José Rafael Septién Michel, nacido el 12 de diciembre de 1953 en Ciudad de México, es un exjugador de fútbol americano que destacó como placekicker (pateador) en la National Football League (NFL), convirtiéndose en uno de los pocos mexicanos en dejar huella en la liga más competitiva del deporte americano.
Del fútbol mexicano a la élite de la NFL
Septién creció con influencia deportiva en su familia —su padre, Carlos Septién, fue futbolista profesional— y comenzó su trayectoria inicialmente en el Club América, donde jugó en las fuerzas básicas antes de enfocarse en el fútbol americano.
Su carrera universitaria la desarrolló en la University of Southwestern Louisiana (ahora Louisiana-Lafayette) y fue seleccionado en la Décima Ronda del Draft de la NFL 1977 por los New Orleans Saints. Después de un breve paso por los Los Angeles Rams, firmó con los Dallas Cowboys, equipo con el que marcó el capítulo más importante de su carrera profesional.
Impacto y logros con los Dallas Cowboys
Septién jugó con los Dallas Cowboys entre 1978 y 1986, consolidándose como uno de los pateadores más confiables de su época. En su etapa con la franquicia texana:
- Conectó 162 goles de campo en 226 intentos y 388 puntos extra, siendo pieza ofensiva clave para el equipo durante finales de los 70 y gran parte de los años 80.
- Fue líder anotador de los Cowboys durante varias temporadas gracias a su precisión bajo presión.
- Fue seleccionado al Pro Bowl en 1981, un reconocimiento a su rendimiento entre los mejores de la liga.
Además, Septién tiene registros notables como goles de campo de más de 50 yardas, incluyendo uno de 53 yardas contra los Houston Oilers, y se destacó como uno de los pateadores consistentes en playoffs en esa era.
Participación en el Super Bowl
Durante la temporada 1978, Septién participó en el Super Bowl XIII con los Cowboys, donde conectó un gol de campo de 27 yardas y varios puntos extra, aunque el equipo cayó ante los Pittsburgh Steelers 35-31. Esa aparición lo coloca dentro de la reducida lista de mexicanos que han jugado en un Super Bowl.
Retiro y vida posterior
Septién se retiró de la NFL en 1986 tras una carrera de nueve temporadas en la liga. Más adelante, tras concluir con el alto rendimiento, incluso jugó en la Liga Nacional de Fútbol Americano Profesional de México con los Caballeros Rojos de Toluca en la década de los 90 antes de colgar definitivamente los guantes.
En su vida personal, tras concluir su carrera deportiva, ha vivido en Cancún, Quintana Roo, donde ha trabajado en el sector hotelero y mantenido un perfil más tranquilo fuera de los reflectores.
Legado deportivo
Rafael Septién representa un hito para los deportistas mexicanos en el fútbol americano profesional. No solo destacó en la posición especializada de placekicker, sino que durante varios años fue uno de los pateadores más efectivos de la NFL, con logros como selección al Pro Bowl y participación en el Super Bowl, siendo ejemplo de perseverancia y adaptación desde el fútbol tradicional hasta la élite del deporte del emparrillado.




