- SEDECYT llevó a cabo el taller Resolución de Conflictos e Inteligencia Emocional, impartido por el consultor empresarial Gilberto Hurtado
- Implementar resolución de conflictos e inteligencia emocional puede prevenir problemas internos que, de no atenderse, podrían poner en riesgo la empresa
La Secretaría de Desarrollo Económico, Ciencia y Tecnología (SEDECYT) llevó a cabo el taller Resolución de Conflictos e Inteligencia Emocional, impartido por el consultor empresarial Gilberto Hurtado, quien cuenta con más de 13 años de experiencia en formación de equipos de alto desempeño y acompañamiento a empresas.
Durante la capacitación, se abordaron habilidades blandas enfocadas en la gestión emocional y la prevención de conflictos tanto en el ámbito personal como profesional. Hurtado explicó que gran parte de los conflictos surgen por una inadecuada gestión de emociones. “El conflicto la mayoría de las veces se genera desde una mala gestión emocional, y a veces ni siquiera sabemos qué es una gestión emocional. Cuando yo tengo herramientas y aprendo a gestionar mis emociones, no a controlarlas, a gestionarlas, puedo deshacer conflictos desde el inicio”.
El consultor destacó que el objetivo no es únicamente resolver conflictos, sino evitar que se originen. “No se trata nada más de resolverlos, sino de aprender a que no se generen”.
Indicó que la falta de una correcta gestión emocional puede afectar significativamente a las empresas, aunque reconoció que no existen estadísticas exactas que midan su impacto. Explicó que muchos emprendedores inician proyectos sin una estructura organizacional clara, lo que puede derivar en conflictos internos que no se atienden de raíz. “El empresario muchas veces se la vive apagando fuegos, pero el origen del problema no lo corrige. Yo me enfoco en corregir el problema para que no vuelva a suceder”.
Hurtado subrayó que la resolución de conflictos no es exclusiva de grandes corporativos, sino que aplica también a microempresas, ya que los conflictos nacen de la interacción humana. Añadió que la comunicación efectiva y la escucha activa son herramientas fundamentales. “No funciona decir: yo me hago responsable de lo que digo, no de lo que entiendes. Tengo que expresarme de manera clara y también tener una escucha activa para entender lo que la otra persona me está diciendo”.
Asimismo, resaltó la importancia de fomentar estas habilidades desde edades tempranas, al considerar que niñas, niños y adolescentes son más receptivos al aprendizaje emocional. “Mientras estén llenos de la mejor información y el mejor contexto, tendrán ventaja cuando crezcan”.
Finalmente, el ponente invitó a fortalecer el desarrollo de habilidades blandas como parte del crecimiento personal y profesional continuo. “Nunca llegamos a un nivel final; siempre estamos en crecimiento”, concluyó.




