Hace tan solo 21 meses, Chimamanda Ngozi Adichie daba la bienvenida a sus gemelos, nacidos mediante gestación subrogada. Sin embargo, el pasado 6 de enero falleció uno de ellos, Nkanu Nnamdi, hecho que volvió a poner bajo la lupa la calidad de la atención médica en Nigeria, el país más poblado de África.
¿Qué sucedió?
De acuerdo con familiares de Chimamanda, su hijo presentó señales de una enfermedad y fue trasladado al Hospital Multiespecialista Euracare de Lagos en Nigeria. A pesar de vivir en Estados Unidos, se encontraban en el lugar de origen de Chimamanda como parte de las vacaciones de navidad.
Se esperaba que Nkanu fuera trasladado en avión al Hospital Johns Hopkins en Baltimore para recibir tratamiento adicional, pero murió tan solo el día previo. La familia declaró que se trató de una sobredosis de propofol, administrado por un anestesiólogo del hospital, para poder realizarle una resonancia magnética.
Los funcionarios de Euracare declararon en un comunicado que el niño había llegado en estado crítico y que “la sugerencia de que este trágico desenlace se debió a una negligencia médica es errónea”. Sin embargo, la Dra. Anthea Esege Nwandu y cuñada de Chimamanda, argumentó que el anestesiólogo no había seguido el protocolo médico adecuado, lo que provocó la negligencia.
Acusan de negligencia al Hospital Euracare en Nigeria
La noticia fue confirmada por el equipo de relaciones públicas de Chimamanda, pidiendo privacidad y respeto para los familiares. Días después, lanzaron un informe vía redes sociales presionando al hospital Euracare para obtener más información y acusar de negligencia médica e impropiedad profesional.
El aviso exige la entrega de las imágenes de las cámaras de seguridad, los datos de monitoreo electrónico y el historial médico del niño en un plazo de 7 días. También, alega fallas durante el ingreso del niño y la falta de equipo básico de reanimación en el centro.
Una crisis de atención médica en Nigeria
Como resultado, varios testimonios salieron a la luz. Entre ellos, un padre contó que su hija, de poco más de un año, falleció después de que un hospital no le suministrara oxígeno con la suficiente rapidez. Otro hombre se quejó de que le habían insertado el catéter incorrectamente y que su sangrado y sus gritos de dolor fueron ignorados.
Además, los ciudadanos señalan que muchos nigerianos adinerados y políticos viajan al extranjero para recibir atención médica. Incluído el presidente Bola Tinubu.
Los funcionarios gubernamentales de Nigeria han intentado mejorar el estado de la atención sanitaria capacitando a más trabajadores y proporcionando más financiación, pero incluso en las principales ciudades, muchas clínicas y hospitales están saturados y carecen de personal. En algunas zonas rurales, la atención sanitaria es casi inexistente.




