- PAN alerta que debilitar la fiscalización electoral abre paso al dinero ilegal
- Jorge Romero reta a Claudia Sheinbaum a frenar la narcopolítica desde la ley
- Propone pérdida de registro y nulidad de elecciones con financiamiento ilícito
El presidente nacional del Partido Acción Nacional, Jorge Romero Herrera, advirtió que la reforma electoral impulsada por Morena no puede entenderse como un ajuste técnico, sino como un proyecto político que se discute en un contexto de creciente infiltración del crimen organizado en la vida pública, uso de recursos ilícitos en campañas y ausencia de consecuencias para los responsables.
Durante una conferencia realizada en la explanada del Instituto Nacional Electoral, Romero señaló que nunca antes se habían acumulado tantos señalamientos, filtraciones, investigaciones abiertas y sanciones internacionales contra actores políticos en funciones, sin que exista un desenlace institucional serio. Afirmó que las investigaciones se concentran en operadores y mandos medios, mientras que los responsables políticos permanecen intocados.
El dirigente panista sostuvo que reducir el financiamiento público y debilitar al árbitro electoral sin fortalecer los mecanismos de fiscalización no limpia la política, sino que normaliza la presencia del dinero criminal en las campañas. Señaló que cuando el dinero ilegal llega al poder, la justicia se paraliza, y advirtió que en este contexto, debilitar los controles electorales equivale a oficializar la injerencia del crimen organizado.
Romero recordó que existen tramas documentadas de presuntos vínculos entre estructuras criminales y actores políticos, así como casos graves en diversas entidades del país, además de la revocación de visas a políticos vinculados a Morena. En este marco, lanzó un reto directo a la presidenta Claudia Sheinbaum para que demuestre si realmente está dispuesta a combatir la narcopolítica desde la ley.
Planteó que una verdadera reforma electoral debería incluir la pérdida del registro de partidos políticos que se hayan financiado con dinero del crimen organizado, así como la nulidad de elecciones en las que se compruebe el uso de recursos ilícitos. Recordó que en los procesos electorales de 2021 y 2024 se documentaron prácticas como violencia, coacción del voto, control territorial y financiamiento ilegal, sin que se hayan aplicado sanciones políticas a quienes resultaron beneficiados.
Finalmente, Jorge Romero subrayó que lo que está en juego no es únicamente una ley, sino la democracia, el Estado de derecho y la soberanía del país, al reiterar que las elecciones deben ganarse con votos libres y no con miedo, dinero ilegal o instituciones sometidas.




