Mario Méndez Olague (*Guadalajara, Jalisco, México; 1 de junio de 1979) es un exfutbolista mexicano que se destacó como lateral derecho e interior por la banda durante una carrera sólida en la Primera División de México y breves etapas en el fútbol argentino.
Inicios y consolidación en Liga MX
Méndez surgió de las fuerzas básicas del Atlas de Guadalajara, donde debutó profesionalmente en 1998 y se consolidó como titular, disputando casi 200 partidos con la camiseta rojinegra en sus primeros años. Su rendimiento en Atlas lo convirtió en uno de los defensores jóvenes más prometedores de México.
Después de su etapa con Atlas, Méndez reforzó a varios clubes de la Liga MX, mostrando su polivalencia y experiencia: Toluca, Monterrey, Tigres UANL, regresando posteriormente a Toluca y pasando por préstamos con Atlas, Irapuato y San Luis antes de retirarse en 2013.
Éxitos colectivos y presencia internacional
Títulos en México
- Liga MX — Apertura 2005 con Toluca
- Liga MX — Apertura 2008 con Toluca
Estos campeonatos lo consolidaron como un defensor con mentalidad ganadora en la liga local.
🇲🇽 Selección Mexicana
Méndez fue internacional con la Selección Nacional de México entre 2000 y 2008, acumulando 37 apariciones y anotando un gol con el Tri.
Experiencia en el extranjero
En 2007, Méndez vivió una etapa fuera de México al fichar por Vélez Sarsfield en Argentina por pedido del entrenador Ricardo La Volpe, quien lo había dirigido anteriormente en Atlas y en la selección mexicana. Aunque inicialmente se afianzó en el once titular durante el Clausura y la Copa Libertadores, su nivel fue decreciendo tras la salida de La Volpe, lo que motivó su regreso a México.
Estilo de juego y aporte
Méndez fue reconocido por su capacidad de desdoble por la banda derecha, así como por su disciplina táctica y su aporte tanto en tareas defensivas como en apoyo al ataque. Su polivalencia le permitió desempeñarse también como interior derecho cuando el esquema lo exigía, aportando equilibrio al equipo.
Legado en el fútbol mexicano
La trayectoria de Mario Méndez representa la figura del defensor comprometido que, más allá de su habilidad individual, supo mantener un rendimiento constante y aportó a clubes tradicionales y a la selección mexicana en etapas importantes de su carrera. Su paso por distintas instituciones de la Liga MX y su experiencia internacional reflejan una carrera sólida, de trabajo y perseverancia, que lo convierte en un referente para defensores de generaciones posteriores.




