Zapopan, Jalisco. — La Fiscalía del Estado de Jalisco confirmó que sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fueron los responsables de la emboscada en la que murió Alberto Prieto Valencia, conocido como “El Prieto”, así como su hija de 16 años y uno de sus escoltas, en hechos ocurridos la mañana del 29 de diciembre en la colonia Residencial Victoria de Zapopan.
De acuerdo con el fiscal Salvador González de los Santos, los videos recabados por las autoridades muestran que los agresores portaban equipo táctico con las siglas del grupo delictivo, y que alrededor de 30 pistoleros participaron en el ataque desde distintos puntos para evitar ser detectados de inmediato.
Desarrollo de los hechos
Según la investigación, el comando abrió fuego contra el empresario y su escolta cuando circulaban por calles de la colonia. En el lugar se aseguró un total de 2 mil 22 casquillos percutidos de diversos calibres, lo que refleja la magnitud del enfrentamiento.
Las autoridades han identificado y asegurado ocho vehículos utilizados por los agresores para escapar tras el ataque.
Antecedentes del empresario
La Fiscalía también reiteró que Prieto Valencia contaba con antecedentes penales, incluidos detenciones por portación de armas de uso exclusivo del Ejército en 2004 y 2008, así como un proceso por desmantelar y remarcar vehículos de carga en 2006.
Además, el gobierno estatal ha señalado que Prieto Valencia no era empresario en términos formales, sino que presuntamente estaba relacionado con actividades como préstamos “gota a gota”, sorteos ilegales conocidos como “rifas colombianas” en el Mercado de Abastos y posibles vínculos con el tráfico de armas.
Reacción oficial
El secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, explicó que la zona donde ocurrió la emboscada tiene un índice delictivo relativamente bajo, lo que redujo el número de unidades policiales disponibles en el lugar al momento del ataque, y justificó el retraso en la llegada de las primeras patrullas.
Las autoridades continúan con las indagatorias para determinar posibles relaciones del entorno delictivo de Prieto Valencia y si había vínculos con otras organizaciones criminales, al tiempo que mantienen operativos de búsqueda y seguimiento para dar con los responsables materiales de la agresión.




