Encuestas recientes alrededor del mundo siguen demostrando que muchas personas de la comunidad LGBTIQ continúan enfrentando discriminación en lo cotidiano: en los servicios, en el trabajo y hasta en el sector de la salud y en el acceso a derechos básicos.
Derivado de esto, el nuevo concepto de identidad de género asociado a los Therians vino a poner aún más en duda un tema que sigue estando lleno de estigmas y prejuicios, basados en ofensas y palabras ridiculizadas.

¿Qué son los Therians y por qué se han vuelto tan virales en los últimos días?
Aunque en México aún no existe una comunidad tan sólida o visible como en otros países, este fenómeno se ha dado a conocer principalmente a través de redes sociales, generando burlas, críticas y, sobre todo, muchas dudas sobre qué son los Therians y lo que realmente significa asumirse como tal frente a la divulgación masiva de contenidos digitales.

En pocas palabras, los Therians son personas que se identifican como animales ya sea de forma espiritual, psicológica o simbólica, y no como seres humanos. Esta identidad puede manifestarse a través de conductas, emociones o elementos simbólicos en la vestimenta, los cuales en la mayoría de los casos vienen acompañados de máscaras y colas de animales específicos, principalmente de razas de perros.
¿Qué hacen los Therians o en qué consiste su práctica?
La llamada práctica de “quadrobics”, que consiste en moverse, correr o saltar imitando el andar cuadrúpedo de un animal, se ha convertido en un movimiento viral gracias a videos y tutoriales que explican cómo realizarla para obtener mayor visibilidad.
Estas manifestaciones, que también incluyen el uso de máscaras o disfraces, se desarrollan principalmente en plazas y espacios al aire libre, donde jóvenes Therians exigen el reconocimiento de su “identidad”.

La difusión de estas prácticas no solo generó tendencia en plataformas digitales, sino que también provocó burlas y memes, así como desagrado y desconcierto en personas que califican estas conductas como una “tontería” o incluso como un problema de salud mental.
Las burlas han llegado a afectar la lucha de la comunidad LGBTIQ
Para la comunidad LGBTIQ ha sido una batalla constante y peligrosa demostrar que, independientemente de la orientación o preferencias sexuales, todas las personas merecen respeto y derechos humanos.
Aunque esta lucha ha logrado avances importantes, la homofobia, la discriminación y los asesinatos siguen siendo parte del precio que muchas personas pagan por ser consideradas “diferentes” o “anormales” ante la sociedad.
Frente a estos cuestionamientos, donde aún existe rechazo hacia las distintas formas de amar e identificarse, la idea de que una persona se asuma parcialmente como un animal resulta mucho más satanizada y ridiculizada. Más allá de si ser un Therian está bien o mal, lo relevante es cómo esta narrativa ha contribuido a invisibilizar la lucha histórica de toda una comunidad mediante ataques y desinformación.
Así que si, la respuesta más corta es que este tipo de conceptos, que parecen surgir de la noche a la mañana, sí afectan de manera notoria una lucha sostenida por millones de personas que todavía son catalogadas como “enfermas” o contrarias a la naturaleza.
La lucha no es contra las personas, sino contra la ignorancia que existe en el mundo
Ante estas afirmaciones, es importante dejar claro que la lucha de la comunidad LGBTIQ no es ni ha sido contra individuos, sino a favor de comprender que no todo en el mundo tiene que ser igual. El amor, la pasión y el deseo no necesitan etiquetas ni géneros específicos; el verdadero reto es combatir la ignorancia social que persiste, incluso desde la religión o los gobiernos.

El tema de los Therians es relativamente nuevo y no debe tomarse a la ligera, ya que puede implicar posibles afectaciones físicas y psicológicas. Sin embargo, esto no significa que deba vincularse o cargarse a una comunidad que no tiene relación directa con el fenómeno. La identidad es un tema universal y no debe ser responsabilidad de un solo colectivo ni utilizarse para deslegitimar una lucha específica.




