En un movimiento que ha sacudido los cimientos del deporte nacional, el nadador olímpico, Miguel de Lara Ojeda, ha sido confirmado oficialmente como el primer atleta mexicano en integrarse a los Enhanced Games (Juegos Mejorados). El anuncio, realizado este 26 de enero a través de un comunicado global de la organización, marca un punto de inflexión en la carrera del tritón lagunero y abre un intenso debate sobre la ética, el rendimiento humano y el futuro del olimpismo en México.
Un salto hacia lo desconocido
Apenas ayer, la organización de los Enhanced Games, liderada por el empresario, Aron D’Souza y respaldada por magnates como Peter Thiel, incluyó el nombre de Miguel de Lara en su lista más reciente de atletas que han superado las revisiones médicas para competir en su edición inaugural.

Junto a figuras de talla mundial como el velocista estadounidense, Fred Kerley y el nadador británico, Ben Proud, De Lara se suma a una plataforma que se promociona como la “alternativa científica” a los Juegos Olímpicos tradicionales. A diferencia de la justa veraniega, los Enhanced Games no realizan pruebas de dopaje y fomentan el uso de mejoras farmacológicas y tecnológicas bajo supervisión médica.
De París 2024 a la controversia
Miguel de Lara no es un nombre ajeno a la gloria ni a la polémica. Poseedor de múltiples récords nacionales, su paso por los Juegos Olímpicos de París 2024 estuvo marcado por una montaña rusa de emociones:
La descalificación amarga: En la prueba de 100 metros pecho, fue eliminado por una “patada de delfín” que los jueces consideraron ilegal, un evento que De Lara calificó como incomprensible.
La revancha en 200m: Logró avanzar hasta las semifinales, terminando entre los 16 mejores del mundo, una hazaña histórica para la natación mexicana que no se veía en décadas.
Fricción con la afición: Tras las críticas recibidas en redes sociales durante París, el nadador tildó de “vergonzosa” la reacción de un sector del público mexicano, señalando la falta de apoyo y comprensión hacia el sacrificio del deportista.
¿Qué son los Enhanced Games y qué implican para De Lara?
Los Enhanced Games se presentan como una competencia donde el límite no es la pureza biológica, sino el potencial de la biotecnología.
- Sin controles de la WADA: No se rigen por el código de la Agencia Mundial Antidopaje.
- Enfoque médico: Los atletas están sujetos a monitoreos de salud constantes (ecocardiogramas, análisis de sangre, etc.) para asegurar que las “mejoras” no pongan en riesgo su vida.
- Incentivos económicos: Se ofrecen premios que pueden alcanzar los $250,000 USD por victoria y bonos millonarios por romper récords mundiales.
“Este grupo de atletas aprecia nuestro modelo flexible que les brinda supervisión médica, entrenamiento, nutrición y apoyo financiero sostenido”, declaró Rick Adams, Director Deportivo de Enhanced.
¿Adiós a Los Ángeles 2028?
La decisión de De Lara conlleva un riesgo administrativo severo. La World Aquatics y el Comité Olímpico Internacional (COI) mantienen una postura de “tolerancia cero”. La participación en un evento que promueve sustancias prohibidas podría resultar en una suspensión de por vida para competir en eventos federados, lo que pondría fin a sus aspiraciones de asistir a sus segundos Juegos Olímpicos en Los Ángeles 2028.
Miguel de Lara siempre ha sido un rebelde del agua. Su transición a los Enhanced Games puede interpretarse de dos formas, o como una rendición ante el sistema tradicional que lo castigó en París, o como una valiente exploración de las fronteras de la fisiología humana. Lo cierto es que, a partir de hoy, la natación mexicana tiene un nuevo y polémico referente en la vanguardia del deporte “mejorado“.




