- Durante su gestión se fortaleció la vida colegiada y se participó en un caso histórico ante la Corte Interamericana
- La presidenta saliente subrayó la importancia de la ética profesional y del liderazgo femenino en el ámbito jurídico
Al concluir su periodo como presidenta de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados, Capítulo Aguascalientes, Cecilia Palomo Caudillo ofreció una reflexión profunda sobre una gestión marcada por el compromiso ético, la defensa del Estado de Derecho y la conciencia social de la abogacía, en un contexto complejo para la justicia en México.
Para Palomo Caudillo, presidir la Barra durante el periodo 2024-2026 implicó asumir una responsabilidad institucional en medio de debates y transformaciones relevantes para el sistema jurídico. Al respecto, señaló que las instituciones no son neutrales y que el ejercicio del derecho tiene un impacto directo frente a las desigualdades estructurales. Desde esa convicción, explicó, se impulsó una etapa de trabajo colectivo orientada al fortalecimiento de la vida colegiada y a una defensa ética de la profesión.
Entre los principales resultados de su gestión, destacó la consolidación del Capítulo Aguascalientes como un espacio activo, visible y respetado en el ámbito jurídico local y nacional. Se fortalecieron vínculos con universidades, poderes públicos y organismos de derechos humanos, además de promover actividades académicas de alto nivel que contribuyeron a una formación jurídica crítica y actualizada.
Uno de los momentos más significativos de este periodo fue la coordinación, desde Aguascalientes, de la participación de la Barra en el caso “García Andrade y otros vs. México” ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Este precedente reconoció por primera vez los daños causados a niñas y niños huérfanos por feminicidio, una causa que, afirmó, dejó una huella profunda en su presidencia al evidenciar que la violencia feminicida no termina con la muerte de las mujeres, sino que se prolonga en las infancias desprotegidas.
Palomo Caudillo reconoció que uno de los mayores retos fue sostener una postura ética y con perspectiva de derechos humanos durante la discusión de la reforma judicial, un periodo que exigió equilibrio, reflexión y diálogo. En ese contexto, subrayó la importancia de la colegiación y de entender el liderazgo no como una tarea individual, sino como una responsabilidad compartida orientada al cuidado de la institución y de las personas que la integran.
Sobre el papel de la Barra frente a los cambios estructurales en el sistema judicial, afirmó que debe mantenerse como una voz técnica y ética, capaz de analizar reformas sin legitimarlas ni descalificarlas de forma automática, colocando siempre en el centro a las personas y a los grupos históricamente vulnerados. “No hay reforma judicial legítima si no coloca a las personas y sus derechos en el centro”, puntualizó.
En el plano personal, el cierre de esta etapa representa para Palomo Caudillo una oportunidad para visibilizar la importancia del liderazgo femenino en el ámbito jurídico. Señaló que no se trata de una concesión, sino de una necesidad institucional que transforma la forma de ejercer el poder y la responsabilidad pública. Destacó que el hecho de que hoy una mujer entregue la presidencia a otra en Aguascalientes, y que a nivel nacional la Barra sea encabezada por una mujer, refleja un cambio construido con preparación, trabajo y compromiso colectivo.
Así, la presidenta saliente concluye una gestión que deja como eje central la ética, la colegiación y una visión del derecho consciente de su impacto social, convencida de que cuando las mujeres avanzan en el ámbito jurídico, la sociedad también lo hace.




