El Congreso de Perú votó este martes 17 de febrero para remover al presidente interino, José Jerí, en una nueva sacudida política que ocurre a menos de dos meses de las elecciones generales programadas para el 12 de abril de 2026. La decisión se produjo con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones en la Cámara Legislativa.
Jerí, de 39 años y jefe del Congreso antes de asumir la presidencia en octubre de 2025, había tomado el cargo tras la destitución de Dina Boluarte, otra mandataria interina removida meses antes. Su permanencia en el cargo se vio acortada tras un escándalo que los medios apodaron “Chifagate”: el presidente sostuvo reuniones no reportadas con dos empresarios chinos, una de ellas grabada en video, que generó fuertes cuestionamientos sobre transparencia y presunto tráfico de influencias.
Además de esas reuniones, parte de la oposición parlamentaria señaló irregularidades en nombramientos y decisiones ejecutivas del gobierno de Jerí, lo que alimentó la moción de censura en su contra. Aunque él negó cualquier acto ilícito y aseguró que sus encuentros eran para eventos culturales, los legisladores interpretaron que su conducta no era compatible con la función presidencial.
Con la destitución, el Congreso tendrá ahora que elegir un nuevo presidente entre sus miembros para mantenerse en el cargo hasta el 28 de julio, cuando el próximo mandatario electo asuma el poder. Este episodio marca la octava alternancia en la jefatura de Estado peruana en menos de una década, reflejo de una prolongada inestabilidad política en el país andino.
Perú ha tenido múltiples presidentes removidos desde 2016, como parte de una serie de crisis que incluyeron destituciones y procesos de impeachment por acusaciones de corrupción, incapacidad moral y conflictos con el Congreso.




