Derivado de los hallazgos que se hicieron dentro de la última cabaña en Tapalpa, Jalisco, donde fue abatido el capo más peligroso del mundo, el medio informativo El Universal dio a conocer una serie de documentos contables en los que se especifican los gastos e ingresos que tenía el líder de la organización delictiva.
Nemesio Oseguera Cervantes tenía todo muy bien ordenado en cuestión de la repartición de la nómina criminal que tenía que hacer no solo a los miembros de la organización, sino también a autoridades de Tapalpa y de municipios cercanos a la zona.
¿Qué fue lo que encontró El Universal en los documentos contables del capo?
Millones de pesos y dólares eran los que Nemesio Oseguera registraba en sus documentos de contabilidad como parte de los ingresos millonarios que obtenía mensualmente el CJNG.
Dicha nómina improvisada y hecha a puño y letra por su operador financiero, Hugo César Macías, alias “El Tuli”, quien también falleció en el operativo, demuestra las grandes cantidades de dinero que la organización repartía en diferentes sueldos y servicios.

En dichos reportes se detallan las ganancias y costos que tenía el CJNG en la zona de Tapalpa y localidades aledañas, de las cuales destacan nombres como Villa Purificación, San Gabriel, Chiquilistlán y Sayula, junto con otros estados en donde la organización tiene el control de actividades ilícitas. En ellos se enlistan diferentes registros que incluyen aportaciones a jefes de plaza, sueldos a halcones, pistoleros y sobornos a la FGR.
¿En quiénes y en qué se repartía la nómina según los documentos encontrados?
La lista de los documentos contables muestra diferentes tipos de gastos tanto a funcionarios públicos como a militares, policía municipal y hackers, pero también se contemplan otros gastos en servicios como comidas, gasolina, reparación de autos y ayudas a la población, así como el debido control de la venta de drogas como cristal, marihuana y fentanilo.
Además, uno de los documentos detalla cómo su operador financiero “El Tuli” mantuvo gastos de 300 mil pesos durante el mes de diciembre de 2025.

Sin embargo, el nombre de “El Tuli” no es el único que aparece en la lista, pues dentro de ella también se encuentran nombres como Hugo Mendoza Gaytán, Luis Miguel Pelayo, jefe del CJNG en Autlán y Villa Purificación; Francisco Javier, líder regional de Puerto Vallarta, y Jesús Ambriz Cano, quien aparecía con diferentes cantidades de dinero.
En la lista de gastos durante el mes de diciembre del año pasado se reportaron diferentes montos en pagos a GN Mich Picten con 650 mil pesos, 75 mil pesos a GN Autlán, 20 mil pesos a Guachito “pasa datos” y 15 mil pesos a la PGR.
Los gastos no solo eran en pesos mexicanos, sino también en dólares
Dentro de otro de los documentos encontrados por El Universal, se detallan gastos en dólares durante el mismo mes de diciembre de 2025, en los que se reportaron 2 millones de dólares para “Mono Flako”, 600 mil dólares en “regalos de nietos” y 98 mil dólares bajo el alias de “La Güereja”.
Según los datos del medio informativo, el líder del CJNG obtuvo ganancias por 8 millones 781 mil 353 pesos derivados de la venta de marihuana, cocaína, metanfetaminas y fentanilo.

Además de estos ingresos, “El Mencho” obtenía ganancias de máquinas tragamonedas que estaban instaladas en el municipio de Tapalpa. Dichos registros contables también muestran cómo, durante ese mismo mes, al líder le costó un millón 389 mil 690 pesos mantener la estructura criminal del cártel en este municipio, gastos que incluyeron el pago de 138 mil pesos a autoridades locales, sin precisar a quién se le entregó el dinero.
Gastos a halcones y pistoleros, entre los más mencionados
El registro de gastos dividido por semanas que realizó El Universal con esta información permitió conocer que en el municipio de Tapalpa operaban alrededor de 32 halcones, a quienes se les pagaba entre 2 mil 500 y 3 mil pesos por pagos semanales.
También se identificó la presencia de 26 “muchachos de choque” o pistoleros, quienes recibían sueldos de entre 4 mil y 6 mil pesos en el caso de los comandantes, los cuales también se entregaban cada semana.

En los gastos operativos mensuales del CJNG también se contemplaban pagos de gasolina para halcones y pistoleros, así como la renta de una “base” para los vigilantes y una “oficina” para los pistoleros, además de otros gastos en despensas y reparaciones mecánicas de vehículos.
Asimismo, se localizaron pagos a policías de Atemajac, Brizuela y Chiquilistlán, municipios que colindan al norte de Tapalpa, muchos de los cuales superaban los 100 mil pesos, mientras que otros tenían un mínimo de 86 mil pesos.




