emotivo con viejos conocidos: José Paradela y el entrenador, Nicolás Larcamón. Pero antes de mirar hacia el futuro en La Noria, recordemos con nostalgia su inolvidable trayectoria en Aguascalientes, donde dejó una huella imborrable.
La llegada de un “fichajazo” a los Rayos
Agustín Palavecino arribó a Necaxa en junio de 2024, tras un traspaso permanente que lo consolidó como una de las apuestas más acertadas del club en años recientes. Proveniente de River Plate en Argentina, donde ya había demostrado su calidad como mediocampista creativo, ‘Pala‘ llegó con la misión de revitalizar el mediocampo rayado. Y vaya que lo logró. Desde su debut, se convirtió en el motor del equipo, combinando visión de juego, precisión en los pases y una capacidad goleadora que sorprendió a propios y extraños.
Para los aficionados del Necaxa, su incorporación fue un “fichajazo” en toda regla. En un club que buscaba estabilidad en la Liga MX, Palavecino no solo aportó talento, sino también liderazgo y pasión. Sus primeros meses fueron de adaptación, pero rápidamente se ganó el respeto de la afición con actuaciones que recordaban a los grandes ídolos del pasado. “El Rayo no se viste, se siente”, como reza el lema del club, y Palavecino lo encarnó a la perfección, entregándose en cada partido como si llevara los colores rojo y blanco tatuados en el alma.
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Un 2025 de ensueño
El año 2025 fue, sin duda, el pináculo de Palavecino en Necaxa. Disputó un impresionante total de 52 partidos en la Liga MX, anotando 10 goles y repartiendo 10 asistencias. Estas cifras no solo lo posicionaron como el máximo referente ofensivo de los Rayos, sino que lo convirtieron en el jugador mejor evaluado estadísticamente de toda la competencia, según métricas avanzadas como expected goals (xG), asistencias esperadas (xA) y contribuciones defensivas. Aquí sus estadísticas: https://scoutingstats.ai/player/agust%C3%ADn-palavecino-lamela-443528/
Su promedio de rating en plataformas como WhoScored y FotMob lo colocó por encima de estrellas consolidadas, destacando su versatilidad como mediocampista central y ofensivo.
Entre sus momentos más relevantes, destacan goles clave que salvaron puntos vitales para Necaxa. Por ejemplo, su gol contra Atlas, donde no solo anotó, sino que asistió en el gol de la victoria, o su golazo de fuera del área ante Pumas que desató la euforia en el Estadio Victoria o como olvidar el gol del empate ante Tigres en la vuelta de los Cuartos de final del Clausura 2025.
Palavecino no era solo un jugador; era el mago que orquestaba el juego, el que corría los 90 minutos sin descanso, defendiendo y atacando con igual intensidad. Sus 10 goles incluyeron remates de media distancia, cabezazos oportunos y penales convertidos con frialdad, mientras que sus 10 asistencias fueron pases milimétricos que desequilibraron defensas rivales.
Pero más allá de los números, fue su impacto emocional en el equipo. En entrevistas, compañeros lo describían como un líder silencioso, siempre motivando en los vestidores y conectando con la afición a través de gestos como celebrar con la tribuna o dedicar goles a su familia. En 2025, Necaxa no solo peleó por puestos de liguilla, en gran parte gracias a ‘Pala‘. Fue un año de gloria personal y colectiva, donde se ganó el título no oficial de “Mejor Jugador de la Liga MX”, pero sí fue reconocido como el mejor mediocampista defensivo de la temporada 2024/25 de la Liga BBVA MX.
Más que estadísticas…
Durante su paso por Necaxa, Palavecino no se limitó al terreno de juego. Se involucró en actividades comunitarias, como visitas a hospitales infantiles y campañas de apoyo a la afición hidrocálida. Su humildad y carisma lo convirtieron en un ídolo accesible, firmando autógrafos y compartiendo momentos con fans que lo veían como un rayo de esperanza para el club.
En lo deportivo, fue clave en la reconstrucción del equipo que lo preparó para grandes cosas. Sus contribuciones defensivas, recuperando balones y cubriendo espacios, complementaron su faceta ofensiva, haciendo de él un jugador completo. Partidos memorables incluyen la victoria 3-2 ante América, donde asistió dos goles, o el empate heroico contra Cruz Azul, con un gol suyo en los últimos minutos. Estos momentos no solo sumaron puntos, sino que inyectaron moral a un plantel que necesitaba creer en sí mismo.
La despedida emotiva
La noticia de su partida a Cruz Azul cayó como un balde de agua fría para los seguidores de Necaxa. El club se despidió de él con un video conmovedor que resume su legado en poco más de un minuto. El clip, titulado implícitamente con el lema “El Rayo no se viste, se siente…”, muestra un montaje de sus mejores momentos: goles espectaculares, abrazos con compañeros, entrenamientos intensos, interacciones con su familia y celebraciones en el estadio. . Es un tributo que evoca nostalgia, recordándonos que el fútbol es más que un deporte; es emociones puras: “‘Pala’, dejas huella. Gracias por romperte el alma por estos colores. Esta siempre será tu casa “, escribió el club, palabras que resonaron en miles de corazones rayados.
El reencuentro en Cruz Azul
Ahora, Palavecino se une a Cruz Azul, donde se reencontrará con José Paradela, su compatriota y quien ya brilla en el mediocampo cementero desde 2025. Juntos, formarán una dupla argentina que promete creatividad y goles. Además, trabajará bajo las órdenes de Nicolás Larcamón, el entrenador argentino que dirige a la Máquina desde hace poco y con quien comparte una visión de juego ofensivo y dinámico.
Este reencuentro no es casualidad; es el destino uniendo caminos para un proyecto ambicioso en el Clausura 2026.
Para Necaxa su partida duele, pero deja un legado de esfuerzo y magia. Palavecino se va como un héroe, habiendo elevado al club a nuevas alturas. En Cruz Azul, buscará replicar esa grandeza, pero los Rayos siempre lo recordarán como el que iluminó Aguascalientes.




