- Diputado propone regularla para golpear finanzas del crimen.
- Se propone clasificarla como droga blanda, junto con el tabaco y el alcohol.
- El tema ha tomado relevancia internacional tras declaraciones de Donald Trump sobre su posible re-etiquetado.
La regulación del uso de la marihuana podría debilitar de manera significativa a los cárteles del crimen organizado, al representar esta droga hasta el 60% de su financiamiento, consideró el diputado del PRD, Emanuelle Sánchez Nájera.
El legislador señaló que existe una estrategia de contención que no ha sido asumida por los gobiernos, pese a que ha dado resultados en otras partes del mundo. “Esa estrategia ha dado resultados en otras partes del mundo, en donde se asume que el consumo de marihuana está mal clasificado y está tan mal catalogado que debe entenderse, sí como una sustancia tóxica, sí como una sustancia que genera adicción y que tiene una consecuencia en el estado de salud, pero debería de pertenecer al grupo de las drogas que se llaman blandas”.
Explicó que dentro de este grupo se encuentran sustancias como el tabaco y el alcohol, las cuales no son combatidas, sino reguladas por el Estado. “Es allá donde nosotros hemos sostenido que debería de moverse el tema de la marihuana”.
Añadió que esta sustancia cumple con las características de una droga blanda y que el problema actual radica en su clasificación. “El verdadero problema es que al ponerlo en el catálogo de las drogas duras lo que hace el vendedor es presentarle al consumidor un catálogo diferente de drogas”.
Detalló que, al adquirir marihuana con un mismo distribuidor que comercializa drogas duras, se facilita el acceso a sustancias más dañinas, lo que incrementa el riesgo para los consumidores.
“Por otra parte, lo que se ha señalado es que esta venta de marihuana hasta hace algunos años representaba el 60% del financiamiento de un cártel y si les desarticulas esta parte se les daría un golpe financiero muy importante”, dijo.
Indicó que el poder de los cárteles se sostiene en el dinero y la violencia, por lo que al reducir una fuente relevante de ingresos, estas organizaciones tenderían a debilitarse.
Sánchez Nájera subrayó que el debate sobre la marihuana es de alcance mundial y recordó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hablado recientemente sobre la posibilidad de re-etiquetar esta sustancia y reclasificarla.
“Me parece que en su estrategia, en ocasiones comprendida y en otras ocasiones demasiado beligerante, de tratar de eliminar la drogadicción que está en Estados Unidos, está entendiendo que la marihuana puede ser tratada de una forma diferente que el resto de las drogas que sí destruyen a la sociedad”, indicó.
Como ejemplo, mencionó el caso del fentanilo, al que calificó como una droga que sí está causando un grave daño social, y señaló que se analiza la posibilidad de emitir un decreto para que la marihuana sea reclasificada y quede bajo el control de distintos sectores gubernamentales.
“De eso es de lo que nosotros hemos querido hablar desde hace más de una década, pero nadie ha querido entrar a la discusión de ese tema”, concluyó, al insistir en que, aunque se reconoce su impacto negativo, la marihuana debería considerarse una droga blanda, al igual que el tabaco y el alcohol.




