- El estado es actualmente el único en México que cuenta con un registro detallado de estos casos por edad
- En Aguascalientes, actualmente se tiene registro de alrededor de 4 mil pacientes vivos con enfermedad renal en etapa de diálisis o trasplante
En Aguascalientes, la mayoría de los pacientes con enfermedad renal que requieren diálisis tienen entre 20 y 45 años, lo que impacta directamente a la población en edad productiva, informó el director del Instituto de Atención Integral de Enfermedades Renales del Estado, José Manuel Arreola Guerra.
Agregó que el estado es actualmente el único en México que cuenta con un registro detallado de estos casos por edad, por lo que estimó que otras entidades, especialmente las vecinas, podrían presentar cifras similares.
El especialista señaló que, en Aguascalientes, actualmente se tiene registro de alrededor de 4 mil pacientes vivos con enfermedad renal en etapa de diálisis o trasplante, y cada año se suman aproximadamente 500 nuevos casos.
Arreola Guerra detalló que el segundo grupo con mayor incidencia se presenta en personas mayores de 60 años; sin embargo, el hecho de que el principal pico ocurra en edades jóvenes representa un reto importante para la salud pública y la economía.
De acuerdo con el especialista, la principal causa de la enfermedad renal en Aguascalientes se clasifica como multifactorial o de causa no determinada, ya que intervienen diversos factores como exposiciones ambientales, bajo volumen renal al nacimiento, contaminantes, alimentación industrializada, obesidad y consumo de medicamentos. “La enfermedad renal actualmente se comprende como multifactorial; no hay un solo factor que explique por sí solo que un paciente llegue a insuficiencia renal”.
Añadió que el costo económico de esta enfermedad también es elevado. Tan solo la terapia de sustitución renal, como la diálisis, puede alcanzar 300 mil pesos anuales por paciente, sin considerar los gastos indirectos derivados de la pérdida de empleo y afectaciones familiares.
El director del instituto señaló que uno de los principales retos es fortalecer las estrategias de detección temprana entre la población trabajadora, ya que muchas personas en edad productiva no acuden de manera preventiva a los servicios de salud debido a la falta de tiempo o a la carga laboral. “Si seguimos acudiendo al médico únicamente cuando nos sentimos mal, vamos a seguir equivocándonos”.
Indicó que, aunque actualmente existen programas de tamizaje en centros de salud y algunas instituciones, es necesario impulsar esquemas que acerquen estos estudios directamente a los espacios laborales. Explicó que muchos trabajadores no acuden a revisiones médicas preventivas porque priorizan sus actividades laborales y solo buscan atención cuando presentan síntomas.
En ese sentido, consideró que el sector empresarial también debería involucrarse en estas estrategias, ya que la detección oportuna de enfermedades como la hipertensión, la diabetes y la enfermedad renal puede evitar complicaciones que posteriormente deriven en incapacidades prolongadas o pérdida de productividad.
Señaló que la enfermedad renal no solo impacta en la salud de los pacientes, sino también en la economía de las familias y en la actividad laboral, ya que puede generar años de vida con discapacidad. Por ello, insistió en que realizar estudios preventivos periódicos permitiría detectar a tiempo los padecimientos y reducir el riesgo de que los trabajadores desarrollen etapas avanzadas de la enfermedad que los obliguen a abandonar su actividad laboral.




