- Antonio Arámbula dio a conocer que se endurecerán las sanciones contra los establecimientos que operen máquinas tragamonedas
- Enfatizó que hay un operativo conjunto, donde se llevan más de 300 máquinas recolectadas
Puesto que los dueños de comercios con máquinas tragamonedas cuentan con una amplia capacidad económica, este se ha convertido en un negocio casi imposible de frenar, por lo que el Gobierno del Estado ha decidido endurecer las sanciones a fin de terminar con esta actividad ilegal.
El secretario de Gobierno, Antonio Arámbula López, dio a conocer que se endurecerán las sanciones contra los establecimientos que operen máquinas tragamonedas de manera ilegal, pasando del decomiso a la clausura definitiva de los locales. Asimismo, explicó que se han asegurado más de 300 unidades de este tipo desde el mes de noviembre a la fecha, en al menos seis municipios del estado.
El funcionario señaló que se ha detectado una alta reincidencia, ya que los propietarios de estos equipos, quienes poseen una importante capacidad económica, reponen los aparatos apenas un día después de los operativos.
Arámbula enfatizó que ya no habrá tolerancia y que cualquier negocio, incluyendo tiendas de abarrotes o pequeñas cenadurías que decidan reinstalar estas máquinas tras una primera intervención, será clausurado de manera definitiva por violar reglamentos municipales y disposiciones federales. Señaló que esta medida busca frenar un negocio que no solo carece de permisos de la Secretaría de Gobernación, sino que además ha sido vinculado con conductas que afectan a menores de edad.
De igual manera, recalcó la coordinación con instancias de seguridad federales, al señalar que en áreas rurales y límites del estado se realizan recorridos carreteros e incluso sobrevuelos en la zona serrana, como parte de las acciones para inhibir este tipo de actividades. Al respecto, enfatizó que se mantiene un operativo conjunto mediante el cual se han retirado más de 300 máquinas. “Estas máquinas están prohibidas; los dueños de tiendas, pequeñas cenadurías o negocios no deben tenerlas, ya que pueden propiciar conductas indebidas entre jóvenes”.
Arámbula indicó que en algunos establecimientos donde se han localizado estas máquinas también se han detectado otras irregularidades, aunque aclaró que no ocurre en todos los casos. En este sentido, señaló que a la fecha no se han presentado denuncias formales, ya que quienes las utilizan no suelen inconformarse; sin embargo, los operativos se realizan porque están prohibidas.
El funcionario explicó que este tipo de máquinas debe contar con permiso federal y, en caso de no tenerlo, se asegura el equipo y se pone a disposición de la Fiscalía General de la República, iniciándose la carpeta de investigación correspondiente. Del mismo modo, señaló que algunos propietarios aceptan instalarlas por el ingreso adicional que representa la renta mensual o semanal. Finalmente, reconoció que quienes operan este negocio pueden contar con respaldo económico suficiente para reinstalar las máquinas tras los decomisos, lo que ha dificultado su erradicación.




