El banquete de los pordioseros
Décimo aniversario luctuoso de Keith Emerson
Yo creo que la discusión no tiene fin, ¿quién es el mejor tecladista en la siempre inconclusa historia del rock?, las opiniones son variadas, aunque hay frecuentes puntos de convergencia, y salvo algunas honrosas excepciones, como es el caso de Jon Lord, todas las opiniones tienden a señalar como el mejor a alguno que se desarrolle dentro del lenguaje del rock progresivo, y esto me parece obvio, es el subgénero del rock más elaborado y exigente de los que conocemos, aunque, como digo, la excepción siempre va a ser Jon Lord de Deep Purple, posiblemente el mejor ejecutante del órgano Hammond en este género musical, pero salvo esta brillante excepción, todos los demás, creo yo, son tecladistas de rock progresivo. Y sí, las opiniones pueden ser muy diversas, Rick Wakeman, Vangelis, Tony Banks, Pete Bardens, y cualquiera que se nos ocurra, para quien esto escribe el mejor es, sin la menor duda, Keith Emerson.
Este músico inglés, que lució intensamente con The Nice, y posteriormente con Emerson, Lake & Palmer, tiene la capacidad de abordar diferentes repertorios desde diversas trincheras, es decir, el órgano Hammond, posiblemente junto a Jon Lord, es el mejor en este instrumento, es un consumado pianista, un verdadero virtuoso del llamado rey de los instrumentos, nadie exprimió como él todas las posibilidades de la enorme consola del sintetizador Moog, en este rubro, sin duda, es el mejor, así mismo desarrolla todas sus capacidades desde diferentes instrumentos de teclados y una gran variedad de sintetizadores, y en este aspecto, sin duda, Rick Wakeman tiene argumentos de sobra para pelearle el trono a Emerson, solo que desde mi punto de vista, Keith Emerson es más completo en su visión como músico, estrictamente como tecladista, con todo lo que esto significa, ser tecladista en toda la complejidad y extensión del término.
Pero más allá de eso, Keith Emerson desarrolla diferentes actividades, en los teclados, es un sublime intérprete, majestuoso en su propuesta, e incuestionablemente virtuoso, como ya lo comenté, es organista, tecladista, pero especialmente es un virtuoso en el piano, sus interpretaciones de la gran música de concierto, música clásica, culta, o como quieras llamarle, le otorgan una categoría especial, no tengo duda al afirmar que es el mejor intérprete de la obra para piano del compositor argentino Alberto Ginastera, él mismo se sorprendió mucho cuando escuchó la versión de su Danza Criolla en las manos de Keith Emerson, pero es igualmente solvente interpretando a Prokofiev, Mussorgsky, Aaron Copland, Bartók, y otros grandes maestros de la música.
Por otro lado, destaca especialmente como compositor, sí, de acuerdo, todos los tecladistas que mencioné anteriormente son compositores, pero Keith Emerson se ha ganado un sitio especial como compositor de música académica, recordemos que compuso un maravilloso Concierto para Piano y Orquesta que estrenó y grabó él mismo como solista al piano con la Orquesta Filarmónica de Londres y la dirección del maestro John Mayer, es un concierto en tres movimientos: Allegro Giocoso. Andante molto cantabile, y Toccata con Fuoco, es decir, su estructura es la convencional del lenguaje concertante de la gran música de concierto: un movimiento lento en medio de dos rápidos. Ojalá en algún momento la podamos escuchar con la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, o con cualquiera de las cuatro orquestas formalmente establecidas en nuestro estado, y claro, con la participación de un pianista a la altura de las exigencias de esta partitura.
Por otro lado, Keith Emerson tiene un plus sobre cualquier otro tecladista del rock, es un consumado y virtuoso improvisador, y no estoy dudando que alguno de los tecladistas que mencioné anteriormente tenga la capacidad de improvisación, sino que, en el caso de Emerson, se reúnen todos los perfiles: compositor, pero no sólo de canciones, sino de grandes obras musicales, intérprete de diferentes instrumentos de teclado, y finalmente improvisador, de hecho, yo creo que una de las mejores cosas que hizo Keith Emerson fue improvisar, especialmente en el piano, y créeme, reunir todo esto no es asunto cotidiano, no se da en maceta.
En buena parte de su producción que quedó registrada en grabaciones, tanto con The Nice como con Emerson, Lake & Palmer, solía frecuentar mucho la música clásica, y hacer excelentes adaptaciones al contexto del rock, y esto fue una de las razones por las que considero a Keith Emerson como el mejor tecladista de rock en toda la historia del género. Si me conoces, ya sabes, siempre he sido un purista que piensa que abordar el repertorio de la música clásica fuera de su contexto original es, si no impensable, por lo menos indebido, por ejemplo, nunca me gustó la adaptación que hizo Ritchie Blackmore del Himno a la Alegría que Beethoven incluye en el cuarto movimiento de su sinfonía novena, y que el guitarrista inglés incluye en su disco Difficult to Cure, y así otros casos por el estilo, pero cuando escuché a Keith Emerson tocar a Ginastera, Bartók, Prokofiev o Mussorgsky, mi percepción cambió.
Keith Emerson murió el 11 de mayo de 2016 en Santa Clara, California, nació, como sabemos, en Yorkshire, Inglaterra, el 2 de noviembre de 1944, se cumplen esta semana diez años de la muerte del que para tu servidor es el mejor tecladista en la historia del rock. Grabó algunos de los mejores discos del rock progresivo, el primero y homónimo que hizo con el cantante y bajista Greg Lake, y el baterista Carl Palmer, es una verdadera joya, una obra maestra, sin menospreciar otras grandes producciones con esa misma agrupación como el inmenso Tarkus de 1971, Trilogy de 1972 o Brain Salad Surgery de 1973, entre otros, hoy es un buen día para recordarlo.




