- No vacunarse representa un riesgo para la salud individual y colectiva, ya que incrementa la posibilidad de brotes y pone en peligro a los grupos más vulnerables. Vacunarse es un acto de responsabilidad social que protege vidas.
La Secretaría de Salud hace un llamado a la población a reflexionar sobre la importancia de la vacunación como una de las medidas más efectivas para prevenir enfermedades y proteger la salud pública. No contar con esquemas de vacunación completos incrementa la vulnerabilidad ante padecimientos graves, especialmente en niñas y niños, quienes pueden presentar mayores complicaciones.
Además, la falta de vacunación no solo afecta a quien decide no inmunizarse, sino que también representa un riesgo para la comunidad, ya que facilita la transmisión de enfermedades y la aparición de brotes. Esta situación pone en peligro a bebés, personas adultas mayores y quienes viven con enfermedades crónicas, grupos que dependen de la protección colectiva para mantenerse a salvo.
Otro de los riesgos es el resurgimiento de enfermedades que ya se encontraban controladas o erradicadas, lo que representa un retroceso en los avances de salud pública. Por ello, vacunarse es un acto de conciencia, solidaridad y compromiso con el bienestar común. Protegerse es también proteger a quienes más lo necesitan.





