“Señor Juez, temo por mi vida.” Fueron las palabras que expresó Abril Pérez Sagaón meses previos a su feminicidio a manos de unos sicarios por órdenes de quien era su esposo. El feminicida, que ya contaba con antecedentes de violencia y un intento de homicidio, ha logrado permanecer en completa libertad los últimos años con ayuda de la falta de omisiones por parte de las autoridades y la falta de justicia en México.
Un crimen sin enfoque de género
En un país donde más del 90% de homicidios quedan impunes y donde menos del 10% de delitos se denuncia, Abril Pérez se había atrevido a denunciar a su agresor en 2019, logrando que le dieran prisión preventiva durante unos meses.
Los hechos se dieron posterior a una noche en donde Abril sobrevivió a un intento de feminicidio por parte de su esposo. De acuerdo con información de El País, la habría golpeado innumerables veces con un bat de béisbol mientras dormía, intentó cortarle el cuello, intentó asfixiarla y la amenazó con las siguientes palabras: “Te voy a matar. Destrozaste nuestra familia”. Sobrevivió gracias a uno de sus hijos, quien intervino a tiempo y separó a su madre de su agresor.
A pesar de que estas declaraciones se presentaron ante la Fiscalía, junto con informes forenses y médicos del hospital privado ABC, no fueron suficientes para ser considerado un intento de feminicidio. Eventualmente, el juez Federico Mosco González, ordenó la liberación del Juan Carlos García.
Juan Carlos García, feminicida y prófugo con cómplices en la Corte
El argumento para dejar libre a Juan Carlos García fue el siguiente: “Si hubiera tenido intención de privarla de la vida, lo hubiera hecho desde el primer golpe, al encontrarse ella dormida”. Así lo declaró Federico Mosco, y agregó que el crimen se trataba de unas lesiones simples. Entonces, se reclasificó el delito de intento de feminicidio a violencia familiar.
En los meses que transcurrieron posterior a su liberación, el juez Mosco lo hizo de nuevo: dejó libre a un médico del IMSS acusado por violar a una paciente. Eventualmente, el juez fue suspendido, pero durante esos meses en los que Abril buscaba soluciones para protegerse, Juan Carlos García consiguió tiempo para terminar lo que había empezado.
Según el testimonio de su familia, Abril recibió dos balazos, uno en la cabeza y otro en el cuello, el 25 de noviembre de 2019. Tres años después comenzaron las primeras audiencias del juicio por el feminicidio de Abril Pérez, pero para ese punto absolutamente nadie conocía el paradero de García.
¿Qué pasó con los involucrados?
A Juan Carlos García le costó $180 mil pesos para orquestar el feminicidio de Abril Pérez, menos del sueldo de un mes que ganaba en sus tiempos como CEO de Amazon en México. En 2023, se declaró como culpables a 2 sujetos implicados en el crimen: Rodolfo Daniel Balderas Sandoval y Juan Rodríguez Ortiz.
De acuerdo con SinEmbargo, Rodolfo Balderas detalló que Juan Carlos García le ofreció unos $50 mil pesos extra, si lograba cometer el asesinato el 25 de noviembre de 2019, antes de que fuera celebrada la audiencia en su contra por intento de feminicidio. Mientras que el otro acusado, Juan Rodríguez, declaró que recibió $5 mil pesos por acompañar a Rodolfo.
En 2025, en una audiencia realizada en contra de Juan Rodríguez, el ya acusado, Rodolfo Balderas, condenado a 52 años y seis meses de prisión, declaró que además de haber sido contratado por Juan Carlos García, también fue llamado por un sujeto identificado como “El Tamaulipas”, quien no había sido incluido en las investigaciones.
Y no solo eso, señaló que quien le había entregado el arma para cometer el crimen fue la hermana del feminicida Juan Carlos García, conocida como Patricia. Sin embargo, la Fiscalía General de la Justicia decidió hacer caso omiso, y hasta la fecha no ha sido interrogada ni investigada.
¿Cómo encontrar a un feminicida prófugo?
A 6 años del feminicidio, nadie sabe dónde se encuentra Juan Carlos García. Mientras hay rumores de que fue visto en Europa, en Asia, o hasta en San Diego, California haciendo match en Tinder con mujeres, de lo único que hay certeza es sigui´e impune, recordado como un gurú del e-commerce y como un visionario. No es ninguna de esas cosas, es un feminicida que huyó después de cometer el punto máximo de violencia de género contra la mujer que lo acompañó por más de 20 años.
En México, más del 60% de los feminicidios son provocados por la pareja, ex pareja o alguien cercano. La mayoría de ellos se da a la fuga con ayuda de sus propios familiares. Y aun así, el país no cuenta con un registro público nacional de feminicidas prófugos.
Ahora es un feminicida prófugo, pero eso no implica que haya desaparecido. Mientras Juan Carlos García siga libre, el Estado sigue siendo cómplice.




