- “El problema no es solo que los grupos narcotraficantes ataquen al Estado, es que a menudo forman parte de él”, afirma un análisis publicado en The New York Times
La colusión de políticos con el crimen organizado es un factor que obstaculiza el combate al narcotráfico por parte del gobierno de Claudia Sheinbaum, plantea un artículo publicado este jueves por el sitio web de The New York Times.
El texto, titulado “No son los cárteles los que preocupan a Claudia Sheinbaum”, está firmado por Mary Beth Sheridan, periodista especializada en América Latina. Publicado en la sección de Opinión, refiere la presión ejercida por Donald Trump para combatir a los grupos criminales y la frase que menciona de manera recurrente en el sentido de que Sheinbaum tiene miedo a los cárteles y que éstos gobiernan México.
“En 12 años cubriendo México como periodista, he aprendido que la fuerza por sí sola no puede acabar con los cárteles. El problema no es solo que los grupos narcotraficantes ataquen al Estado. Es que a menudo forman parte de él”, destaca la periodista en su análisis, y agrega:
“Al igual que otros partidos políticos en México, Morena, el partido de Sheinbaum, tiene varios miembros de alto perfil que enfrentan serias acusaciones de vínculos con el crimen organizado. Combatir a los cárteles no solo implica enfrentarse a los narcotraficantes. Para Sheinbaum, también podría significar desmantelar los cimientos del poder local en México y confrontar a miembros de su propia coalición”.
Con la supervivencia política de Sheinbaum en juego, es poco probable que la presidenta emprenda la guerra total que exige Trump, considera la periodista especializada en Latinoamérica e integrante del Instituto de las Américas de Georgetown.
Añade que actuar con mayor firmeza contra políticos corruptos podría enfrentar a la presidenta con funcionarios de su propio partido, lo que podría debilitar a Morena de cara a las elecciones intermedias del próximo año.
El empuje tiene límites
El análisis menciona que Sheinbaum, a primera vista, ha adoptado un enfoque más firme en la lucha contra el crimen que su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, “pero su empuje tiene sus límites”.
Si bien el gobierno ha insistido en un compromiso con la “impunidad cero”, habla poco sobre las estructuras políticas que apoyan a las organizaciones criminales, plantea la también exjefa de la oficina de The Washington Post en la Ciudad de México de 2023 a 2025.
“Esto podría reflejar no solo sus preocupaciones políticas personales, sino también su conciencia de la rapidez con la que podría estallar el caos en gran parte del país. La destrucción de las redes de protección oficiales mediante la eliminación de políticos y policías corruptos ha provocado a menudo estallidos de violencia, a medida que los grupos criminales avanzan para atacar a sus nuevos competidores vulnerables”, considera la periodista.
El texto de The New York Times destaca que en los últimos años, figuras dentro y fuera de Morena han propuesto un proceso de justicia transicional que utilizaría tribunales y comisiones de la verdad para desmantelar y exigir responsabilidades a las redes de protección del crimen en México.
“Dicho proceso podría tener un enorme costo político para Morena. Nuevas revelaciones de irregularidades podrían incluso socavar la legitimidad del partido, que se presenta como un movimiento de justicia social que ha roto con la corrupción del pasado”, añade Sheridan.
“Puede que Sheinbaum no le tema personalmente a los cárteles […] pero bien podría ser cautelosa al enfrentarse a un sistema de colusión con el crimen organizado, especialmente cuando su control sobre Morena, un partido dividido por facciones, es inestable”, concluye el artículo.




