El financiamiento público a los partidos políticos ha sido un elemento fundamental para garantizar la equidad en las elecciones, así como para evitar el dispendio de recursos públicos y/o privados de forma discrecional, sin embargo, en muchos de los procesos electorales, el uso de recursos públicos y/o privados se ha visto rebasado a lo establecido.
Para este 2026, se autorizaron $7,368,151,633.00 de pesos de recursos públicos para el financiamiento de los partidos políticos nacionales, de acuerdo a los partidos activos al día de hoy y del porcentaje en torno a sus militantes les tocaría a cada partido las siguientes cantidades:
Así mismo, los partidos políticos cuentan con topes para recibir aportaciones voluntarias, ya sea por militantes o simpatizantes, mismos que de conformidad al ACUERDO del Consejo General del Instituto Nacional Electoral por el que se determinan los límites del financiamiento privado que podrán recibir los Partidos Políticos Nacionales durante el ejercicio 2026 los partidos políticos solo podrán recibir las siguientes cantidades:
Por aportaciones a su militancia: $147,363,032.52
Por aportaciones de simpatizantes: $66,097,872.30
Límite individual por aportaciones de simpatizantes: $3,304,893.61
Y como candado extra, el Consejo General del INE estableció que la suma del financiamiento privado de los partidos políticos, bajo todas sus modalidades, incluido el autofinanciamiento y rendimientos financieros, en ningún caso podrá ser superior al monto de financiamiento público para el sostenimiento de sus actividades ordinarias permanentes y actividades específicas.
Es importante precisar que dichos montos solo es para el desarrollo de sus actividades ordinarias, toda vez, que en año electoral, el monto que se otorga a partidos políticos es aún mayor, con el fin de que cuenten con recursos para las campañas de sus candidatos.
Pero ¿por qué son importantes los montos de financiamiento de partidos políticos en este momento? De acuerdo a distintos columnistas y medios de comunicación nacionales, con la reforma electoral en puerta, se encuentran dos temas en discusión que no han sido del agrado de los partidos políticos aliados del oficialismo, hablamos tanto del PT como del Verde, ambos partidos, aunque considerados pequeños, han sido aliados desde la llegada del expresidente Andrés Manuel López Obrador, así como de nuestra ahora presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, así mismo, han servido de apoyo para la aprobación de las distintas reforma constitucionales, como lo fue a la del Poder Judicial.
Aunque bien, son considerados pequeños, si han sido de relevancia para el desarrollo de la transformación que se pregona hace más de 7 años. La inconformidad y el motivo por el que no se haya presentado la reforma electoral este 24 de febrero, se deriva por la posibilidad a la desaparición de los plurinominales, así como la reducción del financiamiento público a partidos políticos, lo que generaría un fuerte golpe a la estructura de estos.
La reducción del financiamiento público a partidos políticos desde la óptica ciudadana esta bastante justificada, es más, uno quisiera que no recibieran un solo peso y sobrevivieran con aportaciones meramente voluntarias de sus militantes, sin embargo, como bien se mencionó al inicio de esta columna, este financiamiento tiene un porqué muy claro y es el de generar equidad y evitar el uso de recursos de procedencia ilícita, a pesar de ello, en las elecciones anteriores, dichos mecanismos para prevenir y erradicar estas prácticas se han visto rebasadas ante un régimen que no ha cumplido las normas electorales y que no ha tenido consecuencias a pesar de ello.
Si los mecanismos del INE para la fiscalización de los recursos usados en campañas y las fiscalías especializadas en delitos electorales funcionaran adecuadamente, la entrega de recursos públicos como se establece al día de hoy, se encontraría más que justificada, sin embargo, no se justifica y tampoco funciona para generar equidad y evitar el uso excesivo de recursos tanto lícitos como ilícitos.
Estaremos atentos a la presentación de la Reforma Electoral de la Presidenta, revisaremos a detalle si la disminución de financiamiento público a partidos políticos es una de sus cartas, o bien, si fue parte de las negociaciones para su aprobación.
Por último me gustaría conocer sus opiniones respecto a lo comentado en esta columna, ¿están de acuerdo en el alto financiamiento público a partidos políticos? ¿Se debe seguir manteniendo estructuras de partidos que no representan a la ciudanía? ¿Se debe reducir o eliminar el financiamiento público y que su financiamiento sea a través de sus militantes y simpatizantes?
De nueva cuenta, agradezco su lectura y comentarios.
HUGO CÉSAR MUÑOZ DURÁN
hugocesarmunoz@gmail.com




