- El subcomandante Moisés anunció una nueva etapa del movimiento para dejar atrás la propiedad privada y promover la “propiedad común” como una forma de gestión colectiva de la vida, la tierra y los recursos
En el Caracol de Oventic, en el municipio de San Andrés Larráinzar, bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) conmemoraron el 32 aniversario de su aparición pública y del levantamiento armado de 1994. Durante el acto, denunciaron tres décadas de “malos gobiernos” que, afirmaron, han intentado debilitarlos, mientras que la comandancia reafirmó su compromiso de lucha y presentó el nuevo horizonte de su autonomía: la propiedad común.
El evento inició con un recuento del contexto que llevó al movimiento indígena a tomar las armas el 1 de enero de 1994. Los oradores recordaron que, a diferencia del ambiente festivo actual, hace tres décadas prevalecían la despedida y el dolor ante la necesidad de “matar o morir” por una causa justa frente a la marginación y el olvido.
“Nos cerraron las puertas, las ventanas y las rendijas… no nos quedó de otra que tomar las armas para que hubiera democracia, libertad y justicia para todos”, expresó el primer orador.
El subcomandante Moisés, encargado del mensaje central, sostuvo que esa democracia, justicia y libertad para el pueblo de México “no se han logrado”, pues -dijo- en el país persisten la miseria, la injusticia, la desigualdad, la represión, la humillación y el saqueo.
Criticó al sistema político y a la llamada Cuarta Transformación, al señalar que las reformas actuales no están dirigidas a los pobres, sino a beneficiar a banqueros y empresarios transnacionales, a quienes calificó como los “dueños de los capataces” que ocupan los gobiernos.
Moisés también cuestionó la efectividad de las políticas sociales vigentes, al considerar que la entrega directa de recursos es un “arma de doble filo” que busca comprar conciencias y perpetuar el poder. Recordó casos como la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y los feminicidios en Ciudad Juárez como evidencia de que la justicia institucional sigue siendo inexistente.
El nuevo horizonte: “El Común”
La parte central del discurso fue el anuncio de una nueva etapa organizativa que plantea la superación de la propiedad privada. Bajo el concepto de “El Común”, el EZLN propone un modelo en el que no exista el “mío” ni el “yo”, sino una gestión colectiva de la vida, la tierra y los recursos.
El movimiento estima que la construcción de este sistema llevará entre 100 y 120 años. Para el EZLN, la propiedad común no es solo una propuesta política, sino la única vía para la supervivencia de la humanidad y del planeta ante la crisis climática y social. “El horizonte ya lo tenemos, ya lo encontramos, y eso sí es para la vida humana y de las otras: es lo común”, afirmó Moisés.
El dirigente zapatista hizo un llamado global a los trabajadores del campo y la ciudad, en México y en el mundo, a organizarse desde sus propias realidades bajo el principio de la colectividad.
Convocatoria para 2026
Hacia el cierre del acto, se anunció la realización de encuentros y “semilleros” a lo largo de 2026, que incluirán festivales de artes -teatro, pintura, literatura y música-, así como espacios de pensamiento crítico con organizaciones no gubernamentales y defensores de derechos humanos. También se contemplan diálogos sobre cómo transitar hacia una sociedad que no dependa del dinero.
La conmemoración concluyó con un llamado a la unidad de “los de abajo”, enfatizando que, aunque la lucha continuará siendo política y pacífica, las bases zapatistas están dispuestas a defender su autonomía con la misma determinación que hace 32 años.




