En la última década, la violencia en México se ha incrementado hasta un 70%, según revela un nuevo estudio de la organización México Evalúa, Propuestas para la paz: análisis de los datos de violencia en México. Además, hace un análisis profundo de los homicidios dolosos y otras categorías como los feminicidios, las desapariciones y otros delitos contra la vida.
Hallazgos principales
El gobierno actual de Claudia Sheinbaum destaca la reducción de homicidios dolosos con un 40% como la principal métrica de su éxito gubernamental. Sin embargo, otras categorías revelan un incremento acelerado de violencia en todo el país, en especial en zonas en donde las organizaciones criminales tienen más presencia.
El coordinador del programa de Seguridad de México Evalúa, Armando Vargas, advirtió: “Aunque el homicidio doloso muestra una reducción reciente, otros delitos mantienen trayectorias altas e incluso crecientes”.
Entre 2015 y 2025, la violencia letal acumulada aumentó 68.2%, las desapariciones aumentaron hasta un 212.9%, y otros delitos contra la vida representaron un aumento de 368%. De acuerdo a México Evalúa, estos datos sugieren que el homicidio doloso no mide de forma precisa el problema de la violencia.
De esta forma, el informe señaló ciertas tendencias estatales que revelan que Sinaloa, Sonora y Baja California Sur son los estados con las tasas más altas de personas desaparecidas y no localizadas en 2025.
La crisis de desapariciones en la última década
Una cosa es clara: la crisis de desapariciones en México no afecta de la misma manera a todos los estados. El aumento se está concentrando en territorios dominados por el crimen organizado, lo que sugiere que las desapariciones se han convertido en un instrumento para manipular las estadísticas de violencia. Las limitaciones forenses y de búsqueda refuerzan esta relación, ya que muchos casos de desaparición no son registrados, o peor aún, investigados.
Mariana Campos, directora de México Evalúa, señaló que las desapariciones no deben leerse como un fenómeno separado de la violencia homicida, sino como parte de una misma dinámica de violencia extrema.
Los registros que se tienen de las desapariciones entre 2015 a 2025 pasan de 4,114 a 12,872. Esto significa un aumento acumulado de 213% en tan solo una década.
Un patrón se repite en los estados con las tasas más altas de desaparición: todos comparten entornos de alta violencia criminal, disputas territoriales persistentes y presencia sostenida de grupos armados. Esto no son casos aislados o coincidencias estadísticas, sino una evidencia de que las desapariciones funcionan como una estrategia sistemática del crimen organizado para ocultar asesinatos en contextos de total impunidad.
Otros datos
Aunque las cifras recientes muestran reducciones en algunos delitos, el informe revela que México es más violento que hace una década.
Tal es el caso de los feminicidios: en 2025 se registraron 721 víctimas. Si bien, presenta una reducción respecto a 2024, también representa un aumento de 68.5% frente al 2015. En el caso de homicidio doloso se mostró una reducción de 22.2% en el último año, pero la violencia homicida sigue siendo estructuralmente alta, y si se hace la comparación con 2015, las víctimas han aumentado 30.7%.
Las categorías de homicidio culposo y otros delitos contra la vida muestran crecimientos acumulados relevantes: particularmente, esta última aumentó 368% en la última década, lo que sugiere posibles errores en la clasificación de muertes violentas y evidencia la urgencia de mejorar la calidad de los registros oficiales.
Finalmente, como habíamos mencionado, el conteo de personas desaparecidas y no localizadas, se triplicó en la última década con 212.9%, y alcanzó un máximo en 2024 con 12,942 registros.
Recomendaciones para analizar y avanzar hacia una verdadera reducción de violencia
El informe ofrece datos duros, pero también una serie de recomendaciones para avanzar de la violencia a la pacificación. Entre ellas se encuentran:
- Mejorar los instrumentos de seguridad, la medición y el monitoreo de la violencia
- Diseñar políticas con métricas diferenciadas y evaluaciones independientes
- Estrategia integral basada en evidencia y énfasis local, con fortalecimiento de policías y fiscalías, así como prevención social




