Bomberos del Estado de Aguascalientes operan bajo un esquema de coordinación permanente con el C5, atención las 24 horas y una amplia gama de servicios que van desde incendios y accidentes viales hasta rescates especializados en cuerpos de agua, zonas serranas y estructuras de altura.
El oficial Fabián M. Cuarenta explicó que cada reporte es recibido y canalizado desde el área de guardia, donde se capturan los datos del incidente para definir el tipo de unidad y personal que se despachará, dependiendo de si se trata de un incendio, accidente automovilístico, derrame de materiales o servicios de apoyo. Detalló que la corporación brinda respaldo a municipios del norte del estado como San Francisco de los Romo, Pabellón de Arteaga, San José de Gracia y Cosío, trabajando de manera conjunta con sus cuerpos de Protección Civil y bomberos municipales.
Durante los turnos de 24 horas, el personal permanece en constante alerta incluso en sus áreas de descanso, comedor y dormitorios, ya que al sonar la alarma deben responder de inmediato. Indicó que el número de timbres determina la magnitud de la emergencia, siendo tres avisos los que activan salidas para incendios, rescates con personas prensadas, derrames peligrosos o situaciones de alto riesgo. “Aunque estemos comiendo o descansando, si suena la chicharra tenemos que salir de inmediato”.
Por su parte, José de Jesús Gómez Ramírez, con una década de servicio, compartió que ingresar al cuerpo de bomberos ha sido una de las mejores experiencias de su vida, al tratarse de una labor que exige preparación física, inteligencia, ética y una fuerte vocación. Señaló que la corporación cuenta con certificaciones internacionales en rescate acuático, obtenidas alrededor de 2020, que permiten realizar inmersiones de hasta 18 metros en presas y cuerpos de agua con visibilidad limitada, utilizando equipo especializado y protocolos estrictos de seguridad.
Gómez Ramírez detalló que en casos de rescate en presas, se priorizan técnicas que eviten poner en riesgo al personal, como el uso de ganchos especiales; de no ser posible, se realizan inmersiones controladas con trajes de neopreno, lastre, tanques de aire y apoyo desde superficie. Reconoció que, aunque existe preparación técnica y psicológica, nunca se normaliza el rescate de personas fallecidas, y el principal objetivo es brindar tranquilidad a las familias al recuperar a sus seres queridos. “Nunca te acostumbras a recuperar el cuerpo de una persona; lo que hacemos es prepararnos mentalmente para cumplir con nuestro deber y darle tranquilidad a la familia”.
Finalmente, María del Rosario Jaime Martínez, una de las primeras mujeres en integrarse a Bomberos del Estado, destacó que formar parte de la corporación ha sido una experiencia transformadora, al encontrar no solo un trabajo, sino una familia. “Aquí no solo encontré un trabajo, encontré una familia; el valor, la adrenalina y la preparación diaria son parte de servir bien a la ciudadanía”.
La corporación atiende diariamente una amplia gama de emergencias y mantiene un compromiso constante con la capacitación, la coordinación interinstitucional y el servicio humano a la población, aun en escenarios de alto riesgo y tragedia.




