- Estudiantes de la UAA generan conocimiento científico aplicado a través de 12 proyectos que documentan la riqueza natural de Monte Grande
- Se impulsa, también, un modelo de turismo de naturaleza como alternativa de desarrollo, en colaboración con la comunidad indígena de Monte Grande
La zona de Monte Grande, en Aguascalientes, se consolida como una de las regiones de mayor biodiversidad en el estado, al albergar especies endémicas y fauna de alto valor biológico como el jaguar, el ocelote, el puma, el gato montés y la serpiente de cascabel de manchas pareadas. Además de su riqueza natural, esta región -junto con la Sierra de Laurel- cumple una función ambiental vital al contribuir a la recarga de los acuíferos, posicionándose como una de las áreas con mayor masa forestal de la entidad.
Con el objetivo de vincular la formación académica con las necesidades sociales y ambientales, el Departamento de Biología de la UAA, a través de las asignaturas Tesina I y II, impulsó el proyecto “Solucionando problemas de la Comunidad Indígena Monte Grande Sierra Fría a través de la docencia y la investigación biológica a nivel pregrado”, el cual dio origen a 12 investigaciones desarrolladas por estudiantes del octavo semestre.
Estos trabajos permitieron generar información inédita sobre la diversidad local que servirá como base para la toma de decisiones en materia de conservación y desarrollo sustentable, según explicó el Dr. José Jesús Sigala Rodríguez, jefe del Departamento de Biología.
Los resultados de estas investigaciones no sólo revelaron la riqueza biológica de Monte Grande, sino que también permitieron atender una necesidad planteada por los comuneros de la región: diversificar sus actividades económicas a través del turismo de naturaleza.
De esta manera, se logró integrar una primera base de datos sobre distintos grupos taxonómicos como hongos, cactáceas, anfibios, reptiles y aves, entre otros. Esta información permitirá a los habitantes conocer con mayor profundidad el entorno que habitan y valorar alternativas productivas enfocadas en la preservación de su patrimonio natural.
Es importante destacar que este esfuerzo se desarrolla en colaboración directa con la comunidad indígena de Monte Grande, conformada por 300 integrantes, quienes manifestaron su interés en crear un modelo de turismo de naturaleza. En esta región se localiza uno de los bosques mejor conservados del estado, donde destaca el Cerro de la Ardilla, con una altitud superior a los 3,000 metros sobre el nivel del mar.
Ante el recorte presupuestal destinado a la conservación de una zona tan extensa y estratégica, la UAA impulsó un trabajo conjunto entre los departamentos de Biología y Turismo. Mientras Biología se encargó de documentar la biodiversidad, Turismo aportó el diseño de un modelo de visitación orientado a la conservación y al bajo impacto ambiental. Las guías elaboradas por los estudiantes de Biología servirán como instrumento para futuros estudios de viabilidad, representando una ventaja competitiva para el desarrollo de la región.
De esta manera, el proyecto atiende necesidades compartidas: por un lado, ofrece a los comuneros una alternativa productiva sustentable que incentive la protección del entorno; y por otro, brinda a los estudiantes la oportunidad de aplicar sus conocimientos en un escenario real.
La iniciativa, que inició el año pasado, se encuentra actualmente en su segunda fase, enfocada en la consolidación de la propuesta turística con miras a su publicación y difusión. Cabe destacar que este esfuerzo cuenta también con la colaboración de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), reforzando el alcance institucional y su impacto socioambiental.





