- El secuestro virtual es una modalidad de extorsión telefónica en la que la víctima nunca es privada de la libertad de forma física, sino que es manipulada psicológicamente
- Exhortan a la ciudadanía a alertar a sus familiares si se detecta un intento de extorsión, no realizar depósitos ni transferencias y reportar los números involucrados
El llamado secuestro virtual es una modalidad de extorsión telefónica en la que la víctima nunca es privada de la libertad de forma física, sino que es manipulada psicológicamente mediante llamadas, mensajes o videollamadas, explicó Omar Colorado, elemento de la Policía Cibernética de Aguascalientes. “El secuestro virtual forma parte de la extorsión telefónica; en ningún momento la víctima está secuestrada físicamente, todo ocurre de manera virtual”.
De acuerdo con el oficial, este tipo de extorsión inicia generalmente con llamadas insistentes, muchas veces provenientes de números con lada local 449, lo que genera confianza en la víctima. En algunos casos, los delincuentes se hacen pasar por personal de la Fiscalía o autoridades de seguridad, argumentando que el número telefónico está vinculado a una investigación o a llamadas falsas al 911.
El primer objetivo del extorsionador es sacar a la víctima de su domicilio y mantenerla incomunicada. Bajo el pretexto de una supuesta revisión técnica del teléfono, la persona es instruida para trasladarse a plazas comerciales, parques, hoteles, moteles o incluso zonas alejadas, donde se le pide apagar el celular o cambiar de chip para cortar contacto con sus familiares.
Durante la llamada, los delincuentes solicitan datos personales y familiares, información que posteriormente utilizan para contactar a los parientes y hacerles creer que la víctima está secuestrada. Al no lograr comunicarse con ella, los familiares comienzan a creer la versión del supuesto plagio. “Les piden que se hinquen, que se cubran el rostro o que coloquen las manos detrás de la cabeza, y esas imágenes se envían a la familia para hacerlos creer que sí está secuestrado”
Como parte del engaño, los extorsionadores obligan a la víctima a tomarse fotografías o realizar videollamadas, muchas veces bajo indicaciones que simulan una situación de secuestro, como hincarse, cubrirse el rostro o colocarse las manos detrás de la cabeza. En algunos casos extremos, se les pide despojarse de la ropa. Estas imágenes son enviadas a los familiares para presionarlos a realizar depósitos o transferencias.
Colorado explicó que, en otros casos, los delincuentes logran apoderarse de la cuenta de WhatsApp de la víctima, desde donde continúan enviando mensajes e imágenes para reforzar el engaño y exigir dinero por una supuesta liberación.
Una vez que se detecta el caso, entra en operación la Policía Cibernética, que despliega búsquedas en todo el estado, apoyándose en drones, patrullajes y colaboración con otras corporaciones, así como con hoteles, moteles y comercios, hasta lograr ubicar y recuperar a la víctima. Recalcó que en ningún caso se trata de un secuestro real, ya que no existe custodia física por parte de delincuentes.
El oficial subrayó que el lugar más seguro ante una llamada de este tipo es el propio domicilio, y recomendó no seguir instrucciones, no proporcionar información personal y comunicarse de inmediato con la Policía Cibernética para recibir orientación. En caso necesario, se envía una unidad para brindar apoyo presencial y tranquilizar a la persona.
Finalmente, exhortó a la ciudadanía a alertar a sus familiares si se detecta un intento de extorsión, no realizar depósitos ni transferencias y reportar los números involucrados. Añadió que la mayoría de estas llamadas provienen de centros penitenciarios de otros estados, y aseguró que en Aguascalientes se mantiene vigilancia permanente para evitar este tipo de delitos.




